Uso inadecuado de antibióticos. Alguien está exento?

Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra”.

Son pocas las especialidades médicas que escapan al uso de los antibióticos, por lo tanto pocos los médicos que están exentos de hacer un uso inadecuado de los mismos.

La OMS estima que aproximadamente el 50% de todos los antibióticos utilizados en el mundo se hace de manera inadecuada. Este porcentaje varía dependiendo del padecimiento, grupo de edad, época del año y otros factores pudiendo llegar hasta el 70% en algunos casos como en los cuadros diarreicos en menores de 5 años.

En cuestión de antibióticos aquel médico que no haya hecho un uso inadecuado de ellos, es aquel que nunca ha expedido alguna receta por un antibiótico, tal vez sea el caso del patólogo o el radiólogo, pero es casi seguro que el médico que maneja antibióticos hará algún uso inadecuado de ellos, se dé cuenta o no de ello.

Aunque habrá médicos que  manejan antibióticos y afirmen que todos sus antibióticos son utilizados adecuadamente, esto solo denotará ignorancia por parte del médico quien a su juicio todos sus antibióticos tiene una indicación correcta.

Aclaremos que el término en cuestión es el “Uso inadecuado” y para ello mejor definiremos lo que es  el “Uso adecuado de antibióticos”. Usar adecuadamente un antibiótico significa que los pacientes reciban antibióticos apropiados para sus necesidades clínicas, a dosis ajustadas a su situación particular, durante un periodo adecuado de tiempo y al mínimo costo posible para ellos y para la comunidad, la elección del antibiótico  debe regirse por los principios generales de uso “racional” y por la elección, entre las diversas opciones de aquella que represente el mayor beneficio terapéutico, la curación bacteriológica y la mayor eficiencia desde un punto de vista farmaco-económico, todo lo anterior ajustado a criterios clínicos aceptados y respaldados científicamente. 

En el uso inadecuado de antibióticos podemos incluir varios rubros que enlistaremos a continuación.

doctor receta antibioticos

Administración injustificada: En mi opinión el peor caso de “uso inadecuado de antibióticos”. Cuando se indica un antibiótico a sabiendas que no tiene una justificación terapéutica, o peor aun pensando que tendrá un beneficio terapéutico cuando no es así, como en el caso de las infecciones virales en resfriados, gripes o diarreas en niños, es precisamente en los niños donde se administra el mayor porcentaje de antibióticos injustificados. Estaríamos cayendo en este uso injustificado de antibióticos tanto si nosotros indicamos el antibiótico tanto como si nosotros lo continuamos a pesar de haber notado que no era necesaria su administración. Una frase común que se escucha para tratar de justificar  este uso injustificado es “No pasa Nada”  y lo peor del asunto es que realmente algunos médicos creen que no pasa nada al administrar un antibiótico injustificadamente, tan solo hay que ver los porcentajes de resistencias bacterianas para darnos cuenta que si pasa algo y mucho.

Dosis incorrecta: Puede que nuestro antibiótico este indicado y justificado, pero si administramos la dosis incorrecta estaremos haciendo un uso inadecuado del antibiótico, esto se da especialmente en la edad pediátrica donde los medicamentos se administran en razón de los kilogramos de peso. Otro ejemplo es cuando tenemos una infección en Sistema Nervioso Central como una meningitis donde tenemos que administrar dosis más elevadas que las dosis usuales.  Existen muchos otros factores que entran en juego para que un médico haga uso injustificado de antibióticos que van desde la ignorancia, presión de los familiares, influencia de la industria farmacéutica, practica privada donde se piensa que si no se le da un antibiótico al paciente irá a buscar a otro médico, falta de tiempo en instituciones públicas para explicar el por qué no necesita un antibiótico, etc.

Espectro antibiótico: En muchas ocasiones se emplean los antibióticos con el espectro antimicrobiano incorrecto, por ejemplo he visto frecuentemente que emplean Amikacina para tratar cuadros de faringoamigdalitis donde la etiología principal es el Streptococcus pyogenes (beta-hemolitico grupo A) o infecciones de piel y tejidos blandos donde la etiología principal es Staphyolococcus aureus tratados con ceftriaxona, en ambos casos los antibióticos seleccionados carecen de efecto sobre las principales etiologías. Este ejemplo también se observa en el manejo de antivirales donde es frecuente observar el uso de Aciclovir para infecciones virales sin relación con los herpes virus.

