Uso de WhatsApp con el Médico Pediatra

Hola! ¿Ustedes hacen uso del WhatsApp para comunicarse con su Pediatra o con su médico?

WhatsApp es una herramienta que hoy en día se encuentra al alcance casi de cualquier persona, no hay reglas escritas respecto al uso del WhatsApp en la relación médico-paciente, cada médico establece sus reglas, hay quienes incluso no dan su número celular, solo atienden consultas agendadas en su consultorio, yo en lo particular al término de cada consulta les digo a mis pacientes que cualquier pregunta o duda que les surja derivada de la consulta me la pueden enviar por WhatsApp, para mi es preferible recibir un mensaje de Whats y responderlo cuando tenga tiempo, que tener una llamada y no poderla responder en ese momento

Si bien cada médico establece sus reglas en cuanto al uso que le dará a su WhatsApp, aquí te dejo unas recomendaciones cuando intentes contactarte con tu doctor por esta vía

1.- Lo primero que tienes que hacer es identificarte, en el caso del pediatra, normalmente con tu parentesco con el niño que es atendido, para los pediatras es más fácil identificar al niño que a los padres, por ejemplo “soy la mamá de Pedrito Pérez” si puedes escribe más datos para ubicar al paciente como “el niño que asistió ayer a consulta” o “estuvimos hoy por la mañana en su consultorio”

2.- No uses el WhatsApp para hacer consultas, como “el niño trae diarrea, que le doy” “trae mucha tos desde ayer, que le puedo dar” “le salieron unas ronchitas, que pomada le pongo” el WhatsApp nunca podrá reemplazar a la consulta médica con un adecuado interrogatorio y exploración física, no busques ahorrarte una consulta por WhatsApp

3.- El WhatsApp no es para atender urgencias, en ocasiones pueden pasar horas antes que un mensaje de WhatsApp pueda ser visto y contestado, si consideras que tienes una urgencia, acude al inmediatamente al servicio de urgencias más cercano, no esperes una respuesta inmediata

4.- Evita enviar archivos de imágenes como como fotografías de ronchas, pañales con evacuaciones, colitas rosadas, ya que eso normalmente carecen de utilidad para el médico, las lesiones de piel se tienen que ver en vivo e incluso palpar las lesiones, es más útil un interrogatorio dirigido en el consultorio que una imagen de un pañal con popo

5.- No escribas a tu pediatra para preguntar por dudas de familiares u otros niños conocidos tuyos, es de mal gusto y a duras penas nos damos tiempo para resolver las dudas de los pacientes que atendemos

6.-Si es la primera vez que el pediatra va a valorar a tu niño evita enviarle un WhatsApp, mejor agenda una cita directamente a su consultorio o si le envías un WhatsApp que solo sea para tratar de agendar una cita y no para resolver alguna duda

7.- Evita enviar mensajes a horarios inapropiados, si una duda puede ser resuelta por WhatsApp significa que esa duda puede esperar a ser enviada en un horario prudente, no envíes mensajes muy noche o muy temprano, sobre todo días de descanso

8.- Se breve y escribe todo en un solo párrafo de preferencia, resulta molesto estar recibiendo una serie de mensajes como:
>Hola doctor
>Buenos días
>Soy la mama de Carlitos
>Fíjese que desde ayer trae fiebre
>Quiero ver si me puede dar una cita para consulta
>?
>?

9.- Especifica que es lo que quieres obtener con tu mensaje, una recomendación, un consejo, una cita, evita enviar mensajes que solo digan “buenas tardes” esperando a veces horas a que te contesten con otro “buenas tardes”, evita solo contar la historia de tu niño como “buenas tardes doctor, fíjese a mi hijo empezó con fiebre ayer, tiene dolor de garganta y le están brotando unas ronchitas en el pecho” no sé qué respuesta buscan con este tipo de mensajes, un mensaje de consolación, agendar una cita o que uno le diga que tratamiento darle

10. si tu mensaje fue visto y no fue contestado, no lo tomes a mal, los médicos al igual que la mayoría de las personas tienen múltiples ocupaciones, uno puede abrir el mensaje, leerlo, y justo cuando lo iba a contestar sale otro asunto que atender, olvidando el mensaje que iba a responder, lo mejor será agendar una cita con tu Pediatra para que resuelva tus dudas

¿Y ustedes le mandan mensaje a su pediatra? Cuéntenme cual ha sido su experiencia con el uso de WhatsApp y sus pediatras

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Vacunación en el niño con cáncer

La vacunación es la herramienta más importante para la prevención de enfermedades infecciosas.

