Vacunación en el niño con cáncer

La vacunación es la herramienta más importante para la prevención de enfermedades infecciosas.

Los pacientes con alteración del sistema inmunitario son más susceptibles a adquirir infecciones que la población general. Una de las formas de  protegerlos de las infecciones graves es mediante  la vacunación.

La mayoría de los niños en el momento del diagnóstico de cáncer presentan función inmunitaria conservada, con concentración total de inmunoglobulinas normal y niveles adecuados de Ac específicos frente a Ag vacunales

En general, los pacientes que han recibido las vacunas antes del comienzo del cáncer muestran una correcta inmunidad, excepto los pacientes con linfomas y sarcomas, que presentan linfopenia significativa, además de alteración de los linfocitos T de manera precoz.

  • Como afecta el cáncer a las vacunas

Los niños con cáncer presentan un modo de inmunodeficiencia secundaria con pérdida o deficiencia en los componentes de  la inmunidad celular y humoral producto de la  propia enfermedad o de su tratamiento (quimioterapia, corticoides y radioterapia).

El grado de inmunodeficiencia varía con la edad, el tipo el de cáncer y la intensidad de la quimioterapia.

La quimioterapia suele producir depleción de linfocitos

También se producen defectos de función

La producción de inmunoglobulinas IgM e IgA puede verse también afectada, alterándose menos la producción de IgG.

Las inmunoglobulinas vuelven a sintetizarse normalmente al pasar de terapia de inducción a terapia de mantenimiento.

La quimioterapia induce inmunosupresión que impacta en la eficacia de la vacunación

Un paciente puede llegar a requerir de 3 a 12 meses para la recuperación total de la inmunosupresión

Puede haber pérdida parcial o total de anticuerpos adquirido

Las vacunas pueden ser menos eficaces durante el período de inmunosupresión

Los pacientes  vacunados durante el tratamiento inmunosupresor o en las dos semanas previas a su inicio  deben repetir luego de tres meses de finalizado el tratamiento inmunosupresor

Vacunas inactivadas

Las vacunas inactivas pueden ser aplicadas con seguridad en estos pacientes, su eficacia puede estar disminuida.

Las vacunas inactivadas son seguras en los pacientes inmunodeprimidos

Se recomienda administrarlas, al menos, 2 semanas antes del inicio de la inmunosupresión, con vistas a lograr una mejor inmunogenicidad.

La respuesta a las vacunas inactivadas en estos pacientes es de menor intensidad y duración que en las personas sanas

Se aconseja, siempre que sea posible, verificar la respuesta vacunal mediante serología.

Dada su falta de efectividad, no se recomienda administrarlas mientras el paciente esté recibiendo quimioterapia intensiva.

Las vacunas a base de toxoides, subunidades de proteinas, antígenos bacterianos o proteinas inmunogénicas obtenidas con tecnología recombinante

  • Tetanos, Difteria, Pertusis (DPTa)
  • Hepatitis A
  • Hepatitis B
  • Influenza
  • Haemophilus influenzae
  • Neumococo
  • Meningococo

Vacunas vivas atenuadas

Evitar vacunas con microorganismos vivos atenuados

En general, están contraindicadas en pacientes con inmunodepresión grave por el riesgo de replicación y desarrollo de enfermedad por las cepas vacunales.

  • Triple viral SRP
  • Varicela
  • BCG

Los pacientes con leucemia u otras neoplasias malignas pueden recibir vacunas a virus vivos atenuados luego de tres meses de finalizada la terapia inmunosupresora.

Este intervalo se basa en que la respuesta inmunológica se recupera en este período y en que la enfermedad de base está en remisión  o bajo control

Vacunación a familiares

Una forma indirecta pero muy eficaz de proteger a los niños con cáncer es mediante la vacunación de los familiares, sobre todo de los hermanos

Está indicado vacunar anualmente con la vacuna antigripal inactivada a todos los convivientes.

También vacunar contactos familiares con triple viral, varicela y rotavirus, si está indicado por edad y estado de susceptibilidad

En áreas del mundo donde aún se realice vacunación con polio vía oral, estaría contraindicada su administración en los convivientes, en los que se recomienda vacunar a los contactos intrafamiliares con vacuna de polio inactivada (VPI) parenteral

Hepatitis A

No incluida en el esquema básico de vacunación

Es recomendado inmunizar a estos pacientes frente a VHA,

La vacuna frente a VHA ha demostrado ser inmunógena y segura, con tasas de eficacia del 89% un mes después de la segunda dosis.