Mecanismo de acción: Es importante conocer el mecanismo de acción de los medicamentos que utilizamos y más de aquellos que utilizamos con frecuencia como los antibióticos, sin embargo pocos médicos lo hacen.  Un ejemplo de esto es el uso de Amikacina (aminoglucósidos) para el tratamiento de abscesos, el interior de un absceso es un medio anaerobio y los aminoglucósidos necesitan de la presencia de oxígeno (transporte activo) para poder penetrar al interior de la célula bacteriana (hasta Wikipedia lo sabe) donde efectuará su mecanismo de acción a nivel ribosomal, por lo tanto no es recomendable la utilización de Amikacina para el tratamiento de abscesos o alguna otra infección en un medio anaerobio.

Penetración a tejidos y fluidos: Resulta importante al momento de elegir un antibiótico conocer su distribución en los diferentes compartimentos corporales, tal es el caso del líquido cefalorraquídeo  y el paso a través de la barrera hemato-encefálica, donde resulta inadecuado por ejemplo el uso de un aminoglucósido más allá de la edad neonatal para tratar una meningitis o una ventriculitis por lo que resulta inadecuado el uso de estos.

Profilaxis: La profilaxis antibiótica está bien establecida y los casos para administrarla son contados y bien especificados, muchas veces administramos antibióticos de manera “profiláctica” sin sentido o justificación, por ejemplo he visto casos de rinitis o rinofaringitis virales con antibiótico para evitar que compliquen con una bacteriana, o para que no desarrollen neumonía, pacientes que ingresan a un hospital o un área de terapia intensiva y se les administran antibióticos para que no adquieran infecciones nosocomiales. En ocasiones las profilaxis antibióticas se justifican como en el caso de la profilaxis quirúrgica donde a pesar de estar bien establecidas las indicaciones para la misma se administra de forma inadecuada en el 70% de los casos aproximadamente, se administra en casos donde no está indicada, se administra después y no antes del procedimiento, se elige un antibiótico inadecuado, etc.

Terapia combinada: la terapia antimicrobiana combinada es de gran utilidad, pero a veces se abusa con dobles o triples esquemas antibióticos para infecciones que curarían con monoterapia, la idea del médico es que es mejor que sobre y no que falte, aunque a veces se tiene una terapia combinada que no resulta mejor que una monoterapia, un error frecuente es la asociación de un betalactámicos  con un aminoglucósidos donde está bien establecido en múltiples estudios que no hay ventaja terapéutica de esta asociación, el ejemplo más clásico  ceftriaxona + amikacina  donde la cobertura que nos ofrece el aminoglucósido amikacina no es mejor que que ofrece  la cefalosporina de tercera generación ceftriaxona por lo que bastaría en la mayoría de las veces una monoterpia con ceftriaxona. También veo con frecuencia la asociación de 2 betalactamicos como meropenem + cefepima o ceftazidima donde de igual manera la cobertura que ofrece el carbapenem supera a la ofrecida por las cefalosporinas  por lo que bastaría con el meropenem. En ocasiones se utilizan antibióticos de espectro reducido pensando que son de amplio espectro, tal es el caso de la vancomicina un antibiótico de espectro reducido sobre cocos Gram positivos dejándolo a veces como monoterapia en infecciones donde no figuran los cocos Gram positivos.

En fin podríamos seguir escribiendo páginas y páginas sobre el uso inadecuado de antibióticos, mencionando sus múltiples causas y ejemplos. Lo único cierto es que el único médico que no está expuesto a hacer un uso inadecuado de antibióticos (consciente o inconscientemente) es aquel que no ejerce la medicina o no expide recetas médicas.

Es una realidad que las resistencias bacterianas que van en aumento nos hablan que no hemos hecho un uso adecuado de los antibióticos hasta el momento.