 

Los pacientes con alteración del sistema inmunitario son más susceptibles a adquirir infecciones que la población general. Una de las formas de  protegerlos de las infecciones graves es mediante  la vacunación.

 

La mayoría de los niños en el momento del diagnóstico de cáncer presentan función inmunitaria conservada, con concentración total de inmunoglobulinas normal y niveles adecuados de Ac específicos frente a Ag vacunales

 

En general, los pacientes que han recibido las vacunas antes del comienzo del cáncer muestran una correcta inmunidad, excepto los pacientes con linfomas y sarcomas, que presentan linfopenia significativa, además de alteración de los linfocitos T de manera precoz.

 

¿Cómo afecta el cáncer a las vacunas?

 

Los niños con cáncer presentan un modo de inmunodeficiencia secundaria con pérdida o deficiencia en los componentes de  la inmunidad celular y humoral producto de la  propia enfermedad o de su tratamiento (quimioterapia, corticoides y radioterapia).

 

El grado de inmunodeficiencia varía con la edad, el tipo el de cáncer y la intensidad de la quimioterapia, la etapa donde estan mas inmunosuprimidos es la inducción a la remisión

 

La quimioterapia suele producir depleción de linfocitos, también se producen defectos de su función

 

La producción de inmunoglobulinas IgM e IgA puede verse también afectada, alterándose menos la producción de IgG.

 

Las inmunoglobulinas vuelven a sintetizarse normalmente al pasar de terapia de inducción a terapia de mantenimiento.

 

La quimioterapia induce inmunosupresión que impacta en la eficacia de la vacunación al estar disminuida la capacidad de producir anticuerpos. Las vacunas pueden ser menos eficaces durante el período de inmunosupresión

 

Un paciente puede llegar a requerir de 3 a 12 meses despues de su quimioterapia para la recuperación total de la inmunosupresión

 

Puede haber pérdida parcial o total de anticuerpos adquirido anteriormente, asi si a una persona sana solo tendrá Varicela una sola vez en la vida, ya que posterior a padecerla queda con anticuerpos que evitan que vuelva a enfermar de varicela, un niño con cáncer puede perder estos anticuerpos y volver a enfermar de varicela

 

Los pacientes  vacunados durante el tratamiento inmunosupresor o en las dos semanas previas a su inicio  deben repetir luego de tres meses de finalizado el tratamiento inmunosupresor

 

Vacunas inactivadas

 

Las vacunas inactivas pueden ser aplicadas con seguridad en estos pacientes, su eficacia puede estar disminuida.

 

Las vacunas inactivadas son seguras en los pacientes inmunodeprimidos

 

Se recomienda administrarlas, al menos, 2 semanas antes del inicio de la inmunosupresión, con vistas a lograr una mejor inmunogenicidad.

 

La respuesta a las vacunas inactivadas en estos pacientes es de menor intensidad y duración que en las personas sanas

 

Se aconseja, siempre que sea posible, verificar la respuesta vacunal mediante serología.

 

Dada su falta de efectividad, no se recomienda administrarlas mientras el paciente esté recibiendo quimioterapia intensiva.

 

Son vacunas inactivadas las vacunas a base de toxoides, subunidades de proteinas, antígenos bacterianos o proteinas inmunogénicas obtenidas con tecnología recombinante

 

  • Tetanos, Difteria, Pertusis (DPTa)
  • Hepatitis A
  • Hepatitis B
  • Influenza
  • Haemophilus influenzae
  • Neumococo
  • Meningococo

Vacunas vivas atenuadas

 

Evitar vacunas con microorganismos vivos atenuados

 

En general, están contraindicadas en pacientes con inmunodepresión grave por el riesgo de replicación y desarrollo de enfermedad por las cepas vacunales.

