9 Mitos sobre antibióticos

No siempre es fácil saber si necesita antibióticos cuando se está enfermo, aún los médicos tienen dificultades para distinguir la diferencia. Estos son los mitos más comunes asociados con el uso de antibióticos.

Virus vs Bacteria

Los Antibióticos se utilizan únicamente en el tratamiento de infecciones bacterianas. Los antibióticos no ayudan a curar ni a prevenir las infecciones virales. A menudo es difícil distinguir entre infecciones virales y bacterianas, ya que comparten muchos síntomas pero son fundamentalmente diferentes. Las bacterias son 10-100 veces más grandes que los virus, crecen en casi cualquier cosa y tienen funciones en su mayoría beneficios en humanos. De hecho, el noventa y nueve por ciento de todas las bacterias son buenas, tales como Lactobacillus en los intestinos que nos ayudan a digerir los alimentos. Por otra parte, los virus son más pequeños, necesita un huésped vivo para sobrevivir y son en su mayoría perjudiciales.

bacteria resistenteMito # 1: Los antibióticos se utilizan para el tratamiento de los resfriados y la gripa.

Hecho: Todos los resfriados y la gripe son causados ​​por virus (no bacterias) para los cuales los antibióticos no funcionan. De hecho, el uso de antibióticos para las infecciones virales conduce a la resistencia a los medicamentos, lo que significa que algunos antibióticos dejarán de ser efectivos. Ya estamos viendo esto con penicilina. Las infecciones que fueron previamente tratados con éxito con penicilina están desarrollando resistencia. Esto significa que se necesitan antibióticos más fuertes para la más simple de las infecciones.

Mito # 2: Una tos fuerte siempre requiere antibióticos.

Hecho: Incluso si usted tiene una tos que suena horrible, no debe tomar antibióticos sin consultar a su médico. Todas las infecciones respiratorias causan tos y la gravedad no indica si es viral o bacteriana. La tos es el síntoma último en desaparecer en los resfriados y la gripe, a menudo toma 2 semanas para resolver.

Mito # 3: Un dolor de garganta siempre requiere antibióticos.

Hecho: Las personas creen erróneamente que el dolor de garganta justifica un antibiótico. La mayoría de los dolores de garganta son causados ​​por virus. Sólo 35% de los dolores de garganta en niños y 10% en adultos requieren antibióticos debido a la bacteria Streptococcus que solamente puede ser detectado por una prueba de la garganta de laboratorio para determinar si hay bacterias presentes o no.

Mito # 4: Una fiebre alta requiere siempre antibióticos.

Hecho: Cualquier cuerpo extraño, como virus y bacterias pueden desencadenar una fiebre y no se justifican automáticamente los antibióticos. La fiebre es una herramienta utilizada por nuestro cuerpo para deshacerse de los microbios que causan la enfermedad,  y no significa que si el microbio es bacteria o virus.

Mito # 5: Los antibióticos me ayudará a mejorar más rapido.

Hecho: Tomar antibióticos para los resfriados y la gripe no va a deshacerse de los molestos síntomas más rápidos. Estas enfermedades pasaran por si solas, los resfriados pueden hacer que te sientas mal por unos días, mientras que la gripe puede hacer que te sientas muy mal durante semanas. Los antibióticos no disminuyen los síntomas del resfriado o la gripe y no deben ser tomados en un “por si acaso”.

Mito # 6: Los antibióticos ayudan al sistema inmunológico a combatir los resfriados.

Hecho: Algunas personas asumen erróneamente que si toman antibióticos para un resfriado o gripe, los antibióticos ayudaran a su sistema inmunológico a combatir el virus. Los antibióticos no fortalecen el sistema inmunológico, sólo matan a las bacterias. El problema se produce cuando alguien toma un antibiótico y no ayuda, a menudo cambian a un antibiótico más fuerte. Atribuyen al antibiótico todo el éxito, cuando en realidad el sistema inmune hizo todo el trabajo y el virus sólo siguió su curso.

