Exudado Faríngeo, cuidado con su resultado e interpretación

A veces los estudios de laboratorio lejos de ayudar al diagnóstico o tratamiento, hacen que le médico o el paciente tomen una mala decisión, tal es el caso del Exudado Faríngeo.

Un exudado faríngeo con un resultado mal redactado o bien mal interpretado deriva en un mal diagnóstico y por lo tanto en un tratamiento inadecuado, con el mal uso de antibióticos en este caso.

El reportar bacterias consideradas no patógenas en el caso del cultivo faríngeo resulta en un gasto innecesario de recursos humanos y económicos. Por otro lado un reporte de cultivo faríngeo con bacterias no patógenas propias de la microbiota o flora normal de orofaringe en manos de personal médico inexperto, falto de ética o ambas resulta en la mayoría de las veces en la administración innecesaria e injustificada de antibióticos

Recordemos que la faringe como gran parte de nuestro cuerpo no es un sitio estéril, los humanos estamos llenos de bacterias que colonizan múltiples superficies, toda nuestra boca, nariz, faringe, piel, intestinos y muchos otros sitios tenemos bacterias que forman parte de la microbiota o flora normal, que lejos de enférmanos nos ayuda de diferentes maneras.

La faringe tiene una doble función, una de ellas es respiratoria y la otra es digestiva. Por lo tanto se coloniza tanto de bacterias del aparato digestivo como del respiratorio

El médico siempre debe tener presente el conocimiento de la flora normal de las vías aéreas superiores para no cometer errores de interpretación

De acuerdo a una publicación de la OMS (Basic laboratory procedures in clinical bacteriology. World Health Organization 2003) la flora normal de faringe incluye un gran número de especies que no deberían ser completamente identificadas ni reportadas cuando son observadas en un cultivo faríngeo

• Streptococcus pneumonaie y del grupo viridans (alfa-hemolíticos)
• Neisseria spp no patogenas
• Branhamella catarrhalis
• Estafilococos (S. aureus, S. epidermidis)
• Difteroides
• Haemophilus spp
• levaduras (Candida spp)
•Anaerobios cocos Gram-positivos
•Espiroquetas
•Bacilos Gram negativos (E. coli, K. pneumoniae, Pseudomonas spp, etc)

De acuerdo a la Sociedad Americana de Infectología (IDSA) los microorganismos patógenos causantes de faringoamigdalitis se enlistan a continuación, de estos el más frecuente es el Streptococcus pyogenes

• Estreptococo beta hemolítico grupo A (S. pyogenes)
• Estreptococos del grupo C y G
• Arcanobacterium haemolyticum
• Neisseria gonorrhoeae
• Corynebacterium diphtheriae
• Fusobacterium necrophorum
• Francisella tularensis
• Yersinia pestis
• Yersinia enterocolitica

En la lista de bacterias patogenas no aparece ninguna bacteria Gram negativa (E. coli, K.pnuemoniae, P. aeruginosa, etc), tampoco se enlista ningún estafilococo como S. aureus

En un extracto de la Guía de Práctica Clínica de CENETEC (que reúne a todos los sistemas d salud de México) de faringoamigdalitis aguda menciona que “los cultivos faríngeos reportados con Staphylococcus aureus se encuentran en personas sanas y los antibióticos para su erradicación son inútiles e innecesarios”

La academia Mexicana de Pediatría en el Boletín del Hospital Infantil de México (Vol. 62, No. 6, 2005), habla acerca de la mala interpretación que podemos dar a los exudados faríngeos: y concluye que “no es un estudio útil que deba de realizarse en niños sanos o asintomáticos. Su indicación debe tener un buen fundamento clínico o epidemiológico”

En resumen:

• La faringe no es un sitio estéril, está llena de bacterias (flora normal) por lo que no es raro encontrar cultivos de faringe positivos
• Hay muchas bacterias que ni siquiera deberían reportarse en el resultado de laboratorio, ya que esto da lugar al uso de antibióticos innecesarios y las consecuencias que ello conlleva
• La única bacteria de interés clínico reportada en un cultivo de faringe de un laboratorio convencional es el estreptococo beta hemolítico del gupo A o Streptococcus pyogenes
• Ni Staphylococcous aureus, Candida albicans, Escherichia coli, klebsiella pneumoniae, y muchas otras bacterias No son patógenas en faringe, son parte de la flora normal, por lo tanto no deben recibir tratamiento antibiótico para su erradicación
• No se debe solicitar exudado faríngeo a niños sanos

10 cosas que debes saber sobre las infecciones en los Niños

1) La mayoría de todas las infecciones en la infancia son de origen viral, especialmente en niños menores de 5 años.

2) Todos los niños se enferman, en promedio unas 6 infecciones respiratorias al año, conforme crecen el número de infecciones va disminuyendo.

3) Hay factores que pueden hacer que un niño enferme más que otros como el no recibir seno materno, convivir con fumadores, asistencia a guarderías o estancias infantiles, estado nutricional y esquema de vacunación incompleto.

4) Para las infecciones virales los antibióticos no tienen utilidad, es decir que la mayoría de las veces los niños no requerirán de un antibiótico para sanar.

5) Prácticamente todas las infecciones virales son auto limitadas, es decir curan solas con y sin medicamentos en el mismo tiempo, si utilizamos medicamentos son solo para aminorar los síntomas mientras dura el cuadro.

6) Todos los medicamentos pueden tener efectos adversos o indeseables, si una infección viral curará con y sin medicamentos a veces es preferible no darlos sobre todo en bebés pequeños.

7) La mayoría de todos los síntomas que más preocupan a los padres (fiebre, tos, diarrea, vomito) son mecanismos de defensa de nuestro organismo para tratar de eliminar la infección, por lo tanto solo bajo indicaciones especiales se intentará controlarlos.

8) Siempre es mejor prevenir que curar, asegúrate de tener el esquema de vacunación de tus hijos actualizado, adecuada higiene y una buena alimentación.

9) Los antibióticos no son siempre la solución a una infección con fiebre, nunca presiones o exijas un antibiótico a tu médico por que podría terminar recetándolo aun sabiendo que no es necesario.

10) Siempre consulta a tu médico si tu hijo tiene: fiebre que persiste más de 3 días, niños menores de 2 meses, rechaza el alimento y los líquidos, luce muy enfermo o decaído, brotan manchas rojas en su piel, tiene algún dato de sangrado, movimientos anormales o convulsiones, cualquier otra situación que pienses no es normal.

Carta al padre del niño sin vacunar que expuso a mi familia al virus de sarampión

Este artículo fue originalmente escrito por un pediatra de Phoenix, Arizona, cuya hija con cáncer fue contagiada de sarampión por un pequeño enfermo al cual sus padres se opusieron a vacunar. 

En estos momentos, una serie de fuertes sentimientos me embargan. Hacia mi familia, me siento sobreprotector como un papá oso. Hacia usted, un padre que no vacuna a sus hijos, siento un gran enojo y mucha frustración ante las alternativas que ha elegido.

Hoy todos ya habrán escuchado del brote de sarampión originado en Disneylandia. O más exactamente, originado por una persona sin vacunar que infectó a otras que también se encontraban de vacaciones. No entraré a discutir sobre el movimiento anti-vacunación, la controversia del thiomersal (que ya no se utiliza en las vacunas para niños), ni sobre el mito de que la vacuna MMR produce autismo (existen cambios en la química cerebral de un autista antes del nacimiento).