 

  • Triple viral SRP
  • Varicela
  • BCG

 

Los pacientes con leucemia u otras neoplasias malignas pueden recibir vacunas a virus vivos atenuados luego de tres meses de finalizada la terapia inmunosupresora.

 

Este intervalo se basa en que la respuesta inmunológica se recupera en este período y en que la enfermedad de base está en remisión  o bajo control

 

Vacunación a familiares

 

Una forma indirecta pero muy eficaz de proteger a los niños con cáncer es mediante la vacunación de los familiares, sobre todo de los hermanos

 

Está indicado vacunar anualmente con la vacuna antigripal inactivada a todos los convivientes.

 

También vacunar contactos familiares con triple viral, varicela y rotavirus, si está indicado por edad y estado de susceptibilidad

 

En áreas del mundo donde aún se realice vacunación con polio vía oral, estaría contraindicada su administración en los convivientes, en los que se recomienda vacunar a los contactos intrafamiliares con vacuna de polio inactivada (VPI) parenteral


VACUNAS


Hepatitis A

 

No incluida en el esquema básico de vacunación, es recomendado inmunizar a estos pacientes frente a Hepatitis A,

 

La vacuna frente a VHA ha demostrado ser inmunógena y segura, con tasas de eficacia del 89% un mes después de la segunda dosis.

 

Vacuna anti-hepatitis B

 

Se debe aplicar al paciente oncológico con serología negativa. Esquema: 0-2-6 meses.

 

La dosis que se recomienda en estos pacientes es el doble de la dosis pediátrica  (10 o 20 µg, según la presentación comercial).

 

debe realizarse control de anti-HBs, se consideran títulos protectores aquellos ≥10 µg/ml; si la respuesta es negativa, aplicar un nuevo esquema  y controlar con anti-HBs.

 

Repetir estos controles cada dos años mientras dure la inmunosupresión

 

Influenza

 

La gripe cursa con mayor morbilidad en niños con cáncer, siendo los pacientes con LLA sometidos a quimioterapia de inducción los que presentan mayor probabilidad de infección grave.

 

El riesgo de padecer una infección grave persiste hasta 6 meses después de finalizada la quimioterapia.

 

La vacunación es segura y bien tolerada, y la eficacia se estima entre el 45 y el 100%, dependiendo de los virus vacunales

 

La morbilidad en niños con cáncer justifica la inmunización.

 

Es importante proteger a los niños inmunizando a los contactos, siendo fundamental la vacunación del personal de salud.

 

Se recomienda su aplicación a todos los pacientes pediátricos con cáncer mayores de 6 meses. Se recomienda la vacunación antigripal anual

 

Si el niño es menor de 9 años de edad y nunca ha recibido una vacuna se administran dos dosis de vacuna, separadas por un intervalo de 4 semanas. Posteriormente, se administra una dosis anual única antes del inicio de cada estación gripal.

 

Si son mayores de 9 años, con 1 sola dosis es suficiente.

 

Neumococo

 

La infección neumocócica es frecuente en pacientes con cáncer. En ocasiones, como en la enfermedad de Hodgkin, el paciente, además, sufre una esplenectomía, lo que unido a la inmunodeficiencia grave lo hace más vulnerable a una infección neumocócica grave.

 

La respuesta a la vacuna neumocócica es mejor si se administra antes de iniciar la quimioterapia

 

si esto no es posible, se debe inmunizar durante la quimioterapia y administrar dosis de refuerzo al finalizar.

 

Haemophilus influenzae b

 

Es recomendable inmunizarlos frente a este microorganismo encapsulado, ya que el riesgo de padecer la infección es seis veces superior que en niños sanos.

