Los mocos verdes no son sinónimo de antibióticos

Los mocos verdes es un motivo frecuente de consulta en pediatría, cuando se les pregunta por que acuden a consulta refieren “lo traigo porque tiene 5 días con mocos pero ya el día de hoy de hoy se volvió verde” y muchos de ellos rematan “entonces pues ya trae infección y para ver que antibiótico le va a dar”. La  mayoría  saldrá sin antibióticos del consultorio

La mayoría de los cuadros respiratorios en la infancia con producción de moco son de origen viral, sean verdes, blancos o transparentes, el color del moco  por sí solo no es indicativo si el cuadro es viral o bacteriano, si requiere o no de un antibiótico.

El moco es una sustancia viscosa que se produce como método de protección de algunas  superficies del cuerpo. El moco en la nariz se produce como una forma de defensa ante infecciones la mayoría virales. Es como si el moco atrapara virus y bacterias para que no pasen de allí y lleguen hasta los pulmones. Además sirven para lubricar y limpiar las membranas de la nariz, humedecer el aire y regular su temperatura.

El color es una consecuencia de la batalla que ocurre entre nuestras células de defensa y los  virus o bacterias que nos quieren enfermar. Los mocos se llenan de células muertas, restos de bacterias y distintos compuestos  que darán a los mocos su llamativo color verde.

Pero muchas veces me han dicho que es viral y al final terminan dándole antibióticos para bacterias

Efectivamente las infecciones virales se pueden sobre infectar con una infección bacteriana, la infección viral puede dañar la mucosa nasal y entonces hacerla más susceptible al ataque de bacterias. También los mocos verdes espesos pueden hacer que se dificulte el drenaje de los senos paranasales y terminar en una sinusitis bacteriana

Entonces si a veces una infección viral termina complicando con una infección bacteriana ¿Por qué no dar antibióticos desde el principio?

La complicación con una infección bacteriana será en el menor de los casos, lo más frecuente es que al paso de 5 a 10 días se termine curando el cuadro viral que inició. El dar un antibiótico puede en ocasiones traer más mal que beneficio, como el incremento de resistencias bacterianas, alergias a medicamentos, efectos adversos o tóxicos de los antibióticos, alteración de la flora bacteriana, etc, etc

¿Entonces qué puedo hacer si mi hijo tiene mocos verdes?

Lo primero es consultar con tu pediatra, puedes ayudarle mucho realizando aseos nasales con lo que llaman en farmacia “Agua de mar” que es agua con sal  y lubricante como STERIMAR entre otros, o puedes realizar aseos nasales con solución salina preparada en casa y aplicarlo con una jeringa en su nariz (puedes encontrar muchos videos de cómo hacerlos en Youtube buscando “aseos nasales”)

¿Cuándo es probable que haya una infección bacteriana y debes consultar con tu pediatra?

  • Fiebre que dura más de 3 días
  • Tos de más de 10 días de duración
  • Dolor de cabeza hacia el centro de su frente
  • Dolor de oído
  • Tiene un mal olor que se desprende de su nariz o de su boca pese a un adecuado aseo

Exudado Faríngeo, cuidado con su resultado e interpretación

A veces los estudios de laboratorio lejos de ayudar al diagnóstico o tratamiento, hacen que le médico o el paciente tomen una mala decisión, tal es el caso del Exudado Faríngeo.

Un exudado faríngeo con un resultado mal redactado o bien mal interpretado deriva en un mal diagnóstico y por lo tanto en un tratamiento inadecuado, con el mal uso de antibióticos en este caso.

El reportar bacterias consideradas no patógenas en el caso del cultivo faríngeo resulta en un gasto innecesario de recursos humanos y económicos. Por otro lado un reporte de cultivo faríngeo con bacterias no patógenas propias de la microbiota o flora normal de orofaringe en manos de personal médico inexperto, falto de ética o ambas resulta en la mayoría de las veces en la administración innecesaria e injustificada de antibióticos

Recordemos que la faringe como gran parte de nuestro cuerpo no es un sitio estéril, los humanos estamos llenos de bacterias que colonizan múltiples superficies, toda nuestra boca, nariz, faringe, piel, intestinos y muchos otros sitios tenemos bacterias que forman parte de la microbiota o flora normal, que lejos de enférmanos nos ayuda de diferentes maneras.