La única manera de  tratar de frenar el aumento en las resistencias bacterianas y dar batalla en la guerra contra las bacterias resistentes (la cual vamos perdiendo) es hacer un uso adecuado de antibióticos y para ello  desde mi punto de vista lo mejor que podemos hacer como médicos es leer, estudiar y mantenerse actualizado, está bien comprobado que un médico entre más conozca sobre la patología (cuadro clínico, epidemiologia, etiología, etc.) y la farmacología de los antibióticos menor uso inadecuado hará de estos últimos.  Siempre deberíamos pensar 2 veces antes de recetar un antibiótico y nunca esta demás consultar si no recordamos la dosis, espectro antimicrobiano, mecanismo de acción, etc. o consultar la etiología y tratamiento de la enfermedad que atendemos.

Si no actuamos hoy, no habrá cura mañana.

Uso inadecuado de antibióticos en niños

La mayoría de los cuadros respiratorios sobre todo en los menores de 5 años con gripa, tos, dolor de garganta, mocos y en ocasiones algo de fiebre son de origen viral,  para los virus los antibióticos no tienen ninguna utilidad, es decir que no lo curarán, su cuadro viral curará solo con y sin antibióticos exactamente en el mismo tiempo, pocos cuadros serán ocasionados por bacterias y será la minoría de las veces que requiera de algún antibiótico para sanar,  lamentablemente son  los niños menores de 5 años  quienes reciben la mayor parte de los antibióticos injustificadamente, aproximadamente el 70% de todos los antibióticos que se usan en menores de 5 años se hace de manera inadecuada.

El uso de antibióticos de manera inadecuada  trae diversas consecuencias, desde las económicas al hacer un gasto innecesario, consecuencias  en la salud del niño que puede presentar reacciones adversas al antibióticos (alergias, diarrea, daño al hígado o riñones, etc.), aparición de resistencias bacterianas, alteración de la flora bacteriana o flora normal lo que puede propiciar otro tipo de infecciones, y finalmente consecuencias a toda la sociedad al transmitir esas bacterias resistentes, haciendo que cada vez los antibióticos sean de menor utilidad para tratar las infecciones, teniendo que utilizar antibióticos cada vez más potentes y más caros.

Cuando se inventaron los antibióticos o más bien cuando se introdujeron de manera comercial como la penicilina (hace apenas 70 años), la humanidad creyó ingenuamente que se había ganado la guerra contra las bacterias, no pasó mucho tiempo para que se diera cuenta que no era así y apenas 2 años después de la introducción de la penicilina ya había desarrollo de bacterias resistentes, la batalla continua y claramente está siendo ganada por las bacterias, quienes ante cada nuevo antibiótico aprenden a desarrollar resistencia ante ellos, así hoy en día existen bacterias resistentes a todos los antibióticos conocidos y poco a poco estas bacterias se propagan por todo el mundo,  la persona con una infección por una de estas bacterias multiresistentes  prácticamente está condenada a la muerte como sucedía antes de la aparición de los antibióticos, donde las infecciones eran la primer causa de muerte y la expectativa de vida apenas superaba los 40 años de edad

Así pues hay que ser más consientes en uso de antibióticos,  sobre todo en nuestros niños  donde más se utilizan injustificadamente,  recordando que ellos van a enfermar con mayor frecuencia que los adultos, pero la mayoría de estos cuadros infecciosos (respiratorios, gastrointestinales, etc.) son de origen viral, por lo que van a curar con y sin antibióticos, y muchas veces los antibióticos en lugar de beneficiarle solo le perjudicaran.

Lamentablemente la mayoría de estos antibióticos injustificados son indicados por un médico por diversos motivos, uno de ellos la ignorancia, está comprobado que mientras mayor conocimiento se tenga de las enfermedades (en este caso de los niños) y de los antibióticos mismos (mecanismo de acción, espectro, resistencias, sensibilidad, penetración a tejidos, etc.) menor será el uso inadecuado de ellos, así hay estudios que muestran que un médico general o familiar hará mayor uso de antibióticos en menores de 5 años que un pediatra, aun así un pediatra general continua con un alto porcentaje de antibióticos injustificados o inadecuados, así un especialista en Infectología Pediátrica con mayor conocimiento sobre los procesos infecciosos y en el manejo de antibióticos (entre otras cosas) reducirá este porcentaje de uso inadecuado de antibióticos, pero creo que no hay médico en este mundo que esté exento de ello (solo aquel que no recete antibióticos ).