 

La inmunogenicidad es mayor si la vacuna se administra a partir de los 3 meses después de haber finalizado la quimioterapia

 

Incluida en la cartilla de vacunación en la vacuna Pentavalente 2, 4, 6 y 18 meses

 

Los niños que completaron su esquema de inmunización no requieren dosis de refuerzo.

 

12 a 59 meses que no estén vacunados o que hayan recibido solo una dosis de vacuna antes de los 12 meses de edad, se recomiendan 2 dosis con un intervalo de 2 meses

 

≥60 meses no inmunizados previamente: una sola dosis aunque algunos sugieren dos dosis de vacuna

 

Meningococo

 

No se encuentra en el esquema básico de vacunación

 

La vacunación en estos pacientes es poco eficaz y menos del 50% de los niños responden a la inmunización, según estudios realizados en niños en terapia de mantenimiento o que habían finalizado la quimioterapia entre 3-18 meses antes de la vacuna.

 

Sarampión-rubéola-parotiditis

 

Ya que es una vacuna viva atenuada, no debe administrarse durante la quimioterapia por riesgo de efectos secundarios graves.

 

A partir de 3-6 meses de finalizar la quimioterapia

 

Varicela

 

Está contraindicada en pacientes bajo tratamiento inmunosupresor.

 

Excepción: leucemia linfoblástica aguda en remisión (bajo estricto protocolo hospitalario: remisión durante un año, recuento de linfocitos periféricos > 700/mm3, recuento de plaquetas > 100 000/mm3 24 h previo a la aplicación de la vacuna, suspensión de la quimioterapia y corticoides prevacunación y posvacunación.

 

Puede ser aplicada luego de tres meses de suspendida la quimioterapia.

 

Difteria y tétanos

 

En pacientes con cáncer, la quimioterapia produce disminución de la inmunidad frente a estos antígenos

 

Debe reinmunizarse a los menores post-tratamiento

 

La mayor eficacia se obtiene al administrar esta vacuna después de 3 meses de finalizada la quimioterapia.

 

Tos ferina

 

La eficacia de esta vacuna es mayor si se administra después de 3-6 meses post-quimioterapia. El efecto booster produce respuesta inmunógena con títulos protectores, aunque se han observado títulos de Ac menores que en niños sanos.

 

Polio

 

Después de finalizar la quimioterapia, se encuentran títulos de Ac protectores en el 62-100% de los sujetos. La revacunación de polio en pacientes que han tenido cáncer, por mayor seguridad, debe hacerse con VPI, habiéndose demostrado buena respuesta inmunitaria.

 

Aunque no se recomienda la vacunación en niños con cáncer con vacuna de polio oral atenuada, los pacientes inmunizados con esta vacuna no demostraron más efectos adversos neurológicos que la población sana.

 

Se recomienda el uso de VPI en los contactos estrechos de pacientes oncológicos

 

Vacuna antipoliomielítica inactivada

 

Es la única vacuna antipoliomielítica que pueden recibir estos pacientes y sus convivientes. Debe aplicarse cuando corresponda.

 

Si un familiar del paciente inmunosuprimido recibe VOP debe separarse el contacto por un mes.

 

El niño que no completó el esquema vacunación debería, idealmente, recibir revacunación completa al finalizar quimioterapia

 

Otras vacunas

 

Vacuna antirrábica: ante un accidente con riesgo  de rabia estos pacientes deben ser vacunados  (se desconoce el grado de protección logrado  en los pacientes con inmunocompromiso) y  deben recibir en forma simultánea gammaglobulina antirrábica.

 

Vacuna anticólera inactivada: puede ser administrada en el paciente inmunocomprometido.

 

Vacuna anti-tifoidea inactivada: puede ser administrada en el paciente inmunocomprometido.

 

Vacuna anti-fiebre amarilla:está contraindicada en el huésped inmunocomprometido.


Niños que reciben corticoides

 

No pueden recibir vacunas a virus vivos atenuados hasta un mes luego de suspendidos los  corticoides:

 

– Pacientes que reciben altas dosis de corticoides:

≥2 mg/kg/día o ≥20 mg/día de prednisona o su equivalente durante un período mayor de ≥14 días.