Mito # 7: Los médicos que se niegan a dar los antibióticos son incompetentes.

Hecho: Si su médico piensa que un antibiótico no es necesario, no ejercer presión sobre él/ella en una prescripción, lo más probable es que es un virus y el médico que le esté ahorrando el dolor de cabeza de desarrollar resistencia a los medicamentos en el futuro.

Mito # 8: No hay nada malo en tomar antibióticos.

Hecho: los antibióticos no saben cuáles son las bacterias malas y cuales las buenas. Dar antibióticos en ausencia de bacterias es como enviar a sus tropas a un campo de batalla y no encontrar al enemigo por lo que se manda a los antibióticos sin rumbo a matar  las bacterias buenas en su cuerpo. Por no mencionar la exposición innecesaria a una lista de efectos secundarios tales como las erupciones cutáneas o diarrea. Un efecto aún más preocupante es la aparición de resistencia a los medicamentos. Es por eso que la Organización Mundial de la Salud ha adoptado una campaña mundial de sensibilización para detener el mal uso de los antibióticos y detener la propagación de la resistencia a los medicamentos.

Mito # 9: Los antibióticos siempre va a ganar la batalla contra bacteria.

Hecho: No siempre! Algunos antibióticos dejaran de funcionar porque las compañías farmacéuticas no pueden inventar antibióticos con la suficiente rapidez porque las bacterias se vuelven más inteligentes mucho más rápido debido al uso excesivo y mal uso de antibióticos. No hay duda de antibióticos son salvavidas cuando se usan correctamente, pero que debe ser utilizado para las infecciones bacterianas para evitar la resistencia a los medicamentos.

Los antibióticos pueden dejar de curar, si no actuamos hoy no habrá cura mañana.

fuente: Corregido de http://articleses.com/articulo/77280/

Uso inadecuado de antibióticos. Alguien está exento?

Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra”.

Son pocas las especialidades médicas que escapan al uso de los antibióticos, por lo tanto pocos los médicos que están exentos de hacer un uso inadecuado de los mismos.

La OMS estima que aproximadamente el 50% de todos los antibióticos utilizados en el mundo se hace de manera inadecuada. Este porcentaje varía dependiendo del padecimiento, grupo de edad, época del año y otros factores pudiendo llegar hasta el 70% en algunos casos como en los cuadros diarreicos en menores de 5 años.

medico haciendo una receta

En cuestión de antibióticos aquel médico que no haya hecho un uso inadecuado de ellos, es aquel que nunca ha expedido alguna receta por un antibiótico, tal vez sea el caso del patólogo o el radiólogo, pero es casi seguro que el médico que maneja antibióticos hará algún uso inadecuado de ellos, se dé cuenta o no de ello.

Aunque habrá médicos que  manejan antibióticos y afirmen que todos sus antibióticos son utilizados adecuadamente, esto solo denotará ignorancia por parte del médico quien a su juicio todos sus antibióticos tiene una indicación correcta.

Aclaremos que el término en cuestión es el “Uso inadecuado” y para ello mejor definiremos lo que es  el “Uso adecuado de antibióticos”. Usar adecuadamente un antibiótico significa que los pacientes reciban antibióticos apropiados para sus necesidades clínicas, a dosis ajustadas a su situación particular, durante un periodo adecuado de tiempo y al mínimo costo posible para ellos y para la comunidad, la elección del antibiótico  debe regirse por los principios generales de uso “racional” y por la elección, entre las diversas opciones de aquella que represente el mayor beneficio terapéutico, la curación bacteriológica y la mayor eficiencia desde un punto de vista farmaco-económico, todo lo anterior ajustado a criterios clínicos aceptados y respaldados científicamente. 