La faringe tiene una doble función, una de ellas es respiratoria y la otra es digestiva. Por lo tanto se coloniza tanto de bacterias del aparato digestivo como del respiratorio

El médico siempre debe tener presente el conocimiento de la flora normal de las vías aéreas superiores para no cometer errores de interpretación

De acuerdo a una publicación de la OMS (Basic laboratory procedures in clinical bacteriology. World Health Organization 2003) la flora normal de faringe incluye un gran número de especies que no deberían ser completamente identificadas ni reportadas cuando son observadas en un cultivo faríngeo

• Streptococcus pneumonaie y del grupo viridans (alfa-hemolíticos)
• Neisseria spp no patogenas
• Branhamella catarrhalis
• Estafilococos (S. aureus, S. epidermidis)
• Difteroides
• Haemophilus spp
• levaduras (Candida spp)
•Anaerobios cocos Gram-positivos
•Espiroquetas
•Bacilos Gram negativos (E. coli, K. pneumoniae, Pseudomonas spp, etc)

De acuerdo a la Sociedad Americana de Infectología (IDSA) los microorganismos patógenos causantes de faringoamigdalitis se enlistan a continuación, de estos el más frecuente es el Streptococcus pyogenes

• Estreptococo beta hemolítico grupo A (S. pyogenes)
• Estreptococos del grupo C y G
• Arcanobacterium haemolyticum
• Neisseria gonorrhoeae
• Corynebacterium diphtheriae
• Fusobacterium necrophorum
• Francisella tularensis
• Yersinia pestis
• Yersinia enterocolitica

En la lista de bacterias patogenas no aparece ninguna bacteria Gram negativa (E. coli, K.pnuemoniae, P. aeruginosa, etc), tampoco se enlista ningún estafilococo como S. aureus

En un extracto de la Guía de Práctica Clínica de CENETEC (que reúne a todos los sistemas d salud de México) de faringoamigdalitis aguda menciona que “los cultivos faríngeos reportados con Staphylococcus aureus se encuentran en personas sanas y los antibióticos para su erradicación son inútiles e innecesarios”

La academia Mexicana de Pediatría en el Boletín del Hospital Infantil de México (Vol. 62, No. 6, 2005), habla acerca de la mala interpretación que podemos dar a los exudados faríngeos: y concluye que “no es un estudio útil que deba de realizarse en niños sanos o asintomáticos. Su indicación debe tener un buen fundamento clínico o epidemiológico”

En resumen:

• La faringe no es un sitio estéril, está llena de bacterias (flora normal) por lo que no es raro encontrar cultivos de faringe positivos
• Hay muchas bacterias que ni siquiera deberían reportarse en el resultado de laboratorio, ya que esto da lugar al uso de antibióticos innecesarios y las consecuencias que ello conlleva
• La única bacteria de interés clínico reportada en un cultivo de faringe de un laboratorio convencional es el estreptococo beta hemolítico del gupo A o Streptococcus pyogenes
• Ni Staphylococcous aureus, Candida albicans, Escherichia coli, klebsiella pneumoniae, y muchas otras bacterias No son patógenas en faringe, son parte de la flora normal, por lo tanto no deben recibir tratamiento antibiótico para su erradicación
• No se debe solicitar exudado faríngeo a niños sanos

10 cosas que debes saber sobre las infecciones en los Niños

1) La mayoría de todas las infecciones en la infancia son de origen viral, especialmente en niños menores de 5 años.

2) Todos los niños se enferman, en promedio unas 6 infecciones respiratorias al año, conforme crecen el número de infecciones va disminuyendo.

3) Hay factores que pueden hacer que un niño enferme más que otros como el no recibir seno materno, convivir con fumadores, asistencia a guarderías o estancias infantiles, estado nutricional y esquema de vacunación incompleto.