 

– Pacientes con enfermedad inmunosupresora.

 

Pueden recibir vacunas a virus vivos atenuados inmediatamente luego de suspendidos los  corticoides: pacientes que reciben altas dosis  de corticoides en días alternos o continuados  durante un período menor de 14 días.

 

Pueden recibir vacunas a virus vivos atenuados:

 

Pacientes que reciben dosis bajas o moderadas de corticoides sistémicos diariamente o  en días alternos.

 

Pacientes que reciben corticoides tópicos o inyecciones locales de corticoides (piel, intraarticular, aerosolterapia, ojos, bursal, tendón).

 

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Tífico O y Tífico H en las reacciones febriles

En este artículo encontraras todo sobre tífico O y tífico H en el resultado en las reacciones febriles, su definición, su interpretación, diagnóstico, cuadro clínico y tratamiento.

 

¿Qué es Tífico O y Tífico H?

 

Tífico O y Tífico H forman parte de las llamadas Reacciones  Febriles o Antígenos Febriles, junto con otros resultados como es el Paratífico A y B, Brucella Abortus  y Proteus OX19.

 

Tífico O y Tífico H ambos se refieren a antígenos de la bacteria llamada Salmonella typhi  la cual es causante de la fiebre tifoidea, tífico O hace referencia al antígeno somático (del cuerpo) y tífico H al antígeno flagelar (de la Cola) de la bacteria Salmonella typhi

 

¿Si tengo Tífico O o Tífico H positivos significa que tengo fiebre tifoidea?

 

No, no significa que tengas la infección, solo significa que tu organismo tiene anticuerpos (defensas) contra la bacteria Salmonella typhi, estos pueden ser recientes o pasados, los anticuerpos pueden durar toda la vida

 

Tífico O y Tífico H positivos determinan la presencia de anticuerpos (defensas) contra  la bacteria Salmonella typhi, tener estos anticuerpos significa que en algún momento de nuestra vida hemos estado en contacto con esta bacteria y nuestro organismo  ha producido anticuerpos. Para producir anticuerpos no necesariamente tuvimos que haber enfermado  de  fiebre tifoidea,  nuestro cuerpo pudo haber sido capaz de combatir la salmonela y producir anticuerpos  sin forzosamente haber enfermado.

 

Los anticuerpos (defensas) una vez formados pueden permanecer en nuestra sangre toda la vida, así tener anticuerpos contra los antígenos Tífico O y/o Tífico H, no significa que en ese momento estemos enfermos de fiebre tifoidea como dijimos antes, incluso es posible que nunca hayamos padecido la enfermedad, solo significa que en algún momento de nuestras vidas hemos estado en contacto con esa bacteria.

 

Reacción de Widal:

 

La determinación de Tífico o y Tífico H se realizan en laboratorio mediante la técnica denominada reacción de Widal

 

La Reacción de Widal fue inventada por Fernand Widal  en el año de 1896 es una prueba basada en el principio de aglutinación antígeno-anticuerpo, esta prueba determina la presencia de anticuerpos contra el antígeno O y H de la Salmonella typhi para el serodiagnóstico de fiebre tifoidea.

 

Principio de la reacción de Widal

 

El suero del paciente se pone en contacto con antígenos específicos (O y H) de Salmonella, si el suero del paciente contiene los anticuerpos correspondientes se producirá una aglutinación visible macroscópicamente (se formarán grumos)

 

Se van haciendo diferentes diluciones del suero con los antígenos, esta dilución se expresa 1:20, 1:40, 1:80, 1:160, 1:320, 1:640, y a partir de donde aglutine ese será el resultado

 

¿Es frecuente que el resultado de tífico O y/o tífico H de positivos?

 

Si es bastante frecuente que den positivos, y volvemos a repetir, eso no significa que estemos enfermos de Fiebre tifoidea.

