Carta al padre del niño sin vacunar que expuso a mi familia al virus de sarampión

Este artículo fue originalmente escrito por un pediatra de Phoenix, Arizona, cuya hija con cáncer fue contagiada de sarampión por un pequeño enfermo al cual sus padres se opusieron a vacunar. 

En estos momentos, una serie de fuertes sentimientos me embargan. Hacia mi familia, me siento sobreprotector como un papá oso. Hacia usted, un padre que no vacuna a sus hijos, siento un gran enojo y mucha frustración ante las alternativas que ha elegido.

Hoy todos ya habrán escuchado del brote de sarampión originado en Disneylandia. O más exactamente, originado por una persona sin vacunar que infectó a otras que también se encontraban de vacaciones. No entraré a discutir sobre el movimiento anti-vacunación, la controversia del thiomersal (que ya no se utiliza en las vacunas para niños), ni sobre el mito de que la vacuna MMR produce autismo (existen cambios en la química cerebral de un autista antes del nacimiento).

Enfoquémonos en el sarampión unos momentos. Alguna vez fue una epidemia en Estados Unidos. Hoy en día, es considerada “erradicada” de esta nación (no continúa circulando entre la población, solo se contagia a través de viajes fuera del país). El virus de sarampión es altamente contagioso, >90% infeccioso, y puede sobrevivir en el aire de una habitación e infectar a alguien dos horas después. Otro dato curioso, es que el sarampión es transmisible antes de ser diagnosticado, cuatro días antes de que aparezca la erupción característica. “El sarampión en sí es muy desagradable, pero las complicaciones son muy peligrosas. Una de cada 1000 personas con sarampión desarrollará una inflamación del cerebro, y una de 1000 morirá”. Eso suena divertido.

Está bien.

Me calmaré.

Supongo que amas tanto a tu hijo como yo a los míos. Supongo que estás intentando realizar las mejores decisiones con relación a su cuidado. Pero por favor date cuenta que tu hijo no vive en una burbuja. Cuando tu hijo se enferma, otros niños quedan expuestos. Mis hijos. ¿Por qué ibas a exponer a sabiendas a alguien a tu hijo enfermo, sin vacunar, después de haber visitado recientemente Disneylandia? Eso fue una jugada realmente estúpida.

¿Por qué esto me afecta a mí y a los míos? ¿Por qué mi familia está en peligro si estamos vacunados? Me alegro que hayas preguntado.

Con respecto al virus de sarampión, hay cuatro tipos de personas. De los cuales, todas están representadas en mi familia.

Primero, la vacuna MMR le confiere inmunidad a casi todos aquellos que la reciben. Dos dosis dan protección que puede confirmarse con un análisis de sangre. Mi mujer está dentro de ese grupo.

Segundo, cerca del 3% de los niños que han sido vacunados con todas sus dosis no desarrollan una respuesta inmunológica duradera. Ellos tienen bajos niveles de títulos de sangre y no están protegidos contra el sarampión. Si están expuestos, este grupo es probable que contraiga la enfermedad. Yo formo parte de ese grupo y, afortunadamente, no estuve expuesto.

Tercero, los no vacunados. Mi hijo, Eli, tiene 10 meses de edad. Es muy pequeño para que lo vacunen con la MMR, por lo tanto, no tiene protección. Ya sea porque se negaron sus padres o porque son muy pequeños, los niños expuestos que no han sido vacunados tienen un 90% de probabilidades de contraer sarampión.

Cuarto, hay niños como mi Maggie. Estos son niños que no pueden ser vacunados. Niños que padecen cáncer. Niños que tienen inmunodeficiencia. Pequeños que son verdaderamente alérgicos a una vacuna o a parte de la vacuna; como, la anafilaxis al huevo. Estos niños permanecen en riesgo. Ellos no pueden ser protegidos, a menos que vacunemos a los que los rodean.