En el uso inadecuado de antibióticos podemos incluir varios rubros que enlistaremos a continuación.

doctor receta antibioticos

Administración injustificada: En mi opinión el peor caso de “uso inadecuado de antibióticos”. Cuando se indica un antibiótico a sabiendas que no tiene una justificación terapéutica, o peor aun pensando que tendrá un beneficio terapéutico cuando no es así, como en el caso de las infecciones virales en resfriados, gripes o diarreas en niños, es precisamente en los niños donde se administra el mayor porcentaje de antibióticos injustificados. Estaríamos cayendo en este uso injustificado de antibióticos tanto si nosotros indicamos el antibiótico tanto como si nosotros lo continuamos a pesar de haber notado que no era necesaria su administración. Una frase común que se escucha para tratar de justificar  este uso injustificado es “No pasa Nada”  y lo peor del asunto es que realmente algunos médicos creen que no pasa nada al administrar un antibiótico injustificadamente, tan solo hay que ver los porcentajes de resistencias bacterianas para darnos cuenta que si pasa algo y mucho.

Dosis incorrecta: Puede que nuestro antibiótico este indicado y justificado, pero si administramos la dosis incorrecta estaremos haciendo un uso inadecuado del antibiótico, esto se da especialmente en la edad pediátrica donde los medicamentos se administran en razón de los kilogramos de peso. Otro ejemplo es cuando tenemos una infección en Sistema Nervioso Central como una meningitis donde tenemos que administrar dosis más elevadas que las dosis usuales.  Existen muchos otros factores que entran en juego para que un médico haga uso injustificado de antibióticos que van desde la ignorancia, presión de los familiares, influencia de la industria farmacéutica, practica privada donde se piensa que si no se le da un antibiótico al paciente irá a buscar a otro médico, falta de tiempo en instituciones públicas para explicar el por qué no necesita un antibiótico, etc.

Espectro antibiótico: En muchas ocasiones se emplean los antibióticos con el espectro antimicrobiano incorrecto, por ejemplo he visto frecuentemente que emplean Amikacina para tratar cuadros de faringoamigdalitis donde la etiología principal es el Streptococcus pyogenes (beta-hemolitico grupo A) o infecciones de piel y tejidos blandos donde la etiología principal es Staphyolococcus aureus tratados con ceftriaxona, en ambos casos los antibióticos seleccionados carecen de efecto sobre las principales etiologías. Este ejemplo también se observa en el manejo de antivirales donde es frecuente observar el uso de Aciclovir para infecciones virales sin relación con los herpes virus.

Mecanismo de acción: Es importante conocer el mecanismo de acción de los medicamentos que utilizamos y más de aquellos que utilizamos con frecuencia como los antibióticos, sin embargo pocos médicos lo hacen.  Un ejemplo de esto es el uso de Amikacina (aminoglucósidos) para el tratamiento de abscesos, el interior de un absceso es un medio anaerobio y los aminoglucósidos necesitan de la presencia de oxígeno (transporte activo) para poder penetrar al interior de la célula bacteriana (hasta Wikipedia lo sabe) donde efectuará su mecanismo de acción a nivel ribosomal, por lo tanto no es recomendable la utilización de Amikacina para el tratamiento de abscesos o alguna otra infección en un medio anaerobio.

Penetración a tejidos y fluidos: Resulta importante al momento de elegir un antibiótico conocer su distribución en los diferentes compartimentos corporales, tal es el caso del líquido cefalorraquídeo  y el paso a través de la barrera hemato-encefálica, donde resulta inadecuado por ejemplo el uso de un aminoglucósido más allá de la edad neonatal para tratar una meningitis o una ventriculitis por lo que resulta inadecuado el uso de estos.