 

Interpretación tífico O y tífico H en reacciones febriles

 

Para interpretar los resultados de tífico O y tífico H se debe conocer la prevalencia de la población sana o punto de corte de estos resultados para considerarlos relevantes, así como los síntomas o cuadro clínico compatible con fiebre tifoidea

 

El punto de corte o valor de estos resultados en población sana puede variar entre 1:80 a 1:160 para ambos, es decir que cualquier persona sana podría tener un tífico O o H positivo 1:160 y ser normal, dependiendo de la zona geográfica y la prevalencia, en el caso de que 1:160 se considere normal solo se consideraría positivo un valor igual o mayor de 1:320, esto usualmente puede aplicar en México y muchos otros países en vías de desarrollo, esto dificulta la distinción entre individuos afectados y sanos

Un resultado de Tífico O o Tífico H de 1:160 puede ser normal en personas sanas

Los anticuerpos suelen aparecer en el suero después de una semana y persisten aumentando hasta por tres a seis semanas. El tífico O suele descender en 6 a 12 meses, aunque no esperamos que quede negativo, puede descender a niveles de 1:40 hasta 1:160 permaneciendo así durante muchos años, en tanto que el tífico H pueden persistir a niveles elevados por años. Esto hace notar la necesidad de interpretar con precaución estos resultados.

 

Diagnóstico de Tífico O y Tífico H – Fiebre tifoidea – Salmonella typhi

 

Repetimos, un resultado positivo de Tífico O y/o Tífico H representan anticuerpos contra Salmonella  typhi, una persona sana puede tener estos anticuerpos

 

Desventajas de tífico O y tífico H

  • Son pruebas muy antiguas (hace más de 120 años que se inventaron)
  • Son pruebas poco confiables
  • Puede haber falsos positivos (dar positivo sin tener la enfermedad)
  • Pueden dar falsos negativos, (dar negativas teniendo la enfermedad)
  • Causan sobre-diagnóstico de fiebre tifoidea, por lo tanto uso injustificado de antibióticos
  • Se solicitan en exceso y se les atribuyen muchos síntomas que no tienen relación con la fiebre tifoidea
  • Por si solas no sirven para diagnóstico de fiebre tifoidea, tiene mayor relevancia el cuadro clínico y otras pruebas de laboratorio más especificas

 

Valores normales de tífico O y tífico H

 




 Recordemos que de acuerdo a la zona geográfica y prevalencia de la enfermedad los valores normales de tifico O y tifico H pueden variar, y una persona enferma puede tener tifico O y tifico H negativos y tener fiebre tifoidea y al revés una persona sana puede tener tífico O y tífico H positivos

Según la zona geográfica un resultado normal puede variar entre de 1:20, 1:40, 1:80 hasta 1:160

Valores por arriba de 1:320 o 1:640 se pueden considerar positivo si se acompaña de síntomas de fiebre tifoidea (fiebre entre otros)

Las reacciones febriles, se llaman así porque todas las enfermedades que detecta se caracterizan precisamente por fiebre, de entrada las reacciones febriles carecerían de valor si en el cuadro clínico no hay historia de fiebre

 

Fiebre tifoidea

 

La Fiebre Tifoidea es una enfermedad aguda causada por la bacteria Salmonella typhi, su cuadro es agudo. La fiebre tifoidea prevalece  en países en vías de desarrollo.

 

Su período de incubación para S. typhi va de 7 a 21 dias, se manifiesta en un promedio de 2  semanas a partir de la ingesta de la bacteria proveniente de alimentos o agua contaminada.