Maggie fue diagnosticada con leucemia linfoide aguda (LLA), cáncer de sangre, en agosto pasado. Le han realizado múltiples quimioterapias, punciones lumbares y una cirugía para implantarle un catéter. Ella ha ingresado seis veces desde su diagnóstico y ha pasado casi tres semanas en el Hospital para niños de Phoenix, incluyendo Halloween y año nuevo. Ella ha sido inmunizada completamente, pero no podemos inmunizarla más hasta que termine su tratamiento. Su tratamiento terminará, si Dios quiere, justo después de su cumpleaños número cinco, en enero de 2017.

He aquí, como el brote de sarampión, ha complicado aún más nuestra situación.

Fue un miércoles. Maggie acababa de ser dada de alta del Hospital para niños de Phoenix después de haber finalizado con su última sesión de quimioterapia. Esa tarde ella fue a la clínica de cuidados especiales PCH East Valley para retirar unos análisis del laboratorio. Todo estaba en orden y nosotros nos sentíamos confiados… hasta que el domingo en la tarde recibimos la llamada. Ese miércoles en la tarde, Anna, Maggie y Eli, habían sido expuestos al virus del sarampión por otro paciente. Nuestros dos hijos no contaban con la inmunidad para defenderse contra el sarampión. La única protección disponible fueron múltiples inyecciones de inmunoglobulina de rubeola (los anticuerpos del sarampión). Había tres inyecciones para Maggie y dos inyecciones para Eli. Gritaron, pero al menos ahora tienen una protección temporal contra el sarampión. Estamos rezando para que sea suficiente.

Eli y Maggie fueron expuestos al virus el 21 de enero. A pesar del tratamiento que se les dio, ellos pueden mostrar signos de sarampión en cualquier momento desde hoy hasta el 11 de febrero (21 días posteriores a la exposición). Luego de un nuevo análisis de sangre, los resultados mostraron que mi mujer y yo somos inmunes al sarampión, pero nuestros hijos permanecerán en aislamiento hasta el 11 de febrero.

Padre que decidió no vacunar a su hijo, gracias por arruinarnos nuestras tres semanas de “vacaciones” de la quimioterapia. En lugar de un descanso, nos dedicaremos a observar si aparecen síntomas de sarampión y rezar para que no tengan fiebre, o si no, devuelta al hospital. Gracias por hacernos cancelar nuestro viaje a la nieve este año. Maggie realmente quería ver la nieve, pero no nos arriesgaremos a exponer a nadie más. Dicho esto, gracias por exponer a 195 niños a esta enfermedad. Tus malas decisiones no solo afectan a tu hijo. También afectan a mi familia y a muchos como nosotros.

Por favor disculpa mi sarcasmo. Estoy enfadado y un poco asustado.

Papá oso.

Visto en Mother Jones 

Mitos y hechos sobre la Vacunación

A continuación enumero los mitos y hechos sobre la vacunación que expone la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su pagina oficial. Cada día es mas común encontrar padres de familia e incluso algunos médicos o pseudomédicos que están en contra de la vacunación, con argumentos falsos que hasta el momento no se han comprobado, sin lugar a dudas las vacunas son y serán un arma importante en el combate y prevención de las enfermedades infecciosas que han salvado y salvarán millones de vidas.

Mito 1: Las mejores condiciones de higiene y saneamiento harán desaparecer las enfermedades; las vacunas no son necesarias. FALSO

Hecho 1: Las enfermedades contra las que podemos vacunar volverían a aparecer si se interrumpieran los programas de vacunación. Si bien la mejor higiene, el lavado de las manos y el agua potable contribuyen a proteger a las personas contra enfermedades infecciosas, muchas infecciones se pueden propagar independientemente de la higiene que mantengamos. Si las personas no estuvieran vacunadas, algunas enfermedades que se han vuelto poco comunes, tales como la poliomielitis y el sarampión, reaparecerían rápidamente

Mito 2: Las vacunas conllevan algunos efectos secundarios nocivos y de largo plazo que aún no se conocen. Más aún, la vacunación puede ser mortal. FALSO

