Retraso en la aplicación de las vacunas. Oportunidades perdidas.

Compartir

Un problema común que noto en la consulta pediátrica es que muchos de los pacientes llevan algún retraso en su esquema de vacunación que puede ir desde unas semanas hasta meses, o incluso algunos de ellos han perdido la oportunidad y el beneficio de determinadas vacunas por ejemplo contra Rotavirus cuya edad máxima para el inicio de la vacunación son las 15 semanas de vida.

La mayoría de las veces el motivo de la oportunidad perdida es un cuadro respiratorio con tos y/o mocos (rinorrea), lo más común es un resfriado o rinofaringitis viral, otro tanto de pacientes pierden la oportunidad por encontrarse tomando un antibiótico o estar en la fase de convalecencia de una enfermedad, la mayoría del tipo respiratorio o gastrointestinal.

En algunos de los casos los familiares toman la iniciativa de retrasar la vacunación por no creen conveniente vacunar a su niño con tos o mocos o así se los han hecho saber en ocasiones anteriores, pero en la mayoría de las veces es el personal de salud el que les indica que su niño no puede ser vacunado por estar enfermo o encontrarse tomando antibióticos, muchas veces les solicitan al menos una semana libre de enfermedad y de medicamentos para aplicación de las vacunas, situación que a veces no se da sobre todo en niños que acuden a guarderías o estancias infantiles o pacientes alérgicos que prácticamente viven con mocos y/o tos.

Si bien es cierto que lo mejor sería que el niño se encuentre libre de enfermedad cuando reciba sus vacunas, también es cierto que ningún cuadro de gripa o tos con o sin fiebre es contraindicación absoluta para retrasar la aplicación de las vacunas, siempre hay que valorar riesgo–beneficio y en la mayoría de los casos el beneficio de la aplicación de la vacuna supera al riesgo.

Recuerda que el niño no vacunado siempre enfermará más que el niño vacunado, y esto se podrá volver un círculo vicioso, donde las vacunas se van retrasando por enfermedad pero al mismo tiempo va enfermando más por falta de vacunas.

Contraindicaciones para vacunación

Las contraindicaciones para aplicar cualquier vacunas se dividen 2: en absolutas y relativas o precauciones generales. Las contraindicaciones absolutas solo son 2 y tienen que ver con reacciones alérgicas graves: 1) reacción anafiláctica (reacción alérgica grave) a dosis previas de vacunas y reacción anafiláctica a alguno de los componentes de la vacuna. Y las precauciones generales o contraindicaciones relativas es una enfermedad aguda, moderada o grave con o sin fiebre. Hay que recordar que cada vacuna tiene sus contraindicaciones y precauciones generales en particular.

FALSAS CONTRAINDICACIONES PARA VACUNACIÓN CAUSAS DE OPORTUNIDADES PÉRDIDAS

  • Enfermedad leve con o sin fiebre.
  • Tratamiento antibiótico actual.
  • Exposición reciente a enfermedades infecciosas.
  • Fase de convalecencia de alguna enfermedad.
  • Reacción local de leve a moderada (dolor, enrojecimiento, Inflamación después de una dosis de antígeno inyectado).
  • Historia de alergia a penicilina u otras alergias inespecíficas

 

Enfermedad leve con o sin fiebre: En la mayoría de los textos y libros sobre vacunas se menciona como falsa contraindicación la enfermedad leve con o sin fiebre, y como contraindicación relativa la enfermedad moderada o grave con o sin fiebre, pero en ningún lugar definen que es leve o moderado. Aunque resulta algo aventurado definir a una enfermedad como “leve” o “moderada” términos con los cuales no estoy del todo de acuerdo, en general creo se pueden tomar como “leve” a la gran mayoría de todos los cuadros infecciosos en los menores de 5 años, cuadros con tos, mocos, diarrea, con fiebre baja o sin ella, donde la mayoría son ocasionados por virus y rara vez requerirán un internamiento hospitalario, la mayoría de esos cuadros van a remitir por si solos con y sin medicamentos. Un padecimiento “moderado” puede ser también un cuadro respiratorio o gastrointestinal, pero aquí el niño luce enfermo, decaído, tiene fiebre elevada, persistente, puede tener datos agregados como dificultad respiratoria o deshidratación, puede requerir un internamiento hospitalario. Una enfermedad “grave” creo no vale la pena definirla y cualquier persona con sentido común puede distinguir a un niño gravemente enfermo. Si tienes dudas si tu hijo tiene una enfermedad “leve” o “moderada” lo mejor será que lo revise un médico previo a la aplicación de las vacunas para que sea valorado.

