Los niños no son adultos pequeños. Llevalos al Pediatra

Los niños no son adultos pequeños en cualquier aspecto y esto es igual en la atención médica, no es igual llevar a consultar a un niño con un pediatra que con un médico general o cualquier otro profesional de la salud, el Pediatra es el especialista en la atención de las enfermedades en la edad pediátrica que abarca desde el nacimiento hasta el término de la adolescencia.  Los padecimientos de los niños no solo son diferentes que en los adultos, sino que difieren aun dentro de las diferentes etapas de la edad pediátrica (recién nacido, lactante, preescolar, escolar y adolescente).

 

niño grande

los Niños no son adultos chiquitos

El pediatra no solo tiene el conocimiento de la fisiopatología, diagnóstico y manejo de las enfermedades propias de la infancia, el pediatra va mas allá y se podría decir que tiene ese “don” para saber qué le pasa a su paciente el cual no es capaz de expresarse con palabras. Desde que el niño entra al consultorio, así entre en brazos de su madre o caminando, el pediatra inmediatamente inicia la evaluación de su paciente.

Hay padecimientos propios de la infancia y para el médico general le resultaría muy difícil dominar todos ellos, por lo que pasará por alto muchos diagnósticos en los niños simplemente porque no puede diagnosticar algo que no conoce.

En muchas ocasiones los niños requieren la valoración de especialistas como cirujanos, traumatólogos, oftalmólogos, etc. y en algunos casos por sub-especialistas, es decir médicos con una segunda especialidad como cardiólogos, nefrólogos, neurólogos, Infectólogos, etc. Lo que muchos padres (y algunos médicos) desconocen es que de todas las especialidades y sub-especialidades existen en la rama pediátrica, de esta manera no será lo mismo si un niño es operado por un cirujano o un traumatólogo de adultos que por un cirujano o traumatólogo pediatra, no será lo mismo la valoración por un cardiólogo de adultos que tiene mayor entrenamientos en cuestiones de infartos, hipertensión arterial y problemas propios de la edad adulta a un cardiólogo pediatra que tendrá mayor experiencia en el diagnóstico de cardiopatías congénitas (enfermedades del corazón presentes al nacimiento).

Existen muchos otros aspectos particulares de la atención médica en la edad pediátrica, por ejemplo las dosis de los medicamentos, la mayoría de ellas se calculan de acuerdo al peso en kilos del paciente, no por cucharadas, cucharaditas o medias ampolletas como lo hacen muchos médicos de adultos, lo cual puede llevar a sobredosificación o dosis sub-optimas de medicamentos. Otro aspecto es la interpretación de laboratorios, la mayoría de los laboratorios ponen valores de referencia para adultos, pero muchos valores de laboratorio varían con la edad del paciente, así un niño podría tener 15,000 leucocitos en una biometría hemática y ser normal y un medico de adultos podría pensar que están elevados por que el valor de referencia es hasta 12,000 en el adulto.

La atención por pediatras comparada con la atención brindada por médicos generales u otros profesionales de la salud muestra ventajas, como lo ha demostrado un estudio de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria. Así los pediatras:

  • Tienen un mejor apego a las guías clínicas, lo cual conlleva a realizar diagnóstico de manera más acertada, así como mayor efectividad en los tratamientos administrados.

 

  • Hacen un menor uso de antibióticos de manera injustificada, un médico general por lo general recetará el doble de antibióticos de manera innecesaria en los niños comparados con el pediatra.

 

  • Recomiendan con mayor frecuencia la aplicación de vacunas, los médicos generales se preocupan menos por revisar el esquema de vacunación, recordemos que un niño con un esquema de vacunación adecuado estará menos propenso a cursar con enfermedades infecciosas.

 

Recuerda la mejor opción para atención de los niños por simple que parezca su padecimiento es un Pediatra, si tu hijo requiere la atención de un especialista o sub-especialista trata de encontrar y recibir la atención del especialista o sub-especialista pediátrico. Los niños no son adultos chiquitos y su salud no tiene precio.

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