Enfoquémonos en el sarampión unos momentos. Alguna vez fue una epidemia en Estados Unidos. Hoy en día, es considerada “erradicada” de esta nación (no continúa circulando entre la población, solo se contagia a través de viajes fuera del país). El virus de sarampión es altamente contagioso, >90% infeccioso, y puede sobrevivir en el aire de una habitación e infectar a alguien dos horas después. Otro dato curioso, es que el sarampión es transmisible antes de ser diagnosticado, cuatro días antes de que aparezca la erupción característica. “El sarampión en sí es muy desagradable, pero las complicaciones son muy peligrosas. Una de cada 1000 personas con sarampión desarrollará una inflamación del cerebro, y una de 1000 morirá”. Eso suena divertido.

Está bien.

Me calmaré.

Supongo que amas tanto a tu hijo como yo a los míos. Supongo que estás intentando realizar las mejores decisiones con relación a su cuidado. Pero por favor date cuenta que tu hijo no vive en una burbuja. Cuando tu hijo se enferma, otros niños quedan expuestos. Mis hijos. ¿Por qué ibas a exponer a sabiendas a alguien a tu hijo enfermo, sin vacunar, después de haber visitado recientemente Disneylandia? Eso fue una jugada realmente estúpida.

¿Por qué esto me afecta a mí y a los míos? ¿Por qué mi familia está en peligro si estamos vacunados? Me alegro que hayas preguntado.

Con respecto al virus de sarampión, hay cuatro tipos de personas. De los cuales, todas están representadas en mi familia.

Primero, la vacuna MMR le confiere inmunidad a casi todos aquellos que la reciben. Dos dosis dan protección que puede confirmarse con un análisis de sangre. Mi mujer está dentro de ese grupo.

Segundo, cerca del 3% de los niños que han sido vacunados con todas sus dosis no desarrollan una respuesta inmunológica duradera. Ellos tienen bajos niveles de títulos de sangre y no están protegidos contra el sarampión. Si están expuestos, este grupo es probable que contraiga la enfermedad. Yo formo parte de ese grupo y, afortunadamente, no estuve expuesto.

Tercero, los no vacunados. Mi hijo, Eli, tiene 10 meses de edad. Es muy pequeño para que lo vacunen con la MMR, por lo tanto, no tiene protección. Ya sea porque se negaron sus padres o porque son muy pequeños, los niños expuestos que no han sido vacunados tienen un 90% de probabilidades de contraer sarampión.

Cuarto, hay niños como mi Maggie. Estos son niños que no pueden ser vacunados. Niños que padecen cáncer. Niños que tienen inmunodeficiencia. Pequeños que son verdaderamente alérgicos a una vacuna o a parte de la vacuna; como, la anafilaxis al huevo. Estos niños permanecen en riesgo. Ellos no pueden ser protegidos, a menos que vacunemos a los que los rodean.

Maggie fue diagnosticada con leucemia linfoide aguda (LLA), cáncer de sangre, en agosto pasado. Le han realizado múltiples quimioterapias, punciones lumbares y una cirugía para implantarle un catéter. Ella ha ingresado seis veces desde su diagnóstico y ha pasado casi tres semanas en el Hospital para niños de Phoenix, incluyendo Halloween y año nuevo. Ella ha sido inmunizada completamente, pero no podemos inmunizarla más hasta que termine su tratamiento. Su tratamiento terminará, si Dios quiere, justo después de su cumpleaños número cinco, en enero de 2017.

He aquí, como el brote de sarampión, ha complicado aún más nuestra situación.

Fue un miércoles. Maggie acababa de ser dada de alta del Hospital para niños de Phoenix después de haber finalizado con su última sesión de quimioterapia. Esa tarde ella fue a la clínica de cuidados especiales PCH East Valley para retirar unos análisis del laboratorio. Todo estaba en orden y nosotros nos sentíamos confiados… hasta que el domingo en la tarde recibimos la llamada. Ese miércoles en la tarde, Anna, Maggie y Eli, habían sido expuestos al virus del sarampión por otro paciente. Nuestros dos hijos no contaban con la inmunidad para defenderse contra el sarampión. La única protección disponible fueron múltiples inyecciones de inmunoglobulina de rubeola (los anticuerpos del sarampión). Había tres inyecciones para Maggie y dos inyecciones para Eli. Gritaron, pero al menos ahora tienen una protección temporal contra el sarampión. Estamos rezando para que sea suficiente.