Hecho 2: Las vacunas son muy seguras. La mayoría de las reacciones vacunales son generalmente leves y temporales, por ejemplo, un brazo dolorido o febrícula. Los trastornos de salud graves, que son extremadamente raros, son objeto de seguimiento e investigación. Es más probable padecer un trastorno grave por una enfermedad prevenible mediante vacunación que por una vacuna. Por ejemplo, en el caso de la poliomielitis, la enfermedad puede provocar parálisis; el sarampión puede causar encefalitis y ceguera, y algunas enfermedades prevenibles mediante vacunación pueden ser incluso mortales. Aunque un solo caso de trastorno grave o defunción por vacunas ya es demasiado, los beneficios de la vacunación compensan con creces el riesgo, dado que sin las vacunas se producirían muchos más trastornos y defunciones.

Mito 3: La vacuna combinada contra la difteria, el tétanos y la tos ferina, así como la vacuna antipoliomielítica, pueden provocar el síndrome de muerte súbita del lactante (SIDS). FALSO

Hecho 3: No existe una relación causal entre la administración de las vacunas y la muerte súbita del lactante, a pesar de que esas vacunas se administran en un período en el que el recién nacido puede sufrir el SIDS. En otras palabras, las defunciones por SIDS son casualmente coincidentes con la vacunación y hubieran ocurrido aunque no se hubiesen administrado las vacunas. Es importante recordar que esas cuatro enfermedades pueden ser mortales, y que el recién nacido no vacunado contra ellas corre graves riesgos de defunción y discapacidad grave.

Mito 4: Las enfermedades prevenibles mediante vacunación están casi erradicadas en mi país, por lo tanto no hay motivos para que me vacune. FALSO

Hecho 4: : Si bien las enfermedades prevenibles mediante vacunación son actualmente poco comunes en muchos países, los agentes infecciosos que las provocan siguen circulando en algunas partes del mundo. En un mundo sumamente interconectado, esos agentes pueden atravesar las fronteras geográficas e infectar a cualquier persona no protegida. Por ejemplo, a partir de 2005, en Europa occidental se produjeron brotes de sarampión en poblaciones no vacunadas de Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Francia, Italia, el Reino Unido y Suiza. Por consiguiente, hay dos motivos fundamentales para vacunarse, a saber, protegernos a nosotros mismos y proteger a quienes nos rodean. Los programas eficaces de vacunación, al igual que las sociedades eficaces, dependen de la cooperación de cada persona para asegurar el bien común. No deberíamos depender de las personas que nos rodean para detener la propagación de enfermedades; nosotros mismos también tenemos que hacer nuestra parte.

Mito 5: Las enfermedades de la infancia prevenibles mediante vacunación son algo inevitable en la vida. FALSO

Hecho 5: Las enfermedades prevenibles mediante vacunación no tienen por qué ser “algo inevitable en la vida”. Enfermedades tales como el sarampión, la parotiditis y la rubéola son graves y pueden acarrear importantes complicaciones tanto en niños como en adultos, por ejemplo, neumonía, encefalitis, ceguera, diarrea, infecciones del oído, síndrome de rubéola congénita (si una mujer contrae rubéola al principio del embarazo) y defunción. Todas estas enfermedades y sufrimientos se pueden prevenir mediante las vacunas. Los niños no vacunados contra estas enfermedades quedan innecesariamente vulnerables.

Mito 6: La administración simultánea de más de una vacuna puede aumentar en los niños el riesgo de efectos secundarios nocivos, que a su vez pueden sobrecargar su sistema inmunitario. FALSO

Hecho 6: Las pruebas científicas revelan que la administración simultánea de varias vacunas no conlleva ningún efecto secundario sobre el sistema inmunitario del niño. Los niños están expuestos cotidianamente a cientos de sustancias extrañas que desencadenan una respuesta inmunitaria. El simple hecho de ingerir alimentos introduce nuevos antígenos en el organismo, y numerosas bacterias viven en la boca y la nariz. Un niño está expuesto a muchísimos más antígenos como consecuencia de un resfriado común o una faringitis, que por las vacunas. Las principales ventajas de la administración simultánea de varias vacunas es que requiere menos consultas ambulatorias, lo que permite ahorrar tiempo y dinero y aumenta las probabilidades de que los niños completen el calendario de vacunación recomendado. Además, la posibilidad de recibir una vacunación combinada, por ejemplo, contra el sarampión, la parotiditis y la rubéola, supone menos inyecciones.