Tratamiento antibiótico actual: me ha tocado personalmente ver a varios niños que se le niega la aplicación de vacunas porque están tomando un tratamiento antibiótico, lo cual es completamente erróneo, con la creencia que el antibiótico va a destruir al componente de la vacuna lo que aplican tanto a virus como a bacterias. Nada de esto es cierto, la única vacuna con la cual no se recomienda administrar antibióticos es la vacuna contra la Tifoidea, la cual es una vacuna poca usada, para todo el resto de las vacunas existentes la ingesta de antibióticos antes o después de la vacuna no está contraindicada

Más vale prevenir que curar, vacúnalos hoy y te lo agradecerán mañana.

Consejos para elegir al Pediatra de tus hijos

Compartir

No puedes andar recorriendo a todos los pediatras de la ciudad cada que tu niñ@ se enferma, lo más adecuado es que elijas oportuna y adecuadamente al  pediatra de tus  y lo ideal es incluso desde antes que tu  nazca.  Lo mejor sería que fuera el mismo pediatra que recibe a tu bebé en su  el que le diera su seguimiento posterior. Esto no siempre es posible por ejemplo en las  públicas o hay muchos pediatras privados que solo se dedican al consultorio y no reciben bebés en hospitales.

Usualmente en la mayoría de las  ciudades existe una gran variedad de Pediatras en el medio privado para elegir, salvo en esas pequeñas ciudades o pueblos donde si acaso solo tendrás  1 o 2 opciones.

Debes tomar en  algunos aspectos importantes para elección del pediatra de tus hijos:

Ubicación: debes elegir un pediatra con una ubicación cercana a tu domicilio de preferencia, no seria conveniente que ante una urgencia o cada vez que vayas a consulta tengas que cruzar toda la ciudad para llegar al consultorio del pediatra.

Lugares de atención: muchos pediatras tienen su consultorio privado otros lo tienen ubicado dentro de una clínica u , algunos están fijos, otros acuden por llamado a diversas clínicas u hospitales.  Trata de encontrar uno que se encuentre fijo ya que te será más fácil localizarlo, pero también pregunta en caso de  o de que se requiera un internamiento con  que clínica u hospital lo hace.

El recomendado: si eres nuevo en la ciudad o será tú primer bebé pregunta a conocidos o  con que pediatra llevan a sus hijos, posiblemente mas de alguno te mencione al mismo pediatra, pídeles que te den una opinión sincera y tómalo en cuenta aunque no  tu decisión solo en recomendaciones.

Fama: dependiendo del tamaño de la ciudad siempre habrá un grupo de pediatras “famosos”  en otros términos también los llamamos “taquilleros” las entradas de sus consultorios siempre parecen cines en función de estreno. Esta fama puede ganarse de varias maneras, puede que el doctor la haya ganado por ser un excelente médico, acertado en su diagnósticos y manejos, y brinde un trato excelente a sus pacientes, pero cuidado por que también en este tipo de consultorios se  encuentran los mercenarios de la , aquellos que más que vocación de médicos  la tienen de comerciantes, sus desempeño médico no siempre es el mejor y sus diagnósticos y manejos no siempre acertados, lo anterior lo sustituyen por un buen discurso y sus manejos son casi recetas bien elaboradas por ejemplo una bomba de antibióticos para curar solo un resfriado.

El que un pediatra tenga su consultorio vacío no quiere decir que este sea malo y viceversa,  un pediatra que va empezando aun así sea el mejor  tendrá su consultorio vacío al inicio.