Profilaxis: La profilaxis antibiótica está bien establecida y los casos para administrarla son contados y bien especificados, muchas veces administramos antibióticos de manera “profiláctica” sin sentido o justificación, por ejemplo he visto casos de rinitis o rinofaringitis virales con antibiótico para evitar que compliquen con una bacteriana, o para que no desarrollen neumonía, pacientes que ingresan a un hospital o un área de terapia intensiva y se les administran antibióticos para que no adquieran infecciones nosocomiales. En ocasiones las profilaxis antibióticas se justifican como en el caso de la profilaxis quirúrgica donde a pesar de estar bien establecidas las indicaciones para la misma se administra de forma inadecuada en el 70% de los casos aproximadamente, se administra en casos donde no está indicada, se administra después y no antes del procedimiento, se elige un antibiótico inadecuado, etc.

Terapia combinada: la terapia antimicrobiana combinada es de gran utilidad, pero a veces se abusa con dobles o triples esquemas antibióticos para infecciones que curarían con monoterapia, la idea del médico es que es mejor que sobre y no que falte, aunque a veces se tiene una terapia combinada que no resulta mejor que una monoterapia, un error frecuente es la asociación de un betalactámicos  con un aminoglucósidos donde está bien establecido en múltiples estudios que no hay ventaja terapéutica de esta asociación, el ejemplo más clásico  ceftriaxona + amikacina  donde la cobertura que nos ofrece el aminoglucósido amikacina no es mejor que que ofrece  la cefalosporina de tercera generación ceftriaxona por lo que bastaría en la mayoría de las veces una monoterpia con ceftriaxona. También veo con frecuencia la asociación de 2 betalactamicos como meropenem + cefepima o ceftazidima donde de igual manera la cobertura que ofrece el carbapenem supera a la ofrecida por las cefalosporinas  por lo que bastaría con el meropenem. En ocasiones se utilizan antibióticos de espectro reducido pensando que son de amplio espectro, tal es el caso de la vancomicina un antibiótico de espectro reducido sobre cocos Gram positivos dejándolo a veces como monoterapia en infecciones donde no figuran los cocos Gram positivos.

En fin podríamos seguir escribiendo páginas y páginas sobre el uso inadecuado de antibióticos, mencionando sus múltiples causas y ejemplos. Lo único cierto es que el único médico que no está expuesto a hacer un uso inadecuado de antibióticos (consciente o inconscientemente) es aquel que no ejerce la medicina o no expide recetas médicas.

Es una realidad que las resistencias bacterianas que van en aumento nos hablan que no hemos hecho un uso adecuado de los antibióticos hasta el momento.

La única manera de  tratar de frenar el aumento en las resistencias bacterianas y dar batalla en la guerra contra las bacterias resistentes (la cual vamos perdiendo) es hacer un uso adecuado de antibióticos y para ello  desde mi punto de vista lo mejor que podemos hacer como médicos es leer, estudiar y mantenerse actualizado, está bien comprobado que un médico entre más conozca sobre la patología (cuadro clínico, epidemiologia, etiología, etc.) y la farmacología de los antibióticos menor uso inadecuado hará de estos últimos.  Siempre deberíamos pensar 2 veces antes de recetar un antibiótico y nunca esta demás consultar si no recordamos la dosis, espectro antimicrobiano, mecanismo de acción, etc. o consultar la etiología y tratamiento de la enfermedad que atendemos.

Si no actuamos hoy, no habrá cura mañana.

Los antibióticos no son siempre la solución

También hay infecciones virales (las cuales son las más comunes en la infancia), micóticas y parasitarias, piensa 2 veces antes de indicar un antibiótico

La mayoría de las infecciones en niños son virales para lo cual los antibióticos no tienen ninguna utilidad. Los antibióticos no sirven para curar infecciones por virus, solo por bacterias.

Los antibióticos son para curar infecciones, su uso profiláctico (preventivo) tiene indicaciones precisas y contadas

AntibioticosLa administración de antibióticos no evitará las infecciones intrahospitalarias, siempre lávate las manos

Un antibiótico por si solo es incapaz de curar una infección, siempre requiere de la ayuda del sistema inmune

Muchas veces los antibióticos no pueden curar una infección, como un absceso el cual necesita ser drenado. Los antibióticos pueden no penetrar adecuadamente al sitio donde se localiza la infección, incluso un absceso puede ser curado solo con drenarlo sin la administración de antibióticos.