Mito 7: La gripe es solo una molestia y la vacuna no es muy eficaz. FALSO

Hecho 7: La gripe es mucho más que una molestia. Es una enfermedad grave que cada año provoca entre 300.000 y 500.000 defunciones en todo el mundo. Las embarazadas, los niños pequeños, los ancianos con problemas de salud y cualquiera que padezca un trastorno crónico, por ejemplo, asma o cardiopatía, corren un alto riesgo de infección grave y muerte. La vacunación de las embarazadas conlleva el beneficio adicional de proteger a sus recién nacidos (actualmente no existe una vacuna para los menores de seis meses). La vacunación inmuniza contra las tres cepas de mayor prevalencia circulantes en una estación dada. Es la mejor manera de reducir sus probabilidades de contraer una gripe grave y contagiar a otros. Evitar la gripe significa evitar gastos de atención médica adicionales y pérdida de ingresos por los días de trabajo o escuela perdidos.

Mito 8: Es mejor la inmunización por la enfermedad que por las vacunas. FALSO

Hecho 8: Las vacunas interactúan con el sistema inmunitario para producir una respuesta similar a la que produciría la infección natural, pero no causan la enfermedad ni exponen a la persona inmunizada a riesgos de posibles complicaciones. En cambio, el precio de la inmunización por infección natural podría ser el retraso mental provocado por Haemophilus influenzae tipo b (Hib), defectos congénitos debidos a la rubéola, cáncer del hígado derivado del virus de la hepatitis B, o muerte por sarampión.

Mito 9: Las vacunas contienen mercurio, que es peligroso. FALSO

Hecho 9: El tiomersal es un compuesto orgánico con mercurio que se añade a algunas vacunas como conservante. Es el conservante más ampliamente utilizado para las vacunas que se suministran en ampollas de dosis múltiples. No hay pruebas científicas que sugieran que la cantidad de tiomersal utilizada en las vacunas entrañe un riesgo para la salud.

Mito 10: Las vacunas causan autismo. FALSO

Hecho 10: Según se pudo determinar, el estudio de 1998 que suscitó inquietud acerca de un posible vínculo entre la vacuna contra el sarampión, la parotiditis y la rubéola, por un lado, y el autismo, por otro, contenía graves irregularidades, por lo que la publicación que lo divulgó lo retiró. Lamentablemente, su divulgación despertó temores que provocaron una disminución en las tasas de inmunización y los subsiguientes brotes de esas enfermedades. No existen pruebas científicas de una relación entre esa vacuna y el autismo o trastornos autistas.

Fuente: Organización Mundial de la Salud

Vacunas atrasadas. Como actualizar el esquema de vacunación?

El encontrar niños con esquemas de vacunación incompletos es bastante frecuente y muchas veces los padres se preguntan qué hacer si están atrasados con las dosis de vacunas de sus hijos.

Las dosis de vacunas no aplicadas de acuerdo a su esquema o retrasadas se les denominan “Oportunidades Perdidas”. La mayor parte de estas oportunidades perdidas se debe “falsas contraindicaciones”  las cuales se listan a continuación:

  • Enfermedad leve con y sin fiebre
  • Tratamiento antibiótico actual o reciente
  • Exposición reciente a enfermedades infecciosas
  • Fase de convalecencia de alguna enfermedad
  • Reacción local leve a moderada (Dolor, enrojecimiento, inflamación después de una dosis de antígeno inyectado)
  • Historia de alergia a la penicilina u otras alergias inespecíficas

La mayoría de las veces sus vacunas se retrasan por cuadros respiratorios con moco y tos, lo cual realmente no es una contraindicación para aplicar las vacunas siempre que se trate de una enfermedad leve como la mayoría de los cuadros respiratorios en la infancia.