Vacuna anti-hepatitis B

Se debe aplicar al paciente oncológico con serología negativa. Esquema: 0-2-6 meses.

La dosis que se recomienda en estos pacientes es el doble de la dosis pediátrica  (10 o 20 µg, según la presentación comercial).

debe realizarse control de anti-HBs, se consideran títulos protectores aquellos ≥10 µg/ml; si la respuesta es negativa, aplicar un nuevo esquema  y controlar con anti-HBs.

Repetir estos controles cada dos años mientras dure la inmunosupresión

Influenza

La gripe cursa con mayor morbilidad en niños con cáncer, siendo los pacientes con LLA sometidos a quimioterapia de inducción los que presentan mayor probabilidad de infección grave.

El riesgo de padecer una infección grave persiste hasta 6 meses después de finalizada la quimioterapia.

La vacunación es segura y bien tolerada, y la eficacia se estima entre el 45 y el 100%, dependiendo de los virus vacunales

La morbilidad en niños con cáncer justifica la inmunización.

Es importante proteger a los niños inmunizando a los contactos, siendo fundamental la vacunación del personal de salud.

Se recomienda su aplicación a todos los pacientes pediátricos con cáncer mayores de 6 meses.

Se recomienda la vacunación antigripal anual

Si el niño es menor de 9 años de edad y nunca ha recibido una vacuna se administran dos dosis de vacuna, separadas por un intervalo de 4 semanas. Posteriormente, se administra una dosis anual única antes del inicio de cada estación gripal.

Si son mayores de 9 años, con 1 sola dosis es suficiente.

Neumococo

La infección neumocócica es frecuente en pacientes con cáncer. En ocasiones, como en la enfermedad de Hodgkin, el paciente, además, sufre una esplenectomía, lo que unido a la inmunodeficiencia grave lo hace más vulnerable a una infección neumocócica grave.

La respuesta a la vacuna neumocócica es mejor si se administra antes de iniciar la quimioterapia

si esto no es posible, se debe inmunizar durante la quimioterapia y administrar dosis de refuerzo al finalizar.

Haemophilus influenzae b

Es recomendable inmunizarlos frente a este microorganismo encapsulado, ya que el riesgo de padecer la infección es seis veces superior que en niños sanos.

La inmunogenicidad es mayor si la vacuna se administra a partir de los 3 meses después de haber finalizado la quimioterapia

Incluida en la cartilla de vacunación en la vacuna Pentavalente 2, 4, 6 y 18 meses

Los niños que completaron su esquema de inmunización no requieren dosis de refuerzo.

12 a 59 meses que no estén vacunados o que hayan recibido solo una dosis de vacuna antes de los 12 meses de edad, se recomiendan 2 dosis con un intervalo de 2 meses

≥60 meses no inmunizados previamente: una sola dosis aunque algunos sugieren dos dosis de vacuna

Meningococo

No se encuentra en el esquema básico de vacunación

La vacunación en estos pacientes es poco eficaz y menos del 50% de los niños responden a la inmunización, según estudios realizados en niños en terapia de mantenimiento o que habían finalizado la quimioterapia entre 3-18 meses antes de la vacuna.

Sarampión-rubéola-parotiditis

Ya que es una vacuna viva atenuada, no debe administrarse durante la quimioterapia por riesgo de efectos secundarios graves.

A partir de 3-6 meses de finalizar la quimioterapia

Varicela

Está contraindicada en pacientes bajo tratamiento inmunosupresor.

Excepción: leucemia linfoblástica aguda en remisión (bajo estricto protocolo hospitalario: remisión durante un año, recuento de linfocitos periféricos > 700/mm3, recuento de plaquetas > 100 000/mm3 24 h previo a la aplicación de la vacuna, suspensión de la quimioterapia y corticoides prevacunación y posvacunación.

Puede ser aplicada luego de tres meses de suspendida la quimioterapia.