En México hay pocos Infectólogos Pediatras, normalmente se concentran en las grandes ciudades y en hospitales de pediátricos o de tercer nivel,  pero si tienes la oportunidad de consultar o acudir con uno es lo mejor  por la salud de tus hijos. Evita abusar de los antibióticos porque estamos perdiendo la guerra contra las bacterias, si no actuamos no habrá cura mañana.

Sin antibióticos por favor!

Video sobre el uso y abuso de antibioticos de la CDC, los antibióticos no sirven para infecciones virales como gripa o resfriado, no se debe de dar antibióticos en la mayoria de los dolores de oido, dolor de garganta, estornudos, moqueo, etc. platica con tu doctor sobre el uso de antibióticos.

No abuses de los antibióticos, Si no actuamos hoy, no habrá cura mañana

 

la máxima Hipocratica “Ante todo no dañar” Uso racional de Antibióticos

Alguna vez han escuchado la frase “ponle o dejale antibiótico, al fin que no le hace daño”, bueno pues lamentablemente yo la he escuchado mucho, debido a que muchos médicos creen que es preferible que un paciente tenga un antibiótico aunque sepan que no es necesario teniendo la idea que el antibiótico (injustificado) lejos de hacerle mal,  le traera beneficios como prevenirle infeciones.

Ejemplo, ingresa un paciente con diagnóstico de neumonía e inician tratamiento antibiótico, a las 24 hrs el paciente esta asintomatico y no se integra diagnóstico clínico de neumonía, lo mas seguro es que el paciente nunca haya tenido neumonía ya que esta no cura en menos de 24 hrs por muy bueno que sea el antibiótico, entonces cuando se cuestiona a los médicos sobre la suspensión de los antibióticos  exponen varios argumentos como “pues dejarle el antibiòtico no le hace daño“, “es que ya compraron el antibiótico entonces hay que terminarlo“, ” tu ponle el antibiótico al fin que tu no lo estas pagando“.

El que un paciente haya iniciado un antibiótico no significa forzosamente que deba cumplir un determinado periodo de tiempo con él,  este puede ser suspendido en cuanto se considere “injustificado” asi lleve una dosis o así le falte una dosis para concluir tratamiento, se  genera mayor resistencia bacteriana al administrar un tratamiento de 7 o 14 dias de un antibiótico injustificado que al suspenderlo al tercer o cuarto día. 

Cuando estaba en formación en la especialidad de Infectología mis maestros ejemplificaban lo aterior a manera de broma “Estas en un callejón obscuro en la noche, te salen 20 “Negros” y te empiezan a violar uno por uno, cuando va el quinto “Negro” llega la policia al callejón y pregunta ¿que pasa aqui, todo bien? ¿que contestarias? “si oficial, todo bien, me estan violando los negros, ya van 5, pero como ya empezaron, dejelos, solo me faltan 15“; No verdad, bueno es lo mismo con los antibóticos, si se considera que los antibioticos estan siendo administrados injustificadamente es mejor suspenderlos inmediatamente,  sin que forzosamente se cumpla  un periodo de tiempo o bien por la idea de que el antibiótico (injustificado) no hace daño.

Para finalizar les dejo una cita de un médico de los años 60´s,  la cual lamentablemente no aplicanmos en nuestros tiempos.

La terapia con antimicrobianos salva miles de vidas y alivia muchos sufrimientos…. A pesar de su uso correcto pueden ocurrir efectos indeseables, daño y muerte, pero este riesgo esta especialmente asociado a una prescripción indiscriminada…. El uso optimo de los antimicrobianos puede ser conseguido con la comprensión de cual es su lugar en la terapéutica, su valor y la administración de una adecuada dosis en el tiempo correcto….. La máxima Hipocrática “Ante todo no dañar” o la cuestión ¿Es el medicamento realmente necesario?  Son pertinentes.

Hobart Reimann M.D. 1961