Bueno pero vamos al punto de este post y es como actualizar el esquema de vacunación cuando han perdido dosis, van con las vacunas atrasadas  o de plano no se ha aplicado ninguna vacuna.

Como actualizar el esquema de vacunación? Basado en el “Cath up” de la CDC U.S.A. 2017

Lo primero que vamos a aclarar es que si tu niño ya cuenta con alguna dosis de vacuna supongamos de una serie de 3 por ejemplo Hepatitis B, no hay que reiniciar todo el esquema sin importar el tiempo que haya pasado entre una dosis y otra.

La mayoría de las vacunas hay que completarlas sin importar la edad del niño, sin embargo hay vacunas que si tienen edad máxima de aplicación y una vez cumplida esa edad ya no se deberán poner bien sea porque ya no tienen utilidad o por los efectos adversos que puedan tener, por ejemplo la vacuna contra  Rotavirus si tiene los 8 meses cumplidos ya no debe ser aplicada así quede incompleto su esquema.

Cuando no se ha aplicado una vacuna y ya ha pasado la edad a la que se debió iniciar la vacunación por ejemplo la vacuna Pentavalente se aplica a los 2, 4, 6 y 18 meses y nuestro niño tiene 5 meses NO le vamos a aplicar solo las dosis de los 6 y 18 meses, tenemos que aplicar las 4 dosis correspondientes aun cuando se hayan pasado ya la de los 2 y 4 meses.  Esto lo veo bastante frecuente (en los sistemas de Salud de México)  con la vacuna contra la Hepatitis B indicada al nacer, 2 y 6 meses, donde si no la aplicaron antes de la semana de vida, ya no aplican la primera dosis y solo aplican a los 2 y 6 meses, lo cual es incorrecto y deja un esquema incompleto, así el niño tenga 8 meses de edad al iniciar su vacunación debe recibir un esquema de 3 dosis contra hepatitis B.

 Hepatitis B

  • Se administra una serie de 3 dosis (la primera lo más cercano al nacimiento)
  • La segunda dosis se administra 1 a 2 meses posterior a la aplicación de la primera
  • Los niños que no recibieron hepatitis B al nacimiento deben recibir 3 dosis de hepatitis B: dosis inicial 0, segunda dosis 1 a 2 meses después y tercera  a los 6 meses de la primera.
  • El intervalo mínimo de aplicación entre la 1era y la 2da dosis es de 1 mes al menos, y entre la 2da y la 3era es de 2 meses.
  • La dosis final de la hepatitis B (tercera) no debe ser administrada antes de los 6 meses de edad y al menos 4 meses posteriores a la primera dosis.


B.C.G. (tuberculosis)

  • Se aplica una sola dosis al nacimiento, puede ser aplicada a niños hasta los 14 años.
  • Se aplica en  recién nacidos que viven en países en que la tuberculosis es un problema de salud (México)


Rotavirus

  • La edad mínima para su aplicación son 6 semanas de vida (Rotarix y Rotateq), la segunda dosis se aplica 6 a 14 semanas después
  • No debe iniciarse la vacunación (1er dosis) cumplidas las 15 semanas de vida
  • La última dosis de la serie no debe aplicarse cumplidos los 8 meses de edad.
  • Si se administra Rotarix  se aplican 2 dosis a los 2 y 4 meses de edad, Rotateq son 3 dosis 2, 4 y 6 meses. (el esquema de México usa Rotarix)

S. R. P.  o Triple Viral (Sarampión, Rubeola y Paperas)

  • Se administra una serie de 2 dosis (3 en casos especiales de riesgo)
  • Edad mínima de aplicación 12 meses para vacunación rutinaria (6 meses en situaciones de riesgo para adquirir sarampión principalmente)
  • La segunda dosis se aplica entre los 4 y 6 años de edad
  • Si el niño va a viajar a un país de riesgo puede ser vacunado entre los 6 y 11 meses de edad, estos niños serán revacunados con 2 dosis después de los 12 meses de edad.
  • La segunda dosis puede ser aplicada después de 4 semanas de la primera en situaciones de riesgo.