Disponibilidad: los  no saben de horarios ni fechas para enfermarse,  pero la mayoría de los pediatras si, yo por ejemplo muchas veces veo más pacientes en un fin de semana que durante la semana  completa por que en mi ciudad es muy difícil encontrar otros pediatras disponibles en fin de semana.  Obtener una cita con el pediatra para tu niñ@ no es como obtener una cita con el oftalmólogo o el cardiólogo donde la puedes agendar una semana antes o incluso programarla desde el año anterior

Dentro de la disponibilidad también debes valorar que tan fácil es obtener una cita con tu pediatra el mismo día que la solicitas, esto puede resultar difícil sobre todo en aquellos pediatras “famosos o taquilleros” donde la cita mas cercana te la pueden otorgar dentro de 3 días.

Valora que tan fácil o difícil resulta comunicarte con tu pediatra en el transcurso de la noche o madrugada y para localizarlo en fin de semana ante una posible emergencia con tu bebé, o simplemente para realizar una pregunta o resolver alguna duda, sobre todo en las mamás primerizas.

Puedes valorar la disponibilidad que tendrá tu pediatra si al finalizar la consulta te expresa que puedes comunicarte con el en cualquier momento y te proporciona algún numero telefónico para hacerlo

De poco te servirá que tu pediatra sea el mejor de la ciudad si no  tiene disponibilidad para atender a tu hij@

Confianza: el pediatra debe inspirarte confianza, a ti, a tu familia.  Si tú no confías en tu pediatra  lo más seguro es que tampoco lo hagas en su diagnóstico ni en su manejo, y que termines llevando a tu bebé con otro médico aunque el primer pediatra haya sido acertado en su diagnóstico y tu bebé solo lleve un día de manejo. Habrá gente que le agrade el pediatra risueño y bromista, habrá quien prefiera al serio y formal, hay quienes prefieren un pediatra mayor con algunas canas pues piensan tiene mas experiencia y habrá quienes prefieren al joven pues lo consideran mas actualizado, en fin lo importante es que te inspire confianza.

Tu bebé puede pagar un precio muy caro por la desconfianza hacia tu pediatra. El peor enemigo de un médico es otro médico, tú podrías llevar a tu bebé con 20 pediatras diferentes por un resfriado y casi seguro terminarías con 20 manejos distintos y con muchas criticas de los pediatras hacia los anteriores y sus manejos.  He visto mamás que prácticamente no confían en ningún pediatra y cada que su niño enferma salen de cacería en búsqueda de pediatras. Prácticamente ninguna enfermedad en los niños (gripa, tos, diarrea, etc) curará en un solo día, usualmente lo harán entre 3 a 5 días, entonces algunas mamás visitan entre 3 a 5 pediatras  y terminan gastando mas dinero y administrando mayor cantidad de medicamentos a su bebé.

Tiempo y calidad de la consulta: cuanto tiempo dedica el pediatra a la atención de tu hij@, si apenas vas entrando y lo notas apresurado y mas preocupado por ver cuantos pacientes tiene afuera esperando, sus respuestas son cortantes y durante la exploración apenas si puso el estetoscopio sobre el pecho de tu bebé probablemente ese pediatra no sea la opción. Pero tampoco sirve un pediatra que le dedique 30 minutos a la consulta de tu hijo si durante ese tiempo se la pasó atendiendo llamadas, sale y entra del consultorio o si la pasa platicando anécdotas en lugar de abordar la salud de tu bebé y resolver tus dudas.  El tiempo de consulta debe ser el justo para que tu te sientas satisfecha con la valoración del pediatra y el haya podido resolver todas tus dudas.

Más de un pediatra: aunque el control y seguimiento de tu niñ@ se recomienda lo lleve un solo pediatra siempre es bueno tener una segunda o tercera opción, los pediatras también tenemos compromisos personales, familiares, asistimos a congresos, tenemos familia y no siempre estamos disponibles al 100% para atender al paciente en el momento que lo solicite, por eso ten ubicado a una segunda o tercera opción.

El precio: En México podrás encontrar precios variados que pueden ir de los $200 hasta los $1,000 pesos Mx, en la mayoría de las ocasiones el costo de la consulta no refleja necesariamente si un pediatra es bueno o malo. Los hay de todos, busca uno que se ajuste a tu bolsillo.