4) Para las infecciones virales los antibióticos no tienen utilidad, es decir que la mayoría de las veces los niños no requerirán de un antibiótico para sanar.

5) Prácticamente todas las infecciones virales son auto limitadas, es decir curan solas con y sin medicamentos en el mismo tiempo, si utilizamos medicamentos son solo para aminorar los síntomas mientras dura el cuadro.

6) Todos los medicamentos pueden tener efectos adversos o indeseables, si una infección viral curará con y sin medicamentos a veces es preferible no darlos sobre todo en bebés pequeños.

7) La mayoría de todos los síntomas que más preocupan a los padres (fiebre, tos, diarrea, vomito) son mecanismos de defensa de nuestro organismo para tratar de eliminar la infección, por lo tanto solo bajo indicaciones especiales se intentará controlarlos.

8) Siempre es mejor prevenir que curar, asegúrate de tener el esquema de vacunación de tus hijos actualizado, adecuada higiene y una buena alimentación.

9) Los antibióticos no son siempre la solución a una infección con fiebre, nunca presiones o exijas un antibiótico a tu médico por que podría terminar recetándolo aun sabiendo que no es necesario.

10) Siempre consulta a tu médico si tu hijo tiene: fiebre que persiste más de 3 días, niños menores de 2 meses, rechaza el alimento y los líquidos, luce muy enfermo o decaído, brotan manchas rojas en su piel, tiene algún dato de sangrado, movimientos anormales o convulsiones, cualquier otra situación que pienses no es normal.

9 Mitos sobre antibióticos

No siempre es fácil saber si necesita antibióticos cuando se está enfermo, aún los médicos tienen dificultades para distinguir la diferencia. Estos son los mitos más comunes asociados con el uso de antibióticos.

Virus vs Bacteria

Los Antibióticos se utilizan únicamente en el tratamiento de infecciones bacterianas. Los antibióticos no ayudan a curar ni a prevenir las infecciones virales. A menudo es difícil distinguir entre infecciones virales y bacterianas, ya que comparten muchos síntomas pero son fundamentalmente diferentes. Las bacterias son 10-100 veces más grandes que los virus, crecen en casi cualquier cosa y tienen funciones en su mayoría beneficios en humanos. De hecho, el noventa y nueve por ciento de todas las bacterias son buenas, tales como Lactobacillus en los intestinos que nos ayudan a digerir los alimentos. Por otra parte, los virus son más pequeños, necesita un huésped vivo para sobrevivir y son en su mayoría perjudiciales.

Mito # 1: Los antibióticos se utilizan para el tratamiento de los resfriados y la gripa.

Hecho: Todos los resfriados y la gripe son causados ​​por virus (no bacterias) para los cuales los antibióticos no funcionan. De hecho, el uso de antibióticos para las infecciones virales conduce a la resistencia a los medicamentos, lo que significa que algunos antibióticos dejarán de ser efectivos. Ya estamos viendo esto con penicilina. Las infecciones que fueron previamente tratados con éxito con penicilina están desarrollando resistencia. Esto significa que se necesitan antibióticos más fuertes para la más simple de las infecciones.

Mito # 2: Una tos fuerte siempre requiere antibióticos.

Hecho: Incluso si usted tiene una tos que suena horrible, no debe tomar antibióticos sin consultar a su médico. Todas las infecciones respiratorias causan tos y la gravedad no indica si es viral o bacteriana. La tos es el síntoma último en desaparecer en los resfriados y la gripe, a menudo toma 2 semanas para resolver.

Mito # 3: Un dolor de garganta siempre requiere antibióticos.

Hecho: Las personas creen erróneamente que el dolor de garganta justifica un antibiótico. La mayoría de los dolores de garganta son causados ​​por virus. Sólo 35% de los dolores de garganta en niños y 10% en adultos requieren antibióticos debido a la bacteria Streptococcus que solamente puede ser detectado por una prueba de la garganta de laboratorio para determinar si hay bacterias presentes o no.

Mito # 4: Una fiebre alta requiere siempre antibióticos.