Neumococo conjugada (PVC13= 13-valente)

  • Edad mínima para aplicación= 6 semanas de vida
  • Adminístrese a la edad de 2, 4, 6 meses con refuerzo entre los 12 y 15 meses de edad.
  • Administre una sola dosis de PCV13 a todos los niños sanos  entre 2 y 5 años que no estén completamente vacunados para su edad.
  • No se necesita administrar más dosis a niños sanos si la primera dosis la recibió después de cumplir 2 años
  • La serie de vacunación iniciada con 7-valente debe ser completada con 13-valente

Influenza

  • Edad mínima de aplicación = 6 meses
  • Se aplica anualmente al menos a todos los niños de 6 meses a 8 años de edad y adultos mayores de 65 años.
  • Si se está recibiendo la vacuna por primera vez se deben recibir 2 dosis separadas por al menos 4 semanas
  • Se recomienda su aplicación anual a toda la población mayor de 6 meses. Personas mayores de 9 años solo necesita 1 dosis anual aunque sea la primera vez que la recibe.


Pentavalente  (Difteria, Tosferina y Tétanos [D.P.T.]  + Poliomielitis + Haemophilus influenzae b)

  • Edad mínima de aplicación =6 semanas
  • Se aplican 4 dosis 2, 4, 6 y 15 a 18 meses.
  • La dosis final (5ª dosis) se aplica con Refuerzo (D.P.T) se deberá aplicar después de los 4 años de edad (4 a 6 años) y con al menos 6 meses de diferencia con respecto a la anterior
  • El refuerzo (5ª dosis) D.P.T.  no es necesario si la 4ª dosis se administró después de los 4 años de edad.


VPH (Virus del Papiloma Humano) VPH2 (Cervarix) y  VPH4 (Gardasil)

  • La edad mínima de vacunación recomendada son los 9 años
  • Se administran  3 dosis de la vacuna 0, 2 y 6 meses
  • La 2ª dosis 1 a 2 meses después de la primera y la 3ª  6 meses después de la 1ª
  • Administre toda la serie a todas las mujeres (VPH2 o VPH4) y todos los hombres (VPH4) entre los 13 y 18 años que no han sido vacunados.
  • VPH2 solo para mujeres y VPH4 para hombres y mujeres.

Hepatitis A

  • Edad mínima de aplicación 12 meses
  • Administre 2 dosis, la segunda entre 6 a 18 meses después de la primera
  • Cualquier persona mayor de 12 meses que no haya tenido hepatitis A puede recibir la vacuna sin límite de edad.


Varicela

  • Edad mínima de aplicación  12 meses
  • Se recomiendan 2 dosis,  la primer dosis entre los 12 y 15 meses de edad, la segunda dosis entre los 4 y 6 años de edad
  • Se puede administrar la 2da dosis antes de los 4 años, con al menos 3 meses de separación entra la 1er y 2da dosis.
  • Se puede administrar en todas las personas sin evidencia de inmunidad contra varicela (que no hayan padecido la enfermedad)

 

Observa el siguiente video. Las vacunas son importantes para tu bebé, hay muchos mitos en relación a las vacunas, es mejor vacunar que lamentar, vacunalos.