Eli y Maggie fueron expuestos al virus el 21 de enero. A pesar del tratamiento que se les dio, ellos pueden mostrar signos de sarampión en cualquier momento desde hoy hasta el 11 de febrero (21 días posteriores a la exposición). Luego de un nuevo análisis de sangre, los resultados mostraron que mi mujer y yo somos inmunes al sarampión, pero nuestros hijos permanecerán en aislamiento hasta el 11 de febrero.

Padre que decidió no vacunar a su hijo, gracias por arruinarnos nuestras tres semanas de “vacaciones” de la quimioterapia. En lugar de un descanso, nos dedicaremos a observar si aparecen síntomas de sarampión y rezar para que no tengan fiebre, o si no, devuelta al hospital. Gracias por hacernos cancelar nuestro viaje a la nieve este año. Maggie realmente quería ver la nieve, pero no nos arriesgaremos a exponer a nadie más. Dicho esto, gracias por exponer a 195 niños a esta enfermedad. Tus malas decisiones no solo afectan a tu hijo. También afectan a mi familia y a muchos como nosotros.

Por favor disculpa mi sarcasmo. Estoy enfadado y un poco asustado.

Papá oso.

Visto en Mother Jones 

Mitos y hechos sobre la Vacunación

A continuación enumero los mitos y hechos sobre la vacunación que expone la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su pagina oficial. Cada día es mas común encontrar padres de familia e incluso algunos médicos o pseudomédicos que están en contra de la vacunación, con argumentos falsos que hasta el momento no se han comprobado, sin lugar a dudas las vacunas son y serán un arma importante en el combate y prevención de las enfermedades infecciosas que han salvado y salvarán millones de vidas.

Mito 1: Las mejores condiciones de higiene y saneamiento harán desaparecer las enfermedades; las vacunas no son necesarias. FALSO

Hecho 1: Las enfermedades contra las que podemos vacunar volverían a aparecer si se interrumpieran los programas de vacunación. Si bien la mejor higiene, el lavado de las manos y el agua potable contribuyen a proteger a las personas contra enfermedades infecciosas, muchas infecciones se pueden propagar independientemente de la higiene que mantengamos. Si las personas no estuvieran vacunadas, algunas enfermedades que se han vuelto poco comunes, tales como la poliomielitis y el sarampión, reaparecerían rápidamente

Mito 2: Las vacunas conllevan algunos efectos secundarios nocivos y de largo plazo que aún no se conocen. Más aún, la vacunación puede ser mortal. FALSO

Hecho 2: Las vacunas son muy seguras. La mayoría de las reacciones vacunales son generalmente leves y temporales, por ejemplo, un brazo dolorido o febrícula. Los trastornos de salud graves, que son extremadamente raros, son objeto de seguimiento e investigación. Es más probable padecer un trastorno grave por una enfermedad prevenible mediante vacunación que por una vacuna. Por ejemplo, en el caso de la poliomielitis, la enfermedad puede provocar parálisis; el sarampión puede causar encefalitis y ceguera, y algunas enfermedades prevenibles mediante vacunación pueden ser incluso mortales. Aunque un solo caso de trastorno grave o defunción por vacunas ya es demasiado, los beneficios de la vacunación compensan con creces el riesgo, dado que sin las vacunas se producirían muchos más trastornos y defunciones.