Hecho: Cualquier cuerpo extraño, como virus y bacterias pueden desencadenar una fiebre y no se justifican automáticamente los antibióticos. La fiebre es una herramienta utilizada por nuestro cuerpo para deshacerse de los microbios que causan la enfermedad,  y no significa que si el microbio es bacteria o virus.

Mito # 5: Los antibióticos me ayudará a mejorar más rapido.

Hecho: Tomar antibióticos para los resfriados y la gripe no va a deshacerse de los molestos síntomas más rápidos. Estas enfermedades pasaran por si solas, los resfriados pueden hacer que te sientas mal por unos días, mientras que la gripe puede hacer que te sientas muy mal durante semanas. Los antibióticos no disminuyen los síntomas del resfriado o la gripe y no deben ser tomados en un “por si acaso”.

Mito # 6: Los antibióticos ayudan al sistema inmunológico a combatir los resfriados.

Hecho: Algunas personas asumen erróneamente que si toman antibióticos para un resfriado o gripe, los antibióticos ayudaran a su sistema inmunológico a combatir el virus. Los antibióticos no fortalecen el sistema inmunológico, sólo matan a las bacterias. El problema se produce cuando alguien toma un antibiótico y no ayuda, a menudo cambian a un antibiótico más fuerte. Atribuyen al antibiótico todo el éxito, cuando en realidad el sistema inmune hizo todo el trabajo y el virus sólo siguió su curso.

Mito # 7: Los médicos que se niegan a dar los antibióticos son incompetentes.

Hecho: Si su médico piensa que un antibiótico no es necesario, no ejercer presión sobre él/ella en una prescripción, lo más probable es que es un virus y el médico que le esté ahorrando el dolor de cabeza de desarrollar resistencia a los medicamentos en el futuro.

Mito # 8: No hay nada malo en tomar antibióticos.

Hecho: los antibióticos no saben cuáles son las bacterias malas y cuales las buenas. Dar antibióticos en ausencia de bacterias es como enviar a sus tropas a un campo de batalla y no encontrar al enemigo por lo que se manda a los antibióticos sin rumbo a matar  las bacterias buenas en su cuerpo. Por no mencionar la exposición innecesaria a una lista de efectos secundarios tales como las erupciones cutáneas o diarrea. Un efecto aún más preocupante es la aparición de resistencia a los medicamentos. Es por eso que la Organización Mundial de la Salud ha adoptado una campaña mundial de sensibilización para detener el mal uso de los antibióticos y detener la propagación de la resistencia a los medicamentos.

Mito # 9: Los antibióticos siempre va a ganar la batalla contra bacteria.

Hecho: No siempre! Algunos antibióticos dejaran de funcionar porque las compañías farmacéuticas no pueden inventar antibióticos con la suficiente rapidez porque las bacterias se vuelven más inteligentes mucho más rápido debido al uso excesivo y mal uso de antibióticos. No hay duda de antibióticos son salvavidas cuando se usan correctamente, pero que debe ser utilizado para las infecciones bacterianas para evitar la resistencia a los medicamentos.

Los antibióticos pueden dejar de curar, si no actuamos hoy no habrá cura mañana.

fuente: Corregido de http://articleses.com/articulo/77280/

Uso inadecuado de antibióticos. Alguien está exento?

Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra”.

Son pocas las especialidades médicas que escapan al uso de los antibióticos, por lo tanto pocos los médicos que están exentos de hacer un uso inadecuado de los mismos.

La OMS estima que aproximadamente el 50% de todos los antibióticos utilizados en el mundo se hace de manera inadecuada. Este porcentaje varía dependiendo del padecimiento, grupo de edad, época del año y otros factores pudiendo llegar hasta el 70% en algunos casos como en los cuadros diarreicos en menores de 5 años.

En cuestión de antibióticos aquel médico que no haya hecho un uso inadecuado de ellos, es aquel que nunca ha expedido alguna receta por un antibiótico, tal vez sea el caso del patólogo o el radiólogo, pero es casi seguro que el médico que maneja antibióticos hará algún uso inadecuado de ellos, se dé cuenta o no de ello.