Pediatra de  pública o Particular: Podrían ser ambos. Si tu bebé es derechohabiente de institución de salud podrías llevar un control periódico en ambos servicios tanto el público como el privado.  La mayoría de los pediatras que trabajan en una institución de salud también tiene su consultorio particular, por lo que el mismo podría darle seguimiento en ambos lugares.

Hay veces hay que probar hasta encontrar al adecuado, no significa que debas visitar a todos los pediatras de la ciudad, aunque sea el primero que visitas, si crees que es el indicado, no lo pienses mas quédate con el, tampoco significa que el primero que vio a tu bebé es con el que forzosamente te debas quedar. Hay pediatras para todos los gustos, siempre busca lo mejor para tu bebé.

 

Inmunoestimulantes Bacterianos (Lisados Bacterianos)

Compartir

La respuesta inmune (defensas) puede ser estimulada por varias vías, la principal en un proceso donde el organismo entra en contacto con determinado microorganismo (bacteria, virus, parasito), pero también se puede estimular  mediante la intervención médica con la  de vacunas, inmunoglobulinas (anticuerpos) o con inmunoestimulantes derivados de bacterias (antígenos bacterianos).

Los  inmunoestimulantes bacterianos pueden contener bacterias muertas, lisados bacterianos y/o partes de la pared celular de las bacterias. Las partículas obtenidas del lisado bacteriano o pared celular se llaman Antígenos y estos son los responsables de despertar la respuesta del sistema inmune.

La  de inmunoestimulantes bacterianos ha  probado que incrementan con eficiencia la respuesta inmune  tanto a corto como a largo plazo, haciendo en este caso que el organismo sea más resistente a las infecciones respiratorias.

Los inmunoestimulantes a  de antígenos  bacterianos se han venido estudiando desde el año de 1970.

El uso clínico de los lisados bacterianos  para la prevención de infecciones respiratorias se ha evaluado en diversos estudios  y ha mostrado beneficios  en una infinidad de individuos tanto en  como en adultos.  Dentro de sus usos clínicos el más estudiado ha sido la prevención de infecciones respiratorias pero ha mostrado utilidad en otros padecimientos infecciosos y alérgicos como el asma.

Usos clínicos y beneficios de los inmunoestimulantes bacterianos:

1.- prevención de infecciones respiratorias (otitis, faringitis, sinusitis, amigdalitis, bronquitis, neumonías, etc.)

2.- Infecciones respiratorias crónicas o de repetición

3.- Asma bronquial

4.- Rinitis alérgica

5.- Dermatitis atópica

6.- Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (E.P.O.C.)

 

POLIVACC

POLIVACC es un inmunoestimulante bacteriano a  de antígenos de las 5 principales bacterias que se ven involucradas en infecciones de la vía respiratoria (otitis, faringitis, sinusitis, amigdalitis, bronquitis, neumonías, etc.).  Se le puede denominar como vacuna ya que estos antígenos una vez administrados son capaces de producir anticuerpos (defensas) especificas contra estas bacterias, reforzando el sistema inmune en general pero sobre  del respiratorio, haciendo al organismo más resistente con las infecciones y también ayudando a  como asma bronquial y rinitis alérgica.

¿Quién puede tomar POLIVACC?

Cualquier persona que sufre cuadros repetitivos de infecciones respiratorias o asma, o bien que desea prevenirlos. Niños mayores de 8 meses  hasta adultos de la tercera edad.

¿Cómo se toma POLIVACC?

POLIVACC  viene en  de gotas, se administran  por debajo de la  (sublingual). Se administran 2 gotas en la mañana y 2 gotas en la noche por un periodo de 6 meses el cual se puede prolongar a criterio del . Un frasco tiene una duración  aproximada de 3 meses

¿Qué costo tiene POLIVACC?

El costo por frasco de POLIVACC es de $550 pesos MX, en la compra de POLIVACC obtienes la consulta de Infectología pediátrica a un costo preferencial de $350 pesos MX

Los niños no son adultos pequeños. Llevalos al Pediatra

Compartir

Los niños no son adultos pequeños en cualquier aspecto y esto es igual en la atención médica, no es igual llevar a consultar a un niño con un pediatra que con un médico general o cualquier otro profesional de la salud, el Pediatra es el especialista en la atención de las enfermedades en la edad pediátrica que abarca desde el nacimiento hasta el término de la adolescencia.  Los padecimientos de los niños no solo son diferentes que en los adultos, sino que difieren aun dentro de las diferentes etapas de la edad pediátrica (recién nacido, lactante, preescolar, escolar y adolescente).