Difteria y tétanos

En pacientes con cáncer, la quimioterapia produce disminución de la inmunidad frente a estos antígenos

Debe reinmunizarse a los menores post-tratamiento

La mayor eficacia se obtiene al administrar esta vacuna después de 3 meses de finalizada la quimioterapia.

Tos ferina

La eficacia de esta vacuna es mayor si se administra después de 3-6 meses post-quimioterapia. El efecto booster produce respuesta inmunógena con títulos protectores, aunque se han observado títulos de Ac menores que en niños sanos.

Polio

Después de finalizar la quimioterapia, se encuentran títulos de Ac protectores en el 62-100% de los sujetos. La revacunación de polio en pacientes que han tenido cáncer, por mayor seguridad, debe hacerse con VPI, habiéndose demostrado buena respuesta inmunitaria.

Aunque no se recomienda la vacunación en niños con cáncer con vacuna de polio oral atenuada, los pacientes inmunizados con esta vacuna no demostraron más efectos adversos neurológicos que la población sana.

Se recomienda el uso de VPI en los contactos estrechos de pacientes oncológicos

Vacuna antipoliomielítica inactivada

Es la única vacuna antipoliomielítica que pueden recibir estos pacientes y sus convivientes. Debe aplicarse cuando corresponda.

Si un familiar del paciente inmunosuprimido recibe VOP debe separarse el contacto por un mes.

El niño que no completó el esquema vacunación debería, idealmente, recibir revacunación completa al finalizar quimioterapia

Otras vacunas

Vacuna antirrábica: ante un accidente con riesgo  de rabia estos pacientes deben ser vacunados  (se desconoce el grado de protección logrado  en los pacientes con inmunocompromiso) y  deben recibir en forma simultánea gammaglobulina antirrábica.

Vacuna anticólera inactivada: puede ser administrada en el paciente inmunocomprometido.

Vacuna anti-tifoidea inactivada: puede ser administrada en el paciente inmunocomprometido.

Vacuna anti-fiebre amarilla:está contraindicada en el huésped inmunocomprometido.

Niños que reciben corticoides

Pueden establecerse las siguientes categorías de pacientes:

No pueden recibir vacunas a virus vivos atenuados hasta un mes luego de suspendidos los  corticoides:

– Pacientes que reciben altas dosis de corticoides:

≥2 mg/kg/día o ≥20 mg/día de prednisona o su equivalente durante un período mayor de ≥14 días.

– Pacientes con enfermedad inmunosupresora.

Pueden recibir vacunas a virus vivos atenuados inmediatamente luego de suspendidos los  corticoides: pacientes que reciben altas dosis  de corticoides en días alternos o continuados  durante un período menor de 14 días.

Pueden recibir vacunas a virus vivos atenuados:

– Pacientes que reciben dosis bajas o moderadas de corticoides sistémicos diariamente o  en días alternos.

– Pacientes que reciben corticoides tópicos o inyecciones locales de corticoides (piel, intraarticular, aerosolterapia, ojos, bursal, tendón).

 

Compartir
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Mitos y hechos sobre la Vacunación

A continuación enumero los mitos y hechos sobre la vacunación que expone la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su pagina oficial. Cada día es mas común encontrar padres de familia e incluso algunos médicos o pseudomédicos que están en contra de la vacunación, con argumentos falsos que hasta el momento no se han comprobado, sin lugar a dudas las vacunas son y serán un arma importante en el combate y prevención de las enfermedades infecciosas que han salvado y salvarán millones de vidas.

MITO 1: LAS MEJORES CONDICIONES DE HIGIENE Y SANEAMIENTO HARÁN DESAPARECER LAS ENFERMEDADES; LAS VACUNAS NO SON NECESARIAS. FALSO

Hecho 1: Las enfermedades contra las que podemos vacunar volverían a aparecer si se interrumpieran los programas de vacunación. Si bien la mejor higiene, el lavado de las manos y el agua potable contribuyen a proteger a las personas contra enfermedades infecciosas, muchas infecciones se pueden propagar independientemente de la higiene que mantengamos. Si las personas no estuvieran vacunadas, algunas enfermedades que se han vuelto poco comunes, tales como la poliomielitis y el sarampión, reaparecerían rápidamente