Diferencias entre la vacunación de México Y Estados Unidos (USA)

En México tenemos la fortuna de contar con uno de los  mejores esquemas básicos de vacunación, lo mejor de todo es que cualquier  niño puede recibir las vacunas  de manera gratuita en cualquiera de las instituciones de salud como el IMSS, ISSSTE, PEMEX o la SSA y en teoría no se debe discriminar si el niño tiene cierta derechohabiencia o no. En los Estados Unidos  usualmente se debe contar con algún seguro médico que cubra la aplicación la aplicación de las vacunas, o si no se cuenta con un seguro médico como personas de escasos recursos tienen que inscribirse a un programa de salud del gobierno llamado Medicaid para entrar al Programa Vacunas Para Niños (VFC por sus siglas en inglés), la diferencia de los 2 países y sus programas “gratuitos”  es que realmente en México puede resultar gratuito mientras que en estados Unidos a pesar de estar en un programa para personas de escasos recursos en ocasiones aun así tienen que pagar  por recibir la vacuna como lo explica la Pagina de la CDC de los Estados Unidos:

  • Los médicos pueden cobrar una tarifa establecida (o estándar) por administrar cada vacuna. Pero si la familia no puede pagar la vacuna, se debe eximir la tarifa. No se puede denegar la vacunación a un niño que cumple los requisitos del VFC porque sus padres o tutores no pueden pagar por la administración de la vacuna.
  • Puede ser que haya una tarifa por la visita al consultorio.

En ambos países se puede llevar un esquema de vacunación de manera particular o privada donde se paga directamente al médico el costo de las vacunas.

En ambos países se aplican usualmente las vacunas que fabrican los grandes laboratorios farmacéuticos, es decir las mismas marcas.

Hay algunas vacunas que se recomienda aplicar en México y no asi en los Estados Unidos como es el caso de la vacuna B.C.G. que protege de la tuberculosis, si vives en México es esa cicatriz que prácticamente todos tenemos usualmente en el hombro derecho, en Estados Unidos como la Tuberculosis no es un problema de salud pública no es obligatoria. Por otro lado en México usualmente no se justifica la aplicación de la vacuna contra Meningococo dado que no es un problema frecuente en nuestro país.

El esquema básico de vacunación en México o las vacunas contenidas en la cartilla de vacunación no contempla la aplicación de las vacunas contra Hepatitis A y Varicela, vacunas ampliamente recomendadas para ser aplicadas a todos los niños a partir de los 12 meses, estas vacunas usualmente solo se aplican en el medio privado, aunque algunos sistemas de salud en México como el de Pemex si las aplica a sus derechohabientes.

Esquema de Vacunación 2013. Actaulización

Dejo el siguiente Esquema de vacunación 2013, modificado y adaptado de la cartilla de vacunación de México, incluyendo vacunas no contenidas en el esquema basico de vacunación, de acuerdo a las recomendaciones establecidas por la Academia Americana de Pediatría y la CDC.

 Hepatitis B

·          Se administra al nacimiento, se administra una serie de 3 dosis

·          La segunda dosis se administra 1 a 2 meses posterior a la aplicación de la primera

·           Los niños que no recibieron hepatitis B al nacimiento deben recibir 3 dosis de hepatitis B: dosis inicial (0), 1 mes después y a los 6 meses de la primera.

·          El intervalo mínimo de aplicación entre la 1era y la 2da dosis es de 4 semanas, entre la 2da y la 3era es de 8 semanas.

·          La dosis final de la hepatitis B (tercera) no debe ser administrada antes de las 24 semanas de edad y al menos 16 semanas posteriores a la primera dosis

Rotavirus

·          La edad mínima para su aplicación son 6 semanas de vida (Rotarix y Rotateq), la segunda

·          Dosis se aplica 6 a 14 semanas después

·          No debe iniciarse la vacunación después de las 15 semanas de vida

·          La última dosis de la serie (tercera) no debe aplicarse después de cumplir los 8 meses de edad.

·          Si se administra Rotarix solo están indicadas 2 dosis a los 2 y 4 meses de edad, Rotateq son 3 dosis, 2, 4 y 6 meses.

Varicela

·          Edad mínima de aplicación = 12 meses

·          Administre la primer dosis entre los 12 y 15 meses de edad, la segunda dosis entre los 4 y 6 años de edad

·          Se puede administrar la 2da dosis antes de los 4 años, con al menos 3 meses de separación entra la 1er y 2da dosis, si la segunda dosis se aplica 4 semanas después de la 1era es aceptado como válido.