Los antibióticos no son antipiréticos, una persona con fiebre no necesariamente debe tomar un antibiótico.

La fiebre no es sinónimo de infección y las infecciones no son solo ocasionadas por bacterias

Los antibióticos no sustituyen ninguna medida de higiene, asepsia o antisepsia. Muchos médicos creen que al administrar un antibiótico ya no tendrán que lavarse las manos, o no tendrán que utilizar una técnica estéril durante un procedimiento quirúrgico

Tomemos conciencia, si no actuamos hoy no habrá cura mañana

Uso inadecuado de antibióticos en niños

La mayoría de los cuadros respiratorios sobre todo en los menores de 5 años con gripa, tos, dolor de garganta, mocos y en ocasiones algo de fiebre son de origen viral,  para los virus los antibióticos no tienen ninguna utilidad, es decir que no lo curarán, su cuadro viral curará solo con y sin antibióticos exactamente en el mismo tiempo, pocos cuadros serán ocasionados por bacterias y será la minoría de las veces que requiera de algún antibiótico para sanar,  lamentablemente son  los niños menores de 5 años  quienes reciben la mayor parte de los antibióticos injustificadamente, aproximadamente el 70% de todos los antibióticos que se usan en menores de 5 años se hace de manera inadecuada.

antibiotico niñosEl uso de antibióticos de manera inadecuada  trae diversas consecuencias, desde las económicas al hacer un gasto innecesario, consecuencias  en la salud del niño que puede presentar reacciones adversas al antibióticos (alergias, diarrea, daño al hígado o riñones, etc.), aparición de resistencias bacterianas, alteración de la flora bacteriana o flora normal lo que puede propiciar otro tipo de infecciones, y finalmente consecuencias a toda la sociedad al transmitir esas bacterias resistentes, haciendo que cada vez los antibióticos sean de menor utilidad para tratar las infecciones, teniendo que utilizar antibióticos cada vez más potentes y más caros.

Cuando se inventaron los antibióticos o más bien cuando se introdujeron de manera comercial como la penicilina (hace apenas 70 años), la humanidad creyó ingenuamente que se había ganado la guerra contra las bacterias, no pasó mucho tiempo para que se diera cuenta que no era así y apenas 2 años después de la introducción de la penicilina ya había desarrollo de bacterias resistentes, la batalla continua y claramente está siendo ganada por las bacterias, quienes ante cada nuevo antibiótico aprenden a desarrollar resistencia ante ellos, así hoy en día existen bacterias resistentes a todos los antibióticos conocidos y poco a poco estas bacterias se propagan por todo el mundo,  la persona con una infección por una de estas bacterias multiresistentes  prácticamente está condenada a la muerte como sucedía antes de la aparición de los antibióticos, donde las infecciones eran la primer causa de muerte y la expectativa de vida apenas superaba los 40 años de edad

Así pues hay que ser más consientes en uso de antibióticos,  sobre todo en nuestros niños  donde más se utilizan injustificadamente,  recordando que ellos van a enfermar con mayor frecuencia que los adultos, pero la mayoría de estos cuadros infecciosos (respiratorios, gastrointestinales, etc.) son de origen viral, por lo que van a curar con y sin antibióticos, y muchas veces los antibióticos en lugar de beneficiarle solo le perjudicaran.

Lamentablemente la mayoría de estos antibióticos injustificados son indicados por un médico por diversos motivos, uno de ellos la ignorancia, está comprobado que mientras mayor conocimiento se tenga de las enfermedades (en este caso de los niños) y de los antibióticos mismos (mecanismo de acción, espectro, resistencias, sensibilidad, penetración a tejidos, etc.) menor será el uso inadecuado de ellos, así hay estudios que muestran que un médico general o familiar hará mayor uso de antibióticos en menores de 5 años que un pediatra, aun así un pediatra general continua con un alto porcentaje de antibióticos injustificados o inadecuados, así un especialista en Infectología Pediátrica con mayor conocimiento sobre los procesos infecciosos y en el manejo de antibióticos (entre otras cosas) reducirá este porcentaje de uso inadecuado de antibióticos, pero creo que no hay médico en este mundo que esté exento de ello (solo aquel que no recete antibióticos ).