 

niño grande

los Niños no son adultos chiquitos

El pediatra no solo tiene el conocimiento de la fisiopatología, diagnóstico y manejo de las enfermedades propias de la infancia, el pediatra va mas allá y se podría decir que tiene ese “don” para saber qué le pasa a su paciente el cual no es capaz de expresarse con palabras. Desde que el niño entra al consultorio, así entre en brazos de su madre o caminando, el pediatra inmediatamente inicia la evaluación de su paciente.

Hay padecimientos propios de la infancia y para el médico general le resultaría muy difícil dominar todos ellos, por lo que pasará por alto muchos diagnósticos en los niños simplemente porque no puede diagnosticar algo que no conoce.

En muchas ocasiones los niños requieren la valoración de especialistas como cirujanos, traumatólogos, oftalmólogos, etc. y en algunos casos por sub-especialistas, es decir médicos con una segunda especialidad como cardiólogos, nefrólogos, neurólogos, Infectólogos, etc. Lo que muchos padres (y algunos médicos) desconocen es que de todas las especialidades y sub-especialidades existen en la rama pediátrica, de esta manera no será lo mismo si un niño es operado por un cirujano o un traumatólogo de adultos que por un cirujano o traumatólogo pediatra, no será lo mismo la valoración por un cardiólogo de adultos que tiene mayor entrenamientos en cuestiones de infartos, hipertensión arterial y problemas propios de la edad adulta a un cardiólogo pediatra que tendrá mayor experiencia en el diagnóstico de cardiopatías congénitas (enfermedades del corazón presentes al nacimiento).

Existen muchos otros aspectos particulares de la atención médica en la edad pediátrica, por ejemplo las dosis de los medicamentos, la mayoría de ellas se calculan de acuerdo al peso en kilos del paciente, no por cucharadas, cucharaditas o medias ampolletas como lo hacen muchos médicos de adultos, lo cual puede llevar a sobredosificación o dosis sub-optimas de medicamentos. Otro aspecto es la interpretación de laboratorios, la mayoría de los laboratorios ponen valores de referencia para adultos, pero muchos valores de laboratorio varían con la edad del paciente, así un niño podría tener 15,000 leucocitos en una biometría hemática y ser normal y un medico de adultos podría pensar que están elevados por que el valor de referencia es hasta 12,000 en el adulto.

La atención por pediatras comparada con la atención brindada por médicos generales u otros profesionales de la salud muestra ventajas, como lo ha demostrado un estudio de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria. Así los pediatras:

  • Tienen un mejor apego a las guías clínicas, lo cual conlleva a realizar diagnóstico de manera más acertada, así como mayor efectividad en los tratamientos administrados.

 

  • Hacen un menor uso de antibióticos de manera injustificada, un médico general por lo general recetará el doble de antibióticos de manera innecesaria en los niños comparados con el pediatra.

 

  • Recomiendan con mayor frecuencia la aplicación de vacunas, los médicos generales se preocupan menos por revisar el esquema de vacunación, recordemos que un niño con un esquema de vacunación adecuado estará menos propenso a cursar con enfermedades infecciosas.

 

Recuerda la mejor opción para atención de los niños por simple que parezca su padecimiento es un Pediatra, si tu hijo requiere la atención de un especialista o sub-especialista trata de encontrar y recibir la atención del especialista o sub-especialista pediátrico. Los niños no son adultos chiquitos y su salud no tiene precio.

HEPATITIS A Y VARICELA mas vale vacunar que curar

Compartir

La hepatitis A y la Varicela son quizá 2 de las enfermedades más comunes en la infancia, al menos en nuestro país México, se adquieren principalmente en la primera década de la vida. La mayoría de los que hoy somos adultos hemos padecido ya estas 2 enfermedades, en la varicela resulta muy fácil de saberlo porque deja esas marcas en la piel muy características, no así la hepatitis A donde la mayoría de las veces ni siquiera supimos que la tuvimos, ya que en la infancia la infección por hepatitis A normalmente no nos dará ninguna sintomatología.