Mito 3: La vacuna combinada contra la difteria, el tétanos y la tos ferina, así como la vacuna antipoliomielítica, pueden provocar el síndrome de muerte súbita del lactante (SIDS). FALSO

Hecho 3: No existe una relación causal entre la administración de las vacunas y la muerte súbita del lactante, a pesar de que esas vacunas se administran en un período en el que el recién nacido puede sufrir el SIDS. En otras palabras, las defunciones por SIDS son casualmente coincidentes con la vacunación y hubieran ocurrido aunque no se hubiesen administrado las vacunas. Es importante recordar que esas cuatro enfermedades pueden ser mortales, y que el recién nacido no vacunado contra ellas corre graves riesgos de defunción y discapacidad grave.

Mito 4: Las enfermedades prevenibles mediante vacunación están casi erradicadas en mi país, por lo tanto no hay motivos para que me vacune. FALSO

Hecho 4: : Si bien las enfermedades prevenibles mediante vacunación son actualmente poco comunes en muchos países, los agentes infecciosos que las provocan siguen circulando en algunas partes del mundo. En un mundo sumamente interconectado, esos agentes pueden atravesar las fronteras geográficas e infectar a cualquier persona no protegida. Por ejemplo, a partir de 2005, en Europa occidental se produjeron brotes de sarampión en poblaciones no vacunadas de Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Francia, Italia, el Reino Unido y Suiza. Por consiguiente, hay dos motivos fundamentales para vacunarse, a saber, protegernos a nosotros mismos y proteger a quienes nos rodean. Los programas eficaces de vacunación, al igual que las sociedades eficaces, dependen de la cooperación de cada persona para asegurar el bien común. No deberíamos depender de las personas que nos rodean para detener la propagación de enfermedades; nosotros mismos también tenemos que hacer nuestra parte.

Mito 5: Las enfermedades de la infancia prevenibles mediante vacunación son algo inevitable en la vida. FALSO

Hecho 5: Las enfermedades prevenibles mediante vacunación no tienen por qué ser “algo inevitable en la vida”. Enfermedades tales como el sarampión, la parotiditis y la rubéola son graves y pueden acarrear importantes complicaciones tanto en niños como en adultos, por ejemplo, neumonía, encefalitis, ceguera, diarrea, infecciones del oído, síndrome de rubéola congénita (si una mujer contrae rubéola al principio del embarazo) y defunción. Todas estas enfermedades y sufrimientos se pueden prevenir mediante las vacunas. Los niños no vacunados contra estas enfermedades quedan innecesariamente vulnerables.

Mito 6: La administración simultánea de más de una vacuna puede aumentar en los niños el riesgo de efectos secundarios nocivos, que a su vez pueden sobrecargar su sistema inmunitario. FALSO

Hecho 6: Las pruebas científicas revelan que la administración simultánea de varias vacunas no conlleva ningún efecto secundario sobre el sistema inmunitario del niño. Los niños están expuestos cotidianamente a cientos de sustancias extrañas que desencadenan una respuesta inmunitaria. El simple hecho de ingerir alimentos introduce nuevos antígenos en el organismo, y numerosas bacterias viven en la boca y la nariz. Un niño está expuesto a muchísimos más antígenos como consecuencia de un resfriado común o una faringitis, que por las vacunas. Las principales ventajas de la administración simultánea de varias vacunas es que requiere menos consultas ambulatorias, lo que permite ahorrar tiempo y dinero y aumenta las probabilidades de que los niños completen el calendario de vacunación recomendado. Además, la posibilidad de recibir una vacunación combinada, por ejemplo, contra el sarampión, la parotiditis y la rubéola, supone menos inyecciones.

Mito 7: La gripe es solo una molestia y la vacuna no es muy eficaz. FALSO

Hecho 7: La gripe es mucho más que una molestia. Es una enfermedad grave que cada año provoca entre 300.000 y 500.000 defunciones en todo el mundo. Las embarazadas, los niños pequeños, los ancianos con problemas de salud y cualquiera que padezca un trastorno crónico, por ejemplo, asma o cardiopatía, corren un alto riesgo de infección grave y muerte. La vacunación de las embarazadas conlleva el beneficio adicional de proteger a sus recién nacidos (actualmente no existe una vacuna para los menores de seis meses). La vacunación inmuniza contra las tres cepas de mayor prevalencia circulantes en una estación dada. Es la mejor manera de reducir sus probabilidades de contraer una gripe grave y contagiar a otros. Evitar la gripe significa evitar gastos de atención médica adicionales y pérdida de ingresos por los días de trabajo o escuela perdidos.