En México hay pocos Infectólogos Pediatras, normalmente se concentran en las grandes ciudades y en hospitales de pediátricos o de tercer nivel,  pero si tienes la oportunidad de consultar o acudir con uno es lo mejor  por la salud de tus hijos. Evita abusar de los antibióticos porque estamos perdiendo la guerra contra las bacterias, si no actuamos no habrá cura mañana.

Prescripción inadecuada de antibióticos en visitas pediátricas ambulatorias en EE.UU.

– En los Estados Unidos se prescriben antibióticos injustificados en más de 10 millones de visitas médicas ambulatorias anulaes en la edad Pediátrica

Los antibióticos se prescriben con frecuencia en los niños para  enfermedades en  las que no proporcionan ningún beneficio, como las infecciones respiratorias virales. El uso de antibióticos de amplio espectro es cada vez mayor, esto  agrega costos innecesarios y promueve el desarrollo de resistencia a los antibióticos.

Se realizo un estudio a base de encuestas  aplicadas a nivel nacional en los EE.UU. del 2006 al 2008 donde se estimó el porcentaje de visitas a los pacientes menores de 18 años a los que se les prescribieron  antibióticos, se valoró a los que se consideran de amplio espectro, y sus diagnósticos.

Se encontró que se prescribieron antibióticos en el 21% del total de las visitas ambulatorias pediátricas, el 50% fueron de amplio espectro, por lo general macrólidos. Las enfermedades respiratorias representaron >70% de las visitas en las que los antibióticos fueron prescritos.  En el 23%  de las visitas los antibióticos fueron prescritos por enfermedades respiratorias en las que los antibióticos no tenían una indicación clara, lo que representa >10 millones de visitas anuales. Los factores asociados con la prescripción de antibióticos de amplio espectro incluyen problemas respiratorios para los cuales los antibióticos no están indicados,  la edad de los pacientes (a menor edad más antibióticos) y la atención de los seguros privados.

Este estudio concluyó que la prescripción de antibióticos de amplio espectro en la atención ambulatoria en pediatría es muy común y con frecuencia inadecuada. Estos hallazgos pueden servir para la  implementación estrategias en la administración de antibióticos en la atención ambulatoria.

Fuente: Antibiotic Prescribing in Ambulatory Pediatrics in the United States Hersh, et al. Pediatrics 2011; peds.2011-1337

Ha funcionado la regulación en la venta de antibióticos con receta Médica?

farmacia

Disminuye el consumo de antibioticos en Farmacias

De acuerdo al Instituto Nacional de Salud Pública (México) La venta de antibióticos se redujo 21 por ciento en los primeros ocho meses de aplicación del acuerdo secretarial por el cual se restringió el expendio de antibióticos sin receta médica. En los medicamentos que tienen más de la mitad del mercado la disminución en el consumo fue de 25 por ciento, de acuerdo con información de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).

El descenso en el uso de antibióticos se empezó a observar al inicio de la época invernal de 2010, en la que tradicionalmente, a causa del incremento en la frecuencia de infecciones respiratorias agudas, las ventas de medicinas para atacarlas se eleva en 30 por ciento. Al inicio del periodo de frío se vendieron un millón 210 mil unidades, mientras el año anterior la cifra alcanzó un millón 463 mil piezas.

Una medición más clara se tuvo en el mes de abril, cuando el expendio de antibióticos bajó 21 por ciento con respecto a lo vendido en la misma fecha de 2009.