 

El cuadro comienza de manera gradual, con manifestaciones como fiebre, síntomas generalizados (cefalea, malestar general, anorexia y letargia), dolor espontáneo y a la palpación en el vientre, hepatomegalia y esplenomegalia, “manchas color de rosa” y cambios en el estado psíquico

 

la fiebre tifoide se transmite a través del agua y alimentos contaminados con heces de personas enfermas o portadores

 

Síntomas (además de la fiebre) que pueden acompañar a la fiebre tifoidea:

 Constipación o diarrea.
 Nauseas y vómito.
 Dolor abdominal.
 Exantema macular (roséola tifoídica).
 Lengua blanca (saburral).
 Hepatomegalia.
 Esplenomegalia

 

Tratamiento de fiebre tifoidea (tifico o y tifico h)

 




las opciones terapéuticas para la fiebre tifoidea son:

  • Ampicilina
  • Amoxicilina
  • Cefixima
  • Ceftriaxona
  • Ciprofloxacino
  • Trimetoprim – Sulfametoxazol

Aquí un video del Dr. Alejandro Macías, reconocido infectólogo en México que explica la poca utilidad de las reacciones febriles:


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Tosferina o Coqueluche en niños

¿Qué es la tosferina o pertusis?

 

La tosferina es una enfermedad infecto contagiosa, caracterizada por  presencia de tos paroxística, en accesos (quintosa), de predominio nocturno.

 

La tos ferina tiene una tendencia estacionaria, con aumento durante los meses de invierno. Afecta principalmente a pacientes en edad pediátrica de 6 meses a 5 años de edad, encontrando en este grupo de edad hasta el 70% de los casos, aun que también puede afectar a adolescentes y adultos.

 

La tosferina también se conoce como Coqueluche

 

¿Qué causa la tosferina? (etiología)

 

Es originada por la bacteria Bordetella pertussis es un bacilo Gram negativo, aerobio, perteneciente al genero Bordetella. Su transmisión es solo de humano a humano, siendo el  hombre el único reservorio, su vía de entrada es el epitelio respiratorio.

 

La enfermedad se adquiere por contacto directo a través de gotas de saliva de personas infectadas, el periodo de incubación tiene un promedio de 7 a 10 días.

 

La Bordetella pertussis  al colonizar el epitelio respiratorio ciliar produce una toxina que actúa como factor estimulante de leucocitos-linfocitos.

 

Síntomas de la Tosferina

 

Clásicamente la enfermedad puede durar de  de 10 a 12 semanas, donde se pueden describir 3 fases:

 

Fase catarral: de 1 a 2 semanas de duración, se puede confundir con cualquier otra infección de vías aéreas superiores, presenta  fiebre escasa o ausente, estornudos, rinorrea y tos paroxística de predominio nocturno

 

Fase paroxística: manifestada por la típica tos quintosa o en accesos, productiva, emetizante, de claro predominio nocturno, sin fiebre que se prolonga de 4 a 8 semanas

 

Fase de convalecencia: se presenta una remisión paulatina de la sintomatología duración de 1 a 2 semanas.

 

Diagnóstico de tosferina

 

El diagnóstico de la tos ferina inicialmente se debe hacer en base a criterios epidemiológicos, como características de la tos, identificación de contacto con personas enfermas,  evolución de la enfermedad, vacunación incompleta.

 

Laboratorialmente la biometría hemática usualmente muestra leucocitosis con linfocitosis.

 

Estudios de muestras de secreciones naso faringeas: (cultivos, inmunofluorescencia directa y PCR).

 

Cultivos: se deben obtener durante la fase catarral o durante las primeras 3 semanas de la enfermedad. Su positividad es confirmatoria. Periodo de incubación de 10 a 14 días.

 

Inmunofluorescencia directa: método rápido, pero con sensibilidad variable y poca especificidad, se procura la confirmación de los casos de sospecha por medio de cultivo.

 

PCR (reacción en cadena de polimerasa): medio sensible y rápido para el diagnostico, no se aplica de manera generalizada

 

Estudios serológicos: toda infección por Bordetella pertusis lleva a la producción de anticuerpos, los cuales pueden ser detectados una semana después del periodo paroxístico y en la fase de convalecencia.  Tiene el inconveniente que se debe de obtener una muestra en el inicio de la enfermedad y otra en fase de convalecencia para ser compradas ambas.