Mito 8: Es mejor la inmunización por la enfermedad que por las vacunas. FALSO

Hecho 8: Las vacunas interactúan con el sistema inmunitario para producir una respuesta similar a la que produciría la infección natural, pero no causan la enfermedad ni exponen a la persona inmunizada a riesgos de posibles complicaciones. En cambio, el precio de la inmunización por infección natural podría ser el retraso mental provocado por Haemophilus influenzae tipo b (Hib), defectos congénitos debidos a la rubéola, cáncer del hígado derivado del virus de la hepatitis B, o muerte por sarampión.

Mito 9: Las vacunas contienen mercurio, que es peligroso. FALSO

Hecho 9: El tiomersal es un compuesto orgánico con mercurio que se añade a algunas vacunas como conservante. Es el conservante más ampliamente utilizado para las vacunas que se suministran en ampollas de dosis múltiples. No hay pruebas científicas que sugieran que la cantidad de tiomersal utilizada en las vacunas entrañe un riesgo para la salud.

Mito 10: Las vacunas causan autismo. FALSO

Hecho 10: Según se pudo determinar, el estudio de 1998 que suscitó inquietud acerca de un posible vínculo entre la vacuna contra el sarampión, la parotiditis y la rubéola, por un lado, y el autismo, por otro, contenía graves irregularidades, por lo que la publicación que lo divulgó lo retiró. Lamentablemente, su divulgación despertó temores que provocaron una disminución en las tasas de inmunización y los subsiguientes brotes de esas enfermedades. No existen pruebas científicas de una relación entre esa vacuna y el autismo o trastornos autistas.

Fuente: Organización Mundial de la Salud

9 Mitos sobre antibióticos

No siempre es fácil saber si necesita antibióticos cuando se está enfermo, aún los médicos tienen dificultades para distinguir la diferencia. Estos son los mitos más comunes asociados con el uso de antibióticos.

Virus vs Bacteria

Los Antibióticos se utilizan únicamente en el tratamiento de infecciones bacterianas. Los antibióticos no ayudan a curar ni a prevenir las infecciones virales. A menudo es difícil distinguir entre infecciones virales y bacterianas, ya que comparten muchos síntomas pero son fundamentalmente diferentes. Las bacterias son 10-100 veces más grandes que los virus, crecen en casi cualquier cosa y tienen funciones en su mayoría beneficios en humanos. De hecho, el noventa y nueve por ciento de todas las bacterias son buenas, tales como Lactobacillus en los intestinos que nos ayudan a digerir los alimentos. Por otra parte, los virus son más pequeños, necesita un huésped vivo para sobrevivir y son en su mayoría perjudiciales.

Mito # 1: Los antibióticos se utilizan para el tratamiento de los resfriados y la gripa.

Hecho: Todos los resfriados y la gripe son causados ​​por virus (no bacterias) para los cuales los antibióticos no funcionan. De hecho, el uso de antibióticos para las infecciones virales conduce a la resistencia a los medicamentos, lo que significa que algunos antibióticos dejarán de ser efectivos. Ya estamos viendo esto con penicilina. Las infecciones que fueron previamente tratados con éxito con penicilina están desarrollando resistencia. Esto significa que se necesitan antibióticos más fuertes para la más simple de las infecciones.

Mito # 2: Una tos fuerte siempre requiere antibióticos.

Hecho: Incluso si usted tiene una tos que suena horrible, no debe tomar antibióticos sin consultar a su médico. Todas las infecciones respiratorias causan tos y la gravedad no indica si es viral o bacteriana. La tos es el síntoma último en desaparecer en los resfriados y la gripe, a menudo toma 2 semanas para resolver.