Sólo se necesitan en 15% Según especialistas los datos son buenos, pero aún se requiere una mayor información de médicos y pacientes, porque el consumo de antibióticos sólo se requiere en 15 por ciento de los casos de infecciones respiratorias o diarreicas.
Mencionaron que el uso indiscriminado de este tipo de fármacos favoreció la resistencia de bacterias, virus, hongos y parásitos en México y el mundo. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que esta situación representa una amenaza internacional de que los antibióticos pierdan su efectividad para curar males infecciosos hasta ahora comunes.
Con relación a México, el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) ha documentado que ya se estima una pérdida de eficacia de la penicilina de 60 por ciento en los casos de meningitis causada por neumococo. Esta misma problemática se presenta en otras infecciones respiratorias, intestinales y de vías urinarias. De hecho, en algunos hospitales ya se han reportado brotes de infecciones causadas por patógenos resistentes, causantes a su vez, de una alta mortalidad.

El análisis de Cofepris destacó los casos de la Amoxicilina, que representa 39 por ciento del mercado en México y la Ciprofloxacina, que ocupa 25 por ciento. Desde el 25 de agosto de 2010, cuando entraron en vigor las disposiciones para que los antibióticos se vendan sólo con la presentación de la receta clínica, el uso del primero bajó 30 por ciento y del segundo fue 20 por ciento.

Fuente: La Jornada INSP


Medidas para disminuir el uso inadecuado de Antibióticos en le medio Hospitalario

El consumo masivo e irracional de antibióticos en los últimos 60 años ha llevado a la aparición de mecanismos de resistencia bacteriana. Las consecuencias en los pacientes infectados por bacterias resistentes son relevantes no sólo en términos médicos sino económicos.

En los últimos años, las enfermedades infecciosas han repuntado y pasado a ser una de las principales causas de mortalidad.

Se considera que las infecciones nosocomiales conllevan un aumento en la morbimortalidad y costos económicos, y que el 70% de estas infecciones son causadas por microorganismos resistentes.

La resistencia bacteriana aumenta el riesgo de una terapia inadecuada, lo cual prolonga la infección y facilita la transmisión del microorganismo a otros pacientes. Esto no sólo afecta al paciente infectado sino a quienes los rodean.

La OMS estima que alrededor del 50% de todos los antibióticos que se consumen en el mundo son administrados innecesariamente, y esto no excluye el ámbito hospitalario.

Se estima que  a 1 de cada 3 pacientes internados en un hospital  le es administrado al menos un antibiótico y el uso inadecuado de  antibióticos en estos pacientes hospitalizados varía entre un 40 a 70%.

En las últimas dos décadas se han incrementado las investigaciones para explorar las causas y las formas de controlar o prevenir la resistencia a los antibióticos. Estudios con base en diseños epidemiológicos han demostrado  distintos grados de asociación entre la resistencia a un antibiótico particular y sus niveles de consumo, las áreas del hospital con mayor tasa de resistencia son aquellas con la tasa más alta de uso de antibióticos, cuanto más tiempo de exposición tenga un paciente a un antibiótico mayor será la probabilidad de colonizarse por bacterias resistentes y por lo tanto de adquirir una infección por estas.

La implementación de programas para optimizar el uso de antibióticos en pacientes hospitalizados ha demostrado reducir el uso inadecuado de antibióticos entre un 22 a 36%, lo que puede reflejar un ahorro anual de $200,000 a $900,000 USD, normalmente para un hospital el gasto en antibióticos representa un aproximado del 15% de su presupuesto total anual y  entre un 30 a 40% del presupuesto total para medicamentos en general.

Según las recomendaciones aceptadas para la prevención de aparición y diseminación de resistencias, todo hospital debería contar con los siguientes 3 elementos:

1.- Comité de prevención y control de infecciones nosocomiales

2.- Servicio de epidemiologia con un programa de detección y control de microorganismos resistentes para evitar su diseminación

3.- Programas para el control y optimización del uso de antibióticos (servicio de Infectología y farmacia)

Existen múltiples estrategias que se han utilizado para tratar de disminuir el uso irracional de antibióticos a nivel hospitalario. Las medidas se pueden dividir en 2 grandes grupos: restrictivas y no restrictivas.