Aunque habrá médicos que  manejan antibióticos y afirmen que todos sus antibióticos son utilizados adecuadamente, esto solo denotará ignorancia por parte del médico quien a su juicio todos sus antibióticos tiene una indicación correcta.

Aclaremos que el término en cuestión es el “Uso inadecuado” y para ello mejor definiremos lo que es  el “Uso adecuado de antibióticos”. Usar adecuadamente un antibiótico significa que los pacientes reciban antibióticos apropiados para sus necesidades clínicas, a dosis ajustadas a su situación particular, durante un periodo adecuado de tiempo y al mínimo costo posible para ellos y para la comunidad, la elección del antibiótico  debe regirse por los principios generales de uso “racional” y por la elección, entre las diversas opciones de aquella que represente el mayor beneficio terapéutico, la curación bacteriológica y la mayor eficiencia desde un punto de vista farmaco-económico, todo lo anterior ajustado a criterios clínicos aceptados y respaldados científicamente. 

En el uso inadecuado de antibióticos podemos incluir varios rubros que enlistaremos a continuación.

doctor receta antibioticos

Administración injustificada: En mi opinión el peor caso de “uso inadecuado de antibióticos”. Cuando se indica un antibiótico a sabiendas que no tiene una justificación terapéutica, o peor aun pensando que tendrá un beneficio terapéutico cuando no es así, como en el caso de las infecciones virales en resfriados, gripes o diarreas en niños, es precisamente en los niños donde se administra el mayor porcentaje de antibióticos injustificados. Estaríamos cayendo en este uso injustificado de antibióticos tanto si nosotros indicamos el antibiótico tanto como si nosotros lo continuamos a pesar de haber notado que no era necesaria su administración. Una frase común que se escucha para tratar de justificar  este uso injustificado es “No pasa Nada”  y lo peor del asunto es que realmente algunos médicos creen que no pasa nada al administrar un antibiótico injustificadamente, tan solo hay que ver los porcentajes de resistencias bacterianas para darnos cuenta que si pasa algo y mucho.

Dosis incorrecta: Puede que nuestro antibiótico este indicado y justificado, pero si administramos la dosis incorrecta estaremos haciendo un uso inadecuado del antibiótico, esto se da especialmente en la edad pediátrica donde los medicamentos se administran en razón de los kilogramos de peso. Otro ejemplo es cuando tenemos una infección en Sistema Nervioso Central como una meningitis donde tenemos que administrar dosis más elevadas que las dosis usuales.  Existen muchos otros factores que entran en juego para que un médico haga uso injustificado de antibióticos que van desde la ignorancia, presión de los familiares, influencia de la industria farmacéutica, practica privada donde se piensa que si no se le da un antibiótico al paciente irá a buscar a otro médico, falta de tiempo en instituciones públicas para explicar el por qué no necesita un antibiótico, etc.

Espectro antibiótico: En muchas ocasiones se emplean los antibióticos con el espectro antimicrobiano incorrecto, por ejemplo he visto frecuentemente que emplean Amikacina para tratar cuadros de faringoamigdalitis donde la etiología principal es el Streptococcus pyogenes (beta-hemolitico grupo A) o infecciones de piel y tejidos blandos donde la etiología principal es Staphyolococcus aureus tratados con ceftriaxona, en ambos casos los antibióticos seleccionados carecen de efecto sobre las principales etiologías. Este ejemplo también se observa en el manejo de antivirales donde es frecuente observar el uso de Aciclovir para infecciones virales sin relación con los herpes virus.

Mecanismo de acción: Es importante conocer el mecanismo de acción de los medicamentos que utilizamos y más de aquellos que utilizamos con frecuencia como los antibióticos, sin embargo pocos médicos lo hacen.  Un ejemplo de esto es el uso de Amikacina (aminoglucósidos) para el tratamiento de abscesos, el interior de un absceso es un medio anaerobio y los aminoglucósidos necesitan de la presencia de oxígeno (transporte activo) para poder penetrar al interior de la célula bacteriana (hasta Wikipedia lo sabe) donde efectuará su mecanismo de acción a nivel ribosomal, por lo tanto no es recomendable la utilización de Amikacina para el tratamiento de abscesos o alguna otra infección en un medio anaerobio.