·          En niños entre 1 a 12 años administre la segunda dosis al menos 3 meses posterior a la segunda

·          En mayores de 13 años la segunda dosis puede ser aplicada al menos 4 semanas posteriores a la primera

D.P.T. (Difteria, Tosferina y Tétanos)

·          Edad mínima de aplicación = 6 meses

·          En México se ocupa como refuerzo de la Pentavalente a la edad de 4 años

Hepatitis A

·          Edad mínima de aplicación = 12 meses

·          Administre 2 dosis con al menos 6 meses de diferencia  y no más de 18 meses

VPH (Virus del Papiloma Humano) VPH2 (Cervarix) y  VPH4 (Gardasil)

·         La edad mínima de vacunación recomendada son los 9 años

·         Administre 3 dosis de la vacuna 0,2 y 6 meses

·         La 2ª dosis 1 a 2 meses después de la primera y la 3ª  6 meses después de la 1ª (al menos 24 semanas después de la 1ª)

·         Administre toda la serie a todas las mujeres (VPH2 o VPH4) y todos los hombres (VPH4) entre los 13 y 18 años que no han sido vacunados.

·         VPH2 solo para mujeres y VPH4 para hombres y mujeres.

Neumococo conjugada (PVC13= 13-valente)

·          Edad mínima para aplicación= 6 semanas de vida

·          Adminístrese a la edad de 2, 4, 6 meses con refuerzo entre los 12 y 15 meses de edad.

·          Para niños de 14 a 59 meses quienes han recibido un esquema adecuado con PCV7 administre una sola dosis de PCV13

·          Administre una sola dosis de PCV13 a todos los niños sanos  entre 2 y 5 años que no estén completamente vacunados para su edad.

·          No se necesita administrar más dosis a niños sanos si la primera dosis la recibió después de cumplir 2 años

·          Administre una dosis a los niños entre 2 años a 5 años 11 meses con esquema de neumococo incompleto

·          La serie de vacunación iniciada con 7-valente debe ser completada con 13-valente

·          Para niños entre 2 y 6 años con ciertas condiciones médicas administre 1 dosis de PCV13 si ha recibido si ha recibido previamente 3 dosis de PCV y 2 dosis separadas por al menos 8 semanas si ha recibido menos de 3 dosis previamente

S. R. P. (Sarampión, Rubeola y Paperas ó Triple viral)

·          Edad mínima de aplicación = 12 meses

·          La segunda dosis se aplica entre los 4 y 6 años

·          La segunda dosis puede ser aplicada después de 4 semanas de la primera

Influenza

·          Edad mínima de aplicación = 6 meses

·          Si se está recibiendo la vacuna por primera vez se deben recibir 2 dosis separadas por al menos 4 semanas

·          La Academia Americana de Pediatría recomienda la aplicación anual de la vacuna en niños hasta los 8 años de edad

Pentavalente Acelular (Difteria, Tosferina y Tétanos [D.P.T.]  + Poliomielitis + Haemophilus influenzae)

·          Edad mínima de aplicación =6 semanas

·          La dosis final debería ser aplicada después de los 4 años de edad y con al menos 6 meses de diferencia con respecto a la anterior 

B.C.G. (tuberculosis)

·          Se aplica a todos los recién nacidos normales que viven en países en que la tuberculosis es un problema de salud (México)

·          Niños PPD negativos que pertenecen a zonas o grupos de riesgo de infección.

Meningococo

·          Administre a niños entre los 2 meses y los 10 años  con factores de riesgo:

·          Asplenia (ausencia de bazo) anatómica o funcional (incluyendo anemia de células falciformes)

·          Deficiencia de complemento

·          Recomendada en adolescente de algunos países desarrollados como EEUU entre los 11 y 12 años con un refuerzo a la edad de 16 años.

Descarga en .PDF

Esquema vacunación México 2013