Tanto la vacuna de Hepatitis A como Varicela no están dentro de la Cartilla o esquema básico de vacunación en México.

Explicaremos brevemente  estas enfermedades:

Hepatitis A: Es una infección viral aguda que puede durar de 2 a 6 semanas pero no más 6 meses. Se caracteriza por la inflamación del hígado. En la infancia cursa mayormente asintomática, pudiendo llegar a ocasionar síntomas como fiebre, ictericia (color amarillento de la piel) fatiga, coluria (orina oscura), acolia (heces pálidas), nauseas y vomito, dolor abdominal. No existe tratamiento específico para este virus. Se transmite por agua y alimentos contaminados con heces de personas infectadas.

Varicela: es una enfermedad altamente contagiosa ocasionada por un virus, los síntomas se presentan principalmente en piel con  una erupción vesicular con mucha comezón que aparece 10 a 21 días después de la exposición e infección con el virus. El cuadro de la varicela tiende a ser más intenso en adolescentes y adultos.  El pediatra puede prescribir un medicamento antiviral llamado aciclovir, que puede reducir los síntomas de la varicela. No se recomienda el empleo rutinario de aciclovir en niños sanos con varicela.

¿Por qué vacunarnos?

vacunaSi estas 2 enfermedades son tan comunes y casi todos los adultos las han padecido y muchos niños la adquirirán, entonces  ¿Por qué se recomienda la aplicación de la vacuna?

La respuesta es porque un pequeño porcentaje de estos niños infectados pueden tener complicaciones graves que incluso pueden provocar la muerte. Por lo que es recomendable la aplicación de la vacuna para prevenir la enfermedad que esperar a ver si nuestro hijo será uno de ese pequeño porcentaje que se complica.

Complicaciones: ¿Que complicaciones pueden presntar la infeccion por Hepatitis A y Varicela?

La hepatitis A: Se puede complicar con una hepatitis fulminante en alrededor del 0.1 al 0.4%, es decir de 1 a 4 de cada 1,000 niños infectados, esto no pareciera ser tan grave si no resultara que el único tratamiento de la hepatitis fulminante  es el trasplante de hígado. En países en vías de desarrollo la hepatitis A es la primer causa de hepatitis fulminante (40-60%), por lo tanto la primer causa por la cual un niño requiere un trasplante de hígado.

Varicela: Las infecciones en la piel por bacterias son las más comunes,  estas suelen ser infecciones leves, pero a veces la infección puede ser más grave e involucrar los tejidos debajo de la piel y los músculos. En estos casos, los antibióticos y la cirugía son necesarios para controlar la infección bacteriana.  En algunos casos el virus  puede producir una  enfermedad más grave que afecta el cerebro (encefalitis). Aunque la mayoría de estos niños se recuperan, algunos pueden quedar con daños permanentes en el cerebro. Otras posibles complicaciones, hepatitis, varicela hemorrágica y neumonía.

Vacunas

La Academia Americana de Pediatría recomienda la aplicación de ambas vacunas, las cuales se pueden aplicar juntas.

Vacuna contra hepatitis A: se recomienda la aplicación a partir  de los 12 meses de edad y a toda aquella persona como adolescentes y adultos que  no hayan tenido hepatitis A. El esquema consta de 2 dosis con un refuerzo a los 6 – 12 meses después de la primera aplicación.

Varicela: Se recomienda la primera dosis de la vacuna  entre los 12 a 15 meses de edad para todos los niños  sanos que nunca han tenido la enfermedad. Una segunda dosis  antes de los 4 años de edad (por lo menos 3 meses después de la primera dosis).

Las vacunas son el mejor regalo que puedes otorgarles a tus hijos. No esperes a ver si ellos serán parte de ese pequeño porcentaje que tiene complicaciones graves. Más vale prevenir que lamentar o mejor dicho más vale vacunar que curar. La salud de tus hijos no tiene precio. Vacúnalos hoy y te lo agradecerán mañana.

ACUDE A TU PEDIATRA PARA ACTUALIZAR EL ESQUEMA DE VACUNACION DE TUS HIJOS