 

Diagnóstico diferencial

 

Diferentes agentes infecciosos pueden causar un cuadro clínico con sintomatología semejante o incluso indistinguible de la tos ferina, como infecciones por B. bronchiseptica, Chlamydia trachomatis, Chlamydia pneumoniae, Mycoplasma pneumoniae y algunos virus como adenovirus, citomegalovirus. Cuando el diagnóstico es exclusivamente clínico se prefiere utilizar el termino de “síndrome coqueluchoide” el cual puede englobar una etiología variada.

 

Tratamiento de la tosferina

 

Los pacientes menores de 6 meses y otros con ataque grave al estado general deberían ser hospitalizados.

El tratamiento es a base de macrólidos (eritromicina, azitromicina, claritromicina)

 

El tratamiento antibiótico de elección es la Eritromicina, en dosis de 40 a 50 mg/kg/dia, fraccionada en 4 dosis, dosis máxima de 2 gr al día, la duración recomendada del tratamiento es de 14 días.

 

Otros macrólidos han sido utilizados, como la azitromicina a dosis de 10 a 12 mg/kg/día, en una sola dosis al día (dosis máxima 600 mg al día) durante 5 días y claritromicina 15 a 20 mg/kg/día, fraccionada en 2 dosis (dosis máxima 1 gr al día) durante 7 días.

 

Pronóstico

 

El factor pronóstico más importante en la tos ferina es la edad, a menor edad mayor riesgo de mortalidad y complicaciones, así en los lactantes menores de 6 meses y niños desnutridos la mortalidad aumenta. Se espera remisión completa de la enfermedad con el tratamiento antibiótico.

 


Bibliografía:

 

1. – William H, Hayward AR, Levin MJ, Sondheimer JM Current Pediatric Diagnosis & Treatment. 16th ed. New York: McGraw-Hill; 2003

2. – Committee on Infectious Diseases, American Academy of Pediatrics. Red Book. 27th ed. American Academy of Pediatrics; 2006.

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Bandemia en la biometría hemática

¿Que es la bandemia?

 

Es el aumento de las bandas (neutrófilos inmaduros) por arriba del valor normal en una biometría hemática, usualmente por arriba del 10% (de los leucocitos totales)

 

 

El valor normal de las Bandas en la Biometría Hemática es de 0 a 3%

 

Los valores de LEUCOCITOS varian en la edad pediátrica

 

Es posible que si no hay Bandas presentes en la biometría hemática estas no aparezcan en el reporte o bien se reporten como 0%

 

¿Por qué se produce la bandemia?

 

Usualmente se asocia a procesos infecciosos y en especial a los de origen bacteriano (aunque bandemia e infección no son sinónimos)

 

Es una respuesta del organismo ante un proceso inflamatorio como lo sería una infección, donde el sistema inmunológico entre otros mecanismos de defensa aumenta la producción de leucocitos (glóbulos blancos), en este intento por producir leucocitos con mayor rapidez, salen de la médula ósea a la sangre formas inmaduras de neutrófilos llamadas Bandas.

 

Otras Causas de bandemia

 

  • Medicamentos: como esteroides o derivados de cortisona
  • Hipoxia: situaciones de hipoxia o falta de oxigenación
  • Traumáticas: Como procedimientos quirúrgicos o traumatismo graves

 

¿Cuál es la importancia de la bandemia?

 

Este parámetro de bandemia (bandas por arriba del 10%) debe ser utilizado con otros parámetros, como es la leucocitosis, además de datos clínicos como sería la presencia de fiebre u otros datos de un proceso infeccioso, para que en conjunto se le pueda dar la importancia debida.

 

Todo el contexto clínico y de laboratorio junto con la bandemia podría apoyar hacia un proceso infeccioso, específicamente del tipo bacteriano.

 

La bandemia por sí sola carece de algún valor si no hay más datos clínicos o de laboratorio que apoyen al proceso infeccioso, recordando que las infecciones no son la unica causa de bandemia.

 

Así pues solo por tener bandas elevadas en una biometría hemática no es sinónimo de que el paciente tenga una infección y deba recibir antibióticos, siempre hay que correlacionarlo con la clínica.

 

Como decían mis maestros, hay que tratar al paciente, no al laboratorio.


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