FIEBRE. Aliado o Enemigo?

La presencia de fiebre en los niños es uno de los motivos más frecuentes de consulta en Pediatría,  a la mayoría de los padres les preocupa de sobre manera que sus hijos tengan fiebre, para la mayoría de los padres (y algunos médicos)  la fiebre es uno de los peores enemigos de sus hijos, pero la realidad es que es uno de nuestros mejores aliados para combatir las infecciones.  La fiebre como muchos de los motivos frecuentes de consulta en niños (tos, diarrea, vomito) es un mecanismo de defensa,  el aumento de la temperatura corporal tiene la finalidad de combatir infecciones, haciendo nuestro cuerpo un lugar menos placentero para la estancia de microorganismos como virus y bacterias.  La fiebre  la mayoría de las veces NO suele ser indicio de algo grave

¿Qué es la fiebre?

La fiebre, también conocida como “temperatura” o “calentura”, es un aumento en la temperatura corporal por encima de lo que se considera “normal”

No existe una temperatura específica para decir cuando un paciente tiene fiebre, en general se puede considerar  la temperatura normal entre 36°C y 38°C, y a la fiebre como temperatura axilar >38°C, oral >38.3°C y rectal 38.5°C.  

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Fiebre: uno de nuestros mejores aliados para combatir infecciones

¿Cuáles son las causas de la fiebre?

La  fiebre no es una enfermedad, sino un síntoma o consecuencia de un padecimiento. Si bien las infecciones son la causa más común de fiebre en los niños, no son la única causa. Tanto las infecciones virales como las bacterianas pueden producir fiebre elevada y el grado de la fiebre no nos dice si una infección es bacteriana o viral, las infecciones virales predominan en niños menores de 5 años.

El que un paciente tenga fiebre no quiere decir que deba recibir antibióticos.

¿Qué hago si mi niño tiene fiebre?

Recuerda la finalidad no es quitar la fiebre sino hacer que tu hijo se sienta mejor, más cómodo.  

  • Asegúrese de que la temperatura de la habitación de su hijo sea placentera: ni muy caliente ni muy fría.
  • Un baño con esponja puede hacer  que se sienta más cómodo y puede  ayudar a que  baje la fiebre. Utilice sólo agua tibia; Nunca utilice agua fría o bolsas de hielo,  Nunca use alcohol (puede producir una intoxicación cuando la piel lo absorbe)
  • Vista a su hijo con ropa ligera y cúbralo con una sábana o una manta liviana. El exceso de ropa y abrigo puede evitar que el calor corporal se libere y provocar un aumento de temperatura.
  • Dé a su hijo mucho líquido para evitar la deshidratación; la fiebre provoca una rápida pérdida de líquidos. El agua, la sopa, las paletas heladas y la gelatina de sabores son buenas opciones.

 

¿Cómo debo tratar la fiebre?

Si la fiebre es considerada un mecanismo de defensa que ayuda a combatir la infección, entonces habría que pensar si conviene quitarla, al igual que con otros síntomas como tos, diarrea y vomito no se recomienda de manera rutinaria administrar medicamentos para eliminar estos mecanismos de defensa.

En si no deberíamos tratar de quitar la fiebre sino el malestar que esta pudiera ocasionar.

Si su niño tiene fiebre pero tiene buen aspecto, luce bien, juega, sonríe y no parece afectado no es necesario administrar ningún medicamento.

Si su niño tiene fiebre y además luce molesto, decaído, irritable, si ya habla y refiere dolor de cabeza, malestar general, entonces si está indicado administrar un medicamento para la fiebre/dolor como el Paracetamol o Ibuprofeno.

¿Cómo saber si mi niño tiene algo grave?

La mayoría de las veces la fiebre en los niños sobre todo en menores de 5 años son secundarias a infecciones virales que en general son benignas, sin embargo habrá que vigilar algunos datos de alarma que pueden indicar gravedad y habrá que acudir inmediatamente a su servicio de salud más cercano si su niño presenta alguno de los siguientes datos:

  • Su hijo es menor de 3 meses de edad.
  • El niño luce mal, enfermo y decaído
  • Se encuentra irritable, llora en demasía y no es consolable
  • Decaimiento intenso, somnoliento, cuesta trabajo mantenerlo despierto, luce desorientado o desconectado sin interactuar o sin responder a estímulos
  • Rechaza el alimento y la vía oral
  • Dificultad para respirar, tiene respiraciones muy rápidas y profundas
  • Tiene movimientos anormales o convulsiones
  • Datos de sangrado a cualquier nivel, orina, nariz, encías
  • Le brotan machas en su piel
  • Fiebre de más de tres días que en lugar de mejorar empeora

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