MITO 2: LAS VACUNAS CONLLEVAN ALGUNOS EFECTOS SECUNDARIOS NOCIVOS Y DE LARGO PLAZO QUE AÚN NO SE CONOCEN. MÁS AÚN, LA VACUNACIÓN PUEDE SER MORTAL. FALSO

vacunas bebeHecho 2: Las vacunas son muy seguras. La mayoría de las reacciones vacunales son generalmente leves y temporales, por ejemplo, un brazo dolorido o febrícula. Los trastornos de salud graves, que son extremadamente raros, son objeto de seguimiento e investigación. Es más probable padecer un trastorno grave por una enfermedad prevenible mediante vacunación que por una vacuna. Por ejemplo, en el caso de la poliomielitis, la enfermedad puede provocar parálisis; el sarampión puede causar encefalitis y ceguera, y algunas enfermedades prevenibles mediante vacunación pueden ser incluso mortales. Aunque un solo caso de trastorno grave o defunción por vacunas ya es demasiado, los beneficios de la vacunación compensan con creces el riesgo, dado que sin las vacunas se producirían muchos más trastornos y defunciones.

MITO 3: LA VACUNA COMBINADA CONTRA LA DIFTERIA, EL TÉTANOS Y LA TOS FERINA, ASÍ COMO LA VACUNA ANTIPOLIOMIELÍTICA, PUEDEN PROVOCAR EL SÍNDROME DE MUERTE SÚBITA DEL LACTANTE (SIDS). FALSO

Hecho 3: No existe una relación causal entre la administración de las vacunas y la muerte súbita del lactante, a pesar de que esas vacunas se administran en un período en el que el recién nacido puede sufrir el SIDS. En otras palabras, las defunciones por SIDS son casualmente coincidentes con la vacunación y hubieran ocurrido aunque no se hubiesen administrado las vacunas. Es importante recordar que esas cuatro enfermedades pueden ser mortales, y que el recién nacido no vacunado contra ellas corre graves riesgos de defunción y discapacidad grave.

MITO 4: LAS ENFERMEDADES PREVENIBLES MEDIANTE VACUNACIÓN ESTÁN CASI ERRADICADAS EN MI PAÍS, POR LO TANTO NO HAY MOTIVOS PARA QUE ME VACUNE. FALSO

Hecho 4: : Si bien las enfermedades prevenibles mediante vacunación son actualmente poco comunes en muchos países, los agentes infecciosos que las provocan siguen circulando en algunas partes del mundo. En un mundo sumamente interconectado, esos agentes pueden atravesar las fronteras geográficas e infectar a cualquier persona no protegida. Por ejemplo, a partir de 2005, en Europa occidental se produjeron brotes de sarampión en poblaciones no vacunadas de Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Francia, Italia, el Reino Unido y Suiza. Por consiguiente, hay dos motivos fundamentales para vacunarse, a saber, protegernos a nosotros mismos y proteger a quienes nos rodean. Los programas eficaces de vacunación, al igual que las sociedades eficaces, dependen de la cooperación de cada persona para asegurar el bien común. No deberíamos depender de las personas que nos rodean para detener la propagación de enfermedades; nosotros mismos también tenemos que hacer nuestra parte.

MITO 5: LAS ENFERMEDADES DE LA INFANCIA PREVENIBLES MEDIANTE VACUNACIÓN SON ALGO INEVITABLE EN LA VIDA. FALSO

Hecho 5: Las enfermedades prevenibles mediante vacunación no tienen por qué ser “algo inevitable en la vida”. Enfermedades tales como el sarampión, la parotiditis y la rubéola son graves y pueden acarrear importantes complicaciones tanto en niños como en adultos, por ejemplo, neumonía, encefalitis, ceguera, diarrea, infecciones del oído, síndrome de rubéola congénita (si una mujer contrae rubéola al principio del embarazo) y defunción. Todas estas enfermedades y sufrimientos se pueden prevenir mediante las vacunas. Los niños no vacunados contra estas enfermedades quedan innecesariamente vulnerables.