Mito # 3: Un dolor de garganta siempre requiere antibióticos.

Hecho: Las personas creen erróneamente que el dolor de garganta justifica un antibiótico. La mayoría de los dolores de garganta son causados ​​por virus. Sólo 35% de los dolores de garganta en niños y 10% en adultos requieren antibióticos debido a la bacteria Streptococcus que solamente puede ser detectado por una prueba de la garganta de laboratorio para determinar si hay bacterias presentes o no.

Mito # 4: Una fiebre alta requiere siempre antibióticos.

Hecho: Cualquier cuerpo extraño, como virus y bacterias pueden desencadenar una fiebre y no se justifican automáticamente los antibióticos. La fiebre es una herramienta utilizada por nuestro cuerpo para deshacerse de los microbios que causan la enfermedad,  y no significa que si el microbio es bacteria o virus.

Mito # 5: Los antibióticos me ayudará a mejorar más rapido.

Hecho: Tomar antibióticos para los resfriados y la gripe no va a deshacerse de los molestos síntomas más rápidos. Estas enfermedades pasaran por si solas, los resfriados pueden hacer que te sientas mal por unos días, mientras que la gripe puede hacer que te sientas muy mal durante semanas. Los antibióticos no disminuyen los síntomas del resfriado o la gripe y no deben ser tomados en un “por si acaso”.

Mito # 6: Los antibióticos ayudan al sistema inmunológico a combatir los resfriados.

Hecho: Algunas personas asumen erróneamente que si toman antibióticos para un resfriado o gripe, los antibióticos ayudaran a su sistema inmunológico a combatir el virus. Los antibióticos no fortalecen el sistema inmunológico, sólo matan a las bacterias. El problema se produce cuando alguien toma un antibiótico y no ayuda, a menudo cambian a un antibiótico más fuerte. Atribuyen al antibiótico todo el éxito, cuando en realidad el sistema inmune hizo todo el trabajo y el virus sólo siguió su curso.

Mito # 7: Los médicos que se niegan a dar los antibióticos son incompetentes.

Hecho: Si su médico piensa que un antibiótico no es necesario, no ejercer presión sobre él/ella en una prescripción, lo más probable es que es un virus y el médico que le esté ahorrando el dolor de cabeza de desarrollar resistencia a los medicamentos en el futuro.

Mito # 8: No hay nada malo en tomar antibióticos.

Hecho: los antibióticos no saben cuáles son las bacterias malas y cuales las buenas. Dar antibióticos en ausencia de bacterias es como enviar a sus tropas a un campo de batalla y no encontrar al enemigo por lo que se manda a los antibióticos sin rumbo a matar  las bacterias buenas en su cuerpo. Por no mencionar la exposición innecesaria a una lista de efectos secundarios tales como las erupciones cutáneas o diarrea. Un efecto aún más preocupante es la aparición de resistencia a los medicamentos. Es por eso que la Organización Mundial de la Salud ha adoptado una campaña mundial de sensibilización para detener el mal uso de los antibióticos y detener la propagación de la resistencia a los medicamentos.

Mito # 9: Los antibióticos siempre va a ganar la batalla contra bacteria.

Hecho: No siempre! Algunos antibióticos dejaran de funcionar porque las compañías farmacéuticas no pueden inventar antibióticos con la suficiente rapidez porque las bacterias se vuelven más inteligentes mucho más rápido debido al uso excesivo y mal uso de antibióticos. No hay duda de antibióticos son salvavidas cuando se usan correctamente, pero que debe ser utilizado para las infecciones bacterianas para evitar la resistencia a los medicamentos.

Los antibióticos pueden dejar de curar, si no actuamos hoy no habrá cura mañana.

fuente: Corregido de http://articleses.com/articulo/77280/