Penetración a tejidos y fluidos: Resulta importante al momento de elegir un antibiótico conocer su distribución en los diferentes compartimentos corporales, tal es el caso del líquido cefalorraquídeo  y el paso a través de la barrera hemato-encefálica, donde resulta inadecuado por ejemplo el uso de un aminoglucósido más allá de la edad neonatal para tratar una meningitis o una ventriculitis por lo que resulta inadecuado el uso de estos.

Profilaxis: La profilaxis antibiótica está bien establecida y los casos para administrarla son contados y bien especificados, muchas veces administramos antibióticos de manera “profiláctica” sin sentido o justificación, por ejemplo he visto casos de rinitis o rinofaringitis virales con antibiótico para evitar que compliquen con una bacteriana, o para que no desarrollen neumonía, pacientes que ingresan a un hospital o un área de terapia intensiva y se les administran antibióticos para que no adquieran infecciones nosocomiales. En ocasiones las profilaxis antibióticas se justifican como en el caso de la profilaxis quirúrgica donde a pesar de estar bien establecidas las indicaciones para la misma se administra de forma inadecuada en el 70% de los casos aproximadamente, se administra en casos donde no está indicada, se administra después y no antes del procedimiento, se elige un antibiótico inadecuado, etc.

Terapia combinada: la terapia antimicrobiana combinada es de gran utilidad, pero a veces se abusa con dobles o triples esquemas antibióticos para infecciones que curarían con monoterapia, la idea del médico es que es mejor que sobre y no que falte, aunque a veces se tiene una terapia combinada que no resulta mejor que una monoterapia, un error frecuente es la asociación de un betalactámicos  con un aminoglucósidos donde está bien establecido en múltiples estudios que no hay ventaja terapéutica de esta asociación, el ejemplo más clásico  ceftriaxona + amikacina  donde la cobertura que nos ofrece el aminoglucósido amikacina no es mejor que que ofrece  la cefalosporina de tercera generación ceftriaxona por lo que bastaría en la mayoría de las veces una monoterpia con ceftriaxona. También veo con frecuencia la asociación de 2 betalactamicos como meropenem + cefepima o ceftazidima donde de igual manera la cobertura que ofrece el carbapenem supera a la ofrecida por las cefalosporinas  por lo que bastaría con el meropenem. En ocasiones se utilizan antibióticos de espectro reducido pensando que son de amplio espectro, tal es el caso de la vancomicina un antibiótico de espectro reducido sobre cocos Gram positivos dejándolo a veces como monoterapia en infecciones donde no figuran los cocos Gram positivos.

En fin podríamos seguir escribiendo páginas y páginas sobre el uso inadecuado de antibióticos, mencionando sus múltiples causas y ejemplos. Lo único cierto es que el único médico que no está expuesto a hacer un uso inadecuado de antibióticos (consciente o inconscientemente) es aquel que no ejerce la medicina o no expide recetas médicas.

Es una realidad que las resistencias bacterianas que van en aumento nos hablan que no hemos hecho un uso adecuado de los antibióticos hasta el momento.

La única manera de  tratar de frenar el aumento en las resistencias bacterianas y dar batalla en la guerra contra las bacterias resistentes (la cual vamos perdiendo) es hacer un uso adecuado de antibióticos y para ello  desde mi punto de vista lo mejor que podemos hacer como médicos es leer, estudiar y mantenerse actualizado, está bien comprobado que un médico entre más conozca sobre la patología (cuadro clínico, epidemiologia, etiología, etc.) y la farmacología de los antibióticos menor uso inadecuado hará de estos últimos.  Siempre deberíamos pensar 2 veces antes de recetar un antibiótico y nunca esta demás consultar si no recordamos la dosis, espectro antimicrobiano, mecanismo de acción, etc. o consultar la etiología y tratamiento de la enfermedad que atendemos.

Si no actuamos hoy, no habrá cura mañana.