Medidas para el control y optimización del uso de antibióticos
Restrictivas
  • Formularios de Justificación
  • Ordenes de parada automática
  • Aprobación por Infectología
No restrictivas Educativas
  • Formación y educación
  • Guías clínicas
Optimizadoras
  • Desescalamiento
  • Rotación cíclica de antibióticos
  • Combinación
  • Tratamientos cortos
  • Terapia secuencial

En general y de acuerdo estudios de la “Colaboración de Cochrane” las medidas restrictivas tienen una mayor repercusión y en un menor periodo de tiempo que las medidas no restrictivas

RESTRICTIVAS

Ordenes de parada automática

Prescripción protocolizada y parada automática del surtimiento por parte de farmacia de ciertas prescripciones antibióticas como el caso de  las profilaxis quirúrgicas (de las cuales normalmente solo es requerida 1 dosis y máximo 3 dosis de antibiótico), parada automática de antibióticos indicados más de 14 días.

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Factores que contribuyen al uso inadecuado de antibióticos

Buenas intenciones
 
Muchos médicos piensan que los antibióticos siempre son la mejor opción para ofrecer a un paciente. El temor a las consecuencias de no prescribir los antibióticos, con frecuencia innecesarios, lleva a veces al médico a prescribirlos, justifi cando su conducta en ciertas enfermedades con el argumento de la prevención de complicaciones o posibles secuelas y al mismo tiempo con el argumento que los antibióticos no producen ningún daño. Todo esto hace de los antibióticos los denominados “fármacos del miedo” o “los medicamentos mágicos o milagrosos”.
 
Presión del paciente
 
 López-Furtz en su capítulo “Factores culturales y sociales que determinan la prescripción de antibióticos” describe en detalle este fenómeno por el cual el paciente presiona la prescripción de antibióticos. Cumple un papel importante la concepción mágica sobre su poder curativo, la relación arraigada entre fi ebre, infección y gravedad clínica y la búsqueda permanente por el “nuevo antibiótico”. Lo preocupante es que Buttler y cols.  demostraron en un estudio sobre la prescripción de antibiótico en infecciones respiratorias altas, que si el médico percibía que el paciente esperaba recibir un antibiótico, la prescripción aumentaba hasta diez veces. Además, muchas veces se piensa que si el paciente no recibe la prescripción antimicrobiana decidirá ir a  consultar a otro médico que cumpla su demanda.
 
Presión de tiempo
 
 El tiempo de la consulta médica y de valoración de pacientes en los diferentes sistemas de salud ha disminuido, lo que dificulta no sólo un mejor diagnóstico sino en caso de considerar que no se requiere antibióticos, probablemente demandará más tiempo la justificación ante el paciente, por lo que muchas veces se opta por el camino más fácil: la prescripción de la receta. “Hacer una receta por un antibiótico toma 1 minuto, explicar al paciente que no requiere antibióticos puede tomar mucho tiempo” 
 
 
Incertidumbre diagnóstica   
 
 la prescripción de antibióticos en la práctica general se basa con frecuencia en el diagnóstico clínico de infecciones con un alto grado de incertidumbre diagnóstica, lo que supone una incertidumbre adicional ya que, antes de afrontar la decisión de prescribir un antibiótico, el médico debe evaluar si el cuadro clínico es de origen bacteriano o no. En muchas ocasiones se decide administrar antibióticos por la existencia de incertidumbre diagnóstica, y no por haber diagnosticado una infección bacteriana.
 
 Tomado de: Uso prudente de antibióticos en instituciones prestadoras de servicio. Secretaria Distrital de Salud de Bogotá, D.C. Direcion de salud publica.