MITO 6: LA ADMINISTRACIÓN SIMULTÁNEA DE MÁS DE UNA VACUNA PUEDE AUMENTAR EN LOS NIÑOS EL RIESGO DE EFECTOS SECUNDARIOS NOCIVOS, QUE A SU VEZ PUEDEN SOBRECARGAR SU SISTEMA INMUNITARIO. FALSO

Hecho 6: Las pruebas científicas revelan que la administración simultánea de varias vacunas no conlleva ningún efecto secundario sobre el sistema inmunitario del niño. Los niños están expuestos cotidianamente a cientos de sustancias extrañas que desencadenan una respuesta inmunitaria. El simple hecho de ingerir alimentos introduce nuevos antígenos en el organismo, y numerosas bacterias viven en la boca y la nariz. Un niño está expuesto a muchísimos más antígenos como consecuencia de un resfriado común o una faringitis, que por las vacunas. Las principales ventajas de la administración simultánea de varias vacunas es que requiere menos consultas ambulatorias, lo que permite ahorrar tiempo y dinero y aumenta las probabilidades de que los niños completen el calendario de vacunación recomendado. Además, la posibilidad de recibir una vacunación combinada, por ejemplo, contra el sarampión, la parotiditis y la rubéola, supone menos inyecciones.

MITO 7: LA GRIPE ES SOLO UNA MOLESTIA Y LA VACUNA NO ES MUY EFICAZ. FALSO

Hecho 7: La gripe es mucho más que una molestia. Es una enfermedad grave que cada año provoca entre 300.000 y 500.000 defunciones en todo el mundo. Las embarazadas, los niños pequeños, los ancianos con problemas de salud y cualquiera que padezca un trastorno crónico, por ejemplo, asma o cardiopatía, corren un alto riesgo de infección grave y muerte. La vacunación de las embarazadas conlleva el beneficio adicional de proteger a sus recién nacidos (actualmente no existe una vacuna para los menores de seis meses). La vacunación inmuniza contra las tres cepas de mayor prevalencia circulantes en una estación dada. Es la mejor manera de reducir sus probabilidades de contraer una gripe grave y contagiar a otros. Evitar la gripe significa evitar gastos de atención médica adicionales y pérdida de ingresos por los días de trabajo o escuela perdidos.

MITO 8: ES MEJOR LA INMUNIZACIÓN POR LA ENFERMEDAD QUE POR LAS VACUNAS. FALSO

Hecho 8: Las vacunas interactúan con el sistema inmunitario para producir una respuesta similar a la que produciría la infección natural, pero no causan la enfermedad ni exponen a la persona inmunizada a riesgos de posibles complicaciones. En cambio, el precio de la inmunización por infección natural podría ser el retraso mental provocado por Haemophilus influenzae tipo b (Hib), defectos congénitos debidos a la rubéola, cáncer del hígado derivado del virus de la hepatitis B, o muerte por sarampión.

MITO 9: LAS VACUNAS CONTIENEN MERCURIO, QUE ES PELIGROSO. FALSO

Hecho 9: El tiomersal es un compuesto orgánico con mercurio que se añade a algunas vacunas como conservante. Es el conservante más ampliamente utilizado para las vacunas que se suministran en ampollas de dosis múltiples. No hay pruebas científicas que sugieran que la cantidad de tiomersal utilizada en las vacunas entrañe un riesgo para la salud.

MITO 10: LAS VACUNAS CAUSAN AUTISMO. FALSO

Hecho 10: Según se pudo determinar, el estudio de 1998 que suscitó inquietud acerca de un posible vínculo entre la vacuna contra el sarampión, la parotiditis y la rubéola, por un lado, y el autismo, por otro, contenía graves irregularidades, por lo que la publicación que lo divulgó lo retiró. Lamentablemente, su divulgación despertó temores que provocaron una disminución en las tasas de inmunización y los subsiguientes brotes de esas enfermedades. No existen pruebas científicas de una relación entre esa vacuna y el autismo o trastornos autistas.

Fuente: Organización Mundial de la Salud

OMS(2)

Compartir
  • 43
  •  
  •  
  •  
  •  
    43
    Shares

Retraso en la aplicación de las vacunas. Oportunidades perdidas.

Un problema común que noto en la consulta pediátrica es que muchos de los pacientes llevan algún retraso en su esquema de vacunación que puede ir desde unas semanas hasta meses, o incluso algunos de ellos han perdido la oportunidad y el beneficio de determinadas vacunas por ejemplo contra Rotavirus cuya edad máxima para el inicio de la vacunación son las 15 semanas de vida.

La mayoría de las veces el motivo de la oportunidad perdida es un cuadro respiratorio con tos y/o mocos (rinorrea), lo más común es un resfriado o rinofaringitis viral, otro tanto de pacientes pierden la oportunidad por encontrarse tomando un antibiótico o estar en la fase de convalecencia de una enfermedad, la mayoría del tipo respiratorio o gastrointestinal.

En algunos de los casos los familiares toman la iniciativa de retrasar la vacunación por no creen conveniente vacunar a su niño con tos o mocos o así se los han hecho saber en ocasiones anteriores, pero en la mayoría de las veces es el personal de salud el que les indica que su niño no puede ser vacunado por estar enfermo o encontrarse tomando antibióticos, muchas veces les solicitan al menos una semana libre de enfermedad y de medicamentos para aplicación de las vacunas, situación que a veces no se da sobre todo en niños que acuden a guarderías o estancias infantiles o pacientes alérgicos que prácticamente viven con mocos y/o tos.

Si bien es cierto que lo mejor sería que el niño se encuentre libre de enfermedad cuando reciba sus vacunas, también es cierto que ningún cuadro de gripa o tos con o sin fiebre es contraindicación absoluta para retrasar la aplicación de las vacunas, siempre hay que valorar riesgo–beneficio y en la mayoría de los casos el beneficio de la aplicación de la vacuna supera al riesgo.

Recuerda que el niño no vacunado siempre enfermará más que el niño vacunado, y esto se podrá volver un círculo vicioso, donde las vacunas se van retrasando por enfermedad pero al mismo tiempo va enfermando más por falta de vacunas.

Contraindicaciones para vacunación

Las contraindicaciones para aplicar cualquier vacunas se dividen 2: en absolutas y relativas o precauciones generales. Las contraindicaciones absolutas solo son 2 y tienen que ver con reacciones alérgicas graves: 1) reacción anafiláctica (reacción alérgica grave) a dosis previas de vacunas y reacción anafiláctica a alguno de los componentes de la vacuna. Y las precauciones generales o contraindicaciones relativas es una enfermedad aguda, moderada o grave con o sin fiebre. Hay que recordar que cada vacuna tiene sus contraindicaciones y precauciones generales en particular.

FALSAS CONTRAINDICACIONES PARA VACUNACIÓN CAUSAS DE OPORTUNIDADES PÉRDIDAS

  • Enfermedad leve con o sin fiebre.
  • Tratamiento antibiótico actual.
  • Exposición reciente a enfermedades infecciosas.
  • Fase de convalecencia de alguna enfermedad.
  • Reacción local de leve a moderada (dolor, enrojecimiento, Inflamación después de una dosis de antígeno inyectado).
  • Historia de alergia a penicilina u otras alergias inespecíficas

 

Enfermedad leve con o sin fiebre: En la mayoría de los textos y libros sobre vacunas se menciona como falsa contraindicación la enfermedad leve con o sin fiebre, y como contraindicación relativa la enfermedad moderada o grave con o sin fiebre, pero en ningún lugar definen que es leve o moderado. Aunque resulta algo aventurado definir a una enfermedad como “leve” o “moderada” términos con los cuales no estoy del todo de acuerdo, en general creo se pueden tomar como “leve” a la gran mayoría de todos los cuadros infecciosos en los menores de 5 años, cuadros con tos, mocos, diarrea, con fiebre baja o sin ella, donde la mayoría son ocasionados por virus y rara vez requerirán un internamiento hospitalario, la mayoría de esos cuadros van a remitir por si solos con y sin medicamentos. Un padecimiento “moderado” puede ser también un cuadro respiratorio o gastrointestinal, pero aquí el niño luce enfermo, decaído, tiene fiebre elevada, persistente, puede tener datos agregados como dificultad respiratoria o deshidratación, puede requerir un internamiento hospitalario. Una enfermedad “grave” creo no vale la pena definirla y cualquier persona con sentido común puede distinguir a un niño gravemente enfermo. Si tienes dudas si tu hijo tiene una enfermedad “leve” o “moderada” lo mejor será que lo revise un médico previo a la aplicación de las vacunas para que sea valorado.

Tratamiento antibiótico actual: me ha tocado personalmente ver a varios niños que se le niega la aplicación de vacunas porque están tomando un tratamiento antibiótico, lo cual es completamente erróneo, con la creencia que el antibiótico va a destruir al componente de la vacuna lo que aplican tanto a virus como a bacterias. Nada de esto es cierto, la única vacuna con la cual no se recomienda administrar antibióticos es la vacuna contra la Tifoidea, la cual es una vacuna poca usada, para todo el resto de las vacunas existentes la ingesta de antibióticos antes o después de la vacuna no está contraindicada

Más vale prevenir que curar, vacúnalos hoy y te lo agradecerán mañana.

Compartir
  • 59
  •  
  •  
  •  
  •  
    59
    Shares

Vacuna Neumococo Prevenar 13

El neumococo (Streptococcus pneumoniae) es un diplococo lanceolado Gram positivo perteneciente al género Streptococcus de la familia Streptococcaceae. Posee una amplia variedad de factores de virulencia que le confieren gran capacidad patógena, entre estos se destaca su capsula compuesta de polisacáridos indispensable para evadir la respuesta inmune y, además es utilizada para su clasificación en serotipos, los cuales son más 90. La distribución de estos serotipos varía por regiones, encontrándose diferentes serotipos patógenos en diferentes regiones del mundo.

El neumococo es causante de infecciones invasivas en niños y adultos,  es la primera causa de infecciones invasivas en niños, incluyendo meningitis, neumonía, otitis media aguda y bacteriemia. Aunque se han descrito más de 90 serotipos de neumococo, solo unos cuantos han sido asociados con infecciones invasivas en niños menores de 5 años y normalmente en menos de 15 serotipos se concentra más del 90% de las etiologías de enfermedades invasivas.

La vacuna 7-valente (Prevenar 7) fue desarrollada tomando en cuenta los serotipos mas prevalentes asociados con infecciones invasivas de niños de EEUU. Por lo que esta no incluye algunos serotipos prevalentes en niños de países de América Latina.

La vacunación rutinaria con heptavalente (Prevenar 7)  inicia en el 2000, disminuyendo las infecciones invasivas por neumococo en un 76%, sin embargo emergen infecciones invasivas por cepas de neumococo no incluidas en la vacuna heptavalente como  la 19A, este serotipo alcanzó el 42% de las muestras aisladas de enfermedades invasivas en el 2007 en EEUU.

En febrero del 2010 la ACIP (Advisory Committee on Immunization Practices) emitió recomendaciones para la aplicación  de una nueva vacuna 13-valente (Prevenar 13)

La Prevenar 13 contiene los 7 serotipos contenidos en la Prevenar 7 (4, 6B, 9V, 14, 18C, 19F, y 23F) y seis serotipos adicionales (1, 3, 5, 6A, 7F, y 19A).

En México predominan los serotipos 23F, 19F y 6A juntos alcanzan un aproximado del 40% de todas las enfermedades invasivas por neumococo.

La Prevenar 7 confiere una protección aproximada del 60% contra los serotipos asilados de enfermedades invasivas por neumococo. La Prevenar 10 aumentará esta protección a un 65-70% y la Prevenar 13 supone una protección del 84% para la población infantil de México.

Condiciones médicas que son indicación para inmunización contra neumococo en niños. (Advisory Committee on Immunization Practices United States, 2010) 
 Grupo de Riesgo  Condición
  Niños Inmunocompetentes
  • Cardiopatía crónica (congénita cianógena, insuficiencia cardiaca)
  • Neumopatía crónica (incluye asma si es tratada con altas dosis de esteroides)
  • Diabetes Mellitus
  • Fistula de Liquido cefalorraquídeo
  • Implante coclear
 Niños con Asplenia funcional o anatómica
  • Anemia de células falciformes y otras hemoglobinopatías
  • Asplenia o disfunción esplénica congénita o adquirida
  Niños Inmucomprometidos
  • Pacientes con VIH
  • Insuficiencia renal crónica y síndrome nefrótico
  • Enfermedades asociadas con tratamiento inmunosupresor o radioterapia como leucemias, linfomas, enfermedad de Hogkin, trasplante de órganos
  • Inmunodeficiencias congénitas

 

 Descarga Vacuna Neumococo Prevenar 13 PDF

Compartir
  •  
  •  
  •